Causas muy antiguas de la crisis actual (2ª parte) – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià en la Asociación Amigos de la India, el sábado 16 de junio de 2018, sobre las causas a la crisis que actualmente atraviesa la humanidad.

El actual conflicto entre las fuerzas de la luz y las fuerzas de la oscuridad. La manera de trabajar de los Maestros de Sabiduría. La emisión de energía de los Siete Rayos. La ciencia de los Avatares. La libertad genuina del ser humano. La actual crisis humana y la exteriorización de la Jerarquía.

Causas muy antiguas de la crisis actual (1ª parte) – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià en la Asociación Amigos de la India, el sábado 12 de mayo de 2018, sobre las causas a la crisis que actualmente atraviesa la humanidad.

Los tres aspectos de la manifestación, de esencial comprensión para entender y explicar la actualidad. Periodos cósmicos de tiempo. Aparición de la Jerarquía en la Tierra y venida de los Señores de la Llama. La individualización del actual reino humano. La libertad, aspecto esencial del ser humano. La historia de la evolución del género humano a lo largo de las diferentes razas. Los errores esenciales de la 3ª y 4ª razas. El mal individual, el mal planetario y el mal cósmico.

El cumplimiento de la Ley – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià en la Asociación Amigos de la India, el sábado 14 de abril de 2018, sobre las leyes y su cumplimiento.

La responsabilidad individual del ser humano con respecto a las leyes. La obediencia a la Ley. La Voluntad de Dios. La realidad de los hecho acerca del cumplimiento de las leyes por parte de los gobernantes. La conciencia pisceana y la conciencia acuariana. La necesidad de libertad.

 

Chelas y Chelas Laicos – H. P. Blavatsky

Dado que la Teosofía ha introducido, entre muchos otros términos, la palabra: Chela en la nomenclatura de la metafísica occidental y puesto que la circulación de nuestra revista está en constante ascenso, sería oportuno dar una explicación más definida referente al sentido del término Chela y acerca de las reglas del estado de Chela (Chelaship, en inglés), para el beneficio de los miembros europeos si no orientales. Entonces: un “Chela” es aquella persona que se ha entregado como discípulo para aprender, prácticamente, “los misterios ocultos de la Naturaleza y los poderes psíquicos latentes en el ser humano.” En la India, con el término Gurú, se indica el maestro espiritual al cual él propone su candidatura y el Gurú auténtico es siempre un Adepto en la Ciencia Oculta. Es un ser con un profundo conocimiento exotérico y esotérico, especialmente en lo que concierne a este último. Ha controlado, por medio de su Voluntad, la naturaleza carnal; ha desarrollado, en sí, tanto el poder (Siddhi) para controlar las fuerzas de la naturaleza, como la capacidad de hurgar sus secretos, valiéndose de los poderes de su ser que, anteriormente, estaban latentes; pero ahora son activos. Este es el verdadero Gurú. Ofrecerse como candidato al estado de Chela es suficientemente fácil; mientras que, desarrollarse en un Adepto, es la tarea más ardua que algún ser pueda emprender. Hay una profusión de poetas, matemáticos, mecánicos y estadistas “congénitos”; sin embargo, un Adepto congénito es algo prácticamente imposible. Pues, aunque muy raramente se oye hablar de alguien que tiene una extraordinaria capacidad innata para adquirir el conocimiento y el poder ocultos, también este individuo debe experimentar las mismas pruebas que adiestran a la personalidad y pasar por la misma autodisciplina que cualquier otro compañero aspirante menos dotado. En este aspecto, es una verdad diamantina que no existe ningún camino rápido a lo largo del cual, los privilegiados pueden viajar.

Durante siglos, los Mahatmas himaláyicos han seleccionado los Chelas fuera del grupo hereditario dentro del gon-pa (templo), entre la profusa clase de místicos congénitos Tibetanos. Las únicas excepciones han sido los casos de hombres occidentales como Fludd, Thomas Vaughan, Paracelso, Pico de la Mirandola, Conde de St. Germain, etc., cuya afinidad temperamental con esta ciencia celestial indujo, más o menos, a los Adeptos distantes, a entablar relaciones personales con ellos, dándoles la oportunidad de obtener una porción, más o menos pequeña, de la verdad plena, según era posible divulgar en su medio ambiente social. En el cuarto Libro de Kiu-te, en el Capítulo concerniente a “Las Leyes de los Upasanas,” aprendemos que las calificaciones necesarias en un Chela son:

  1. Una salud física perfecta.
  2. Una pureza mental y física absolutas.
  3. Propósito inegoísta, caridad universal, compasión para todos los seres animados.
  4. Verdadera lealtad y una fe diamantina en la ley de Karma, independiente de cualquier poder en la naturaleza que pudiera interferir: una ley cuyo curso no puede obstruirse por ningún agente, ni ser desviado por oración, o por ceremonias exotéricas propiciatorias.
  5. Una osadía intrépida en toda emergencia, aun a costo de la vida.
  6. Una percepción intuitiva de que él es el vehículo de Avalokitesvara manifestado o Atma Divino (Espíritu.)
  7. Una calmada indiferencia; pero una justa apreciación, para todo lo que constituye el mundo objetivo transitorio, en su relación con las regiones invisibles.

Estas deben ser, al menos, las calificaciones de uno que aspira al estado de Chela perfecto. Sólo la primera, en casos raros y excepcionales, puede ser modificada, mientras las demás son objetos de insistencia irrevocable y todas deben haber sido, más o menos, desarrolladas en la naturaleza interna por los Esfuerzos autoinducidos del Chela, antes de que pueda ser puesto, verdaderamente, a prueba.

Cuando el asceta, según su capacidad natural a lo largo del camino autoevolutivo, tanto dentro del mundo activo o fuera de él, ha dominado y se ha colocado sobre su (1) Sarira, cuerpo; (2) Indriya, sentidos; (3) Dosha, limitaciones; (4) Dukkha, dolor; y está listo para hacerse uno con su Manas, la mente; Buddhi, el intelecto o inteligencia espiritual y Atma, el alma suprema o espíritu y además reconoce en Atma el regente más elevado en el mundo de las percepciones y en la voluntad, la energía (o poder) ejecutiva suprema, entonces, conforme a las reglas venerables, puede ser tomado bajo la égida de uno de los Iniciados. Ahora se le podrá mostrar el camino misterioso a cuyo final, al Chela se le enseña el discernimiento infalible de Phala o los frutos de causas producidas, entregándole los medios para alcanzar Apavarga, la emancipación de la miseria de los renacimientos cíclicos (en cuya determinación el ignorante es impotente), evitando, así Pratya-bhava, la transmigración.

Desde el advenimiento de la Sociedad Teosófica, una de cuyas arduas tareas consistía en volver a despertar en la mente aria la memoria latente de la existencia de esta ciencia y de estas capacidades humanas trascendentales, las reglas de la selección del Chela, desde un punto de vista, se han hecho levemente menos austeras. Muchos miembros de la Sociedad Teosófica se postularon como candidatos al estado de Chela porque la prueba práctica que se les dio, sobre los puntos anteriores, los convenció y justamente pensaron que, si otros seres humanos han alcanzado la meta, también ellos, si estaban inherentemente preparados, podrían realizarla, siguiendo el mismo camino. Vista su insistencia, se les otorgó la oportunidad de, al menos, comenzar; ya que hubiera sido una interferencia con el Karma negársela. Hasta la fecha, los resultados han sido muy poco alentadores y se ordenó la recopilación de dicho artículo a fin de mostrar a estos desdichados la causa de su fracaso y poner alerta a otros que, sin pensar, quisieran precipitarse en un destino similar.

A pesar de que los candidatos en cuestión fueron advertidos con anticipación, empezaron cometiendo el error de mirar egoístamente al futuro, perdiendo de vista el pasado. Se olvidaron que no habían hecho nada para merecer el raro honor de la selección, nada que les garantizara tal privilegio al cual sentían tener derecho y que no podían ufanarse de ninguno de los méritos enumerados. Como seres humanos del mundo sensual y egoísta, casados o solteros, comerciantes, empleados, soldados o catedráticos, todos habían pasado por una escuela más calculada para asimilarlos con la naturaleza animal que para desarrollar en ellos las potencialidades espirituales. Sin embargo, cada uno de ellos era tan vanidoso que suponía que, en su caso, se haría una excepción a la ley establecida en un pasado remoto, como si, en realidad, en su persona ¡hubiese nacido un nuevo Avatar en el mundo! Todos esperaban que se les enseñaran las cosas ocultas y que se les entregaran poderes extraordinarios sólo por haberse unido a la Sociedad Teosófica. Sin embargo debemos ser justos y decir que algunos determinaron mejorar sinceramente sus vidas, abandonando la mala conducta.

Al principio fueron rechazados todos, empezando por el Coronel Olcott, el Presidente y no hacemos ningún mal en decir que no fue aceptado formalmente como Chela hasta que probó, por más de un año de duro trabajo devoto y una determinación inquebrantable, que podía ser puesto a prueba sin peligro. Entonces, por todos lados se oyeron quejas: de los hindúes, que debían haber sido más perceptivos y de los europeos, los cuales, obviamente, no estaban en la condición de saber nada acerca de las reglas.

Se concitaba que: si no se daba la oportunidad de probar a unos pocos teósofos, la Sociedad homóloga no podía sobrevivir. Todo otro aspecto noble y altruista de nuestro programa fue ignorado y en la febril carrera hacia el adeptado, se pisotearon y se perdieron de vista el deber de uno hacia su prójimo, su país, su deber de ayudar, iluminar, alentar y elevar a los más débiles y menos afortunados que él. En todo círculo resonaba el pedido por los fenómenos y sólo los fenómenos; los Fundadores no podían llevar a cabo su verdadero trabajo porque se les importunaba a fin de que intercedieran con los Mahatmas, la fuente de la verdadera queja, aunque fueron sus pobres agentes el blanco de todo ataque. Al final; las autoridades superiores accedieron que unos pocos de los candidatos más insistentes, podían ser aceptados por lo que eran.

Quizá el resultado del experimento muestre de forma más clara que cualquier sermón, lo que implica el estado de Chela y cuáles son las consecuencias del egoísmo y de la temeridad. Cada candidato fue advertido que debía esperar años antes de que se probara su idoneidad y que debía pasar por una serie de pruebas que llevarían a la superficie todo lo que había de bueno o malo en él. La mayoría eran hombres casados, por eso se les denominó “Chelas Laicos,” un neologismo en español; sin embargo, su sinónimo era muy antiguo en los idiomas asiáticos. Un Chela Laico es una persona del mundo que anhela, firmemente, convertirse en un sabio en las cosas espirituales. Virtualmente, cada miembro de la Sociedad Teosófica que acepte el segundo de los tres “Principios Declarados,” es un Chela Laico. Sin embargo, aunque no pertenezca al número de los Chelas auténticos, tiene la posibilidad de convertirse en tal, porque ha atravesado el confín que lo separaba de los Mahatmas y podríamos decir que se ha hecho notar por Ellos. Al unirse a la Sociedad Teosófica y al comprometerse en ayudar al trabajo, ha dado su promesa de actuar, en cierto grado, en armonía con esos Mahatmas, por cuya instancia se organizó la Sociedad y bajo cuya protección condicional permanece. Unirse a ella es, simplemente, la introducción; todo el resto depende plenamente del miembro, que nunca deberá esperar el más pequeño “favor” por parte de uno de nuestros Mahatmas o de algún otro Mahatma en el mundo y si este último decidiera hacerse conocer, esto no sería el fruto completo del mérito personal. Los Mahatmas son los servidores de la Ley de Karma y no los árbitros.

El estado de Chela Laico no otorga ningún privilegio a nadie: excepto aquel de trabajar para el mérito, bajo la observación de un Maestro. Que el Chela vea o no el Maestro no altera el resultado: sus pensamientos, sus palabras y acciones buenas fructificarán, así como las malas. Ufanarse por ser un Chela Laico u ostentarlo, es la manera más cierta para reducir la relación con el Gurú a algo simplemente nominal; ya que sería una prueba tajante de vanidad e incapacidad para un progreso ulterior. Durante años hemos enseñado siempre la máxima: “Primero merece y luego desea” una relación íntima con los Mahatmas.

Ahora bien: en la naturaleza obra una ley terrible, inalterable y cuya operación aclara el aparente misterio de la selección de ciertos “Chelas” que en estos años pasados han resultado ser tristes ejemplos morales.

¡Recuerda, el lector, el antiguo proverbio: “dejar lo bueno en paz”! Este encierra un mundo de verdad oculta. Ningún ser humano conoce su fuerza moral hasta que es puesto a prueba. Millares llevan vidas respetables porque jamás se han visto acorralados. No cabe duda que esta es una verdad común; pero es muy pertinente en el caso en cuestión.

Aquél que trata de emprender el estado de Chela, despierta y exacerba, hasta la desesperación, toda pasión latente de su naturaleza animal. Este es el comienzo de una lucha por el dominio de nosotros, en la cual no hay espacio para la indulgencia; ya que implica, de una vez por todas: “Ser o No ser.” La victoria conduce al Adeptado; la derrota a un Martirio innoble, porque caer víctima de la lujuria, el orgullo, la avaricia, la vanidad, el egoísmo, la cobardía o cualquier otra de las tendencias inferiores es, en realidad, algo innoble para el parámetro de un verdadero ser humano. El Chela, no sólo es llamado a encarar todas las proclividades malas latentes en su naturaleza, sino también todo el poder maléfico acumulado por la comunidad y la nación a las cuales pertenece; ya que es parte integrante de esos agregados y lo que influencia al ser humano individual o a la colectividad (ciudad o nación), repercute sobre el otro. En este caso, la batalla que ha librado en favor de la bondad, desarmoniza todo el conjunto de la maldad en su ambiente, la cual reacciona precipitando su furia sobre él. Si está satisfecho con seguir la corriente de sus semejantes, siendo casi como ellos, quizá un poco mejor o algo peor de lo ordinario, no atraerá la atención de nadie. Sin embargo, tan pronto como se sabe que ha podido detectar la vaciedad del teatro de la vida social, su hipocresía, egoísmo, sensualidad, codicia y otros aspectos negativos y ha tomado la determinación de levantarse a un nivel superior, inmediatamente se convierte en el objeto de odio y toda naturaleza negativa, fanática o malévola, le envía una corriente de malquerencia que se opone a su poder de voluntad. Si el Chela es inherentemente fuerte la domina, así como el poderoso nadador se desliza por la corriente impetuosa que arrastraría a uno más débil. Sin embargo, en esta lucha moral, si el Chela tiene una sola limitación, haga lo que haga, ésta aflorará. El barniz de las convencionalidades que la “civilización” sobrepone a todos nosotros, debe disiparse hasta su último vestigio para que el Yo Interno pueda expresarse libre y exento del más leve velo que oculta su realidad.

Bajo la presión del estado de Chela, es posible que se olviden los hábitos sociales que, hasta cierto punto, mantienen la humanidad bajo un freno moral, obligándola a pagar tributo a la virtud, aparentando una bondad que puede ser o no ser genuina y, al mismo tiempo, estos frenos pueden desintegrarse. Ahora, el Chela se encuentra en una atmósfera ilusoria, Maya. El vicio asume su máscara más cautivante y las pasiones tentadoras tratan de embelesar al aspirante inexperto en las anfractuosidades del degrado psíquico. Lo antedicho no es análogo al cuadro de un gran artista donde Satán está jugando ajedrez con un hombre que ha apostado su alma, mientras el ángel de la guarda lo asiste y lo aconseja. Pues, en el caso del Chela, la lucha es entre su Voluntad y su naturaleza carnal y el Karma prohibe que algún ángel o Gurú interfiera hasta que se sepa el resultado. En “Zanoni,” obra que los ocultistas siempre apreciarán, Bulwer Lytton idealiza todo esto con una vívida fantasía poética; mientras, en Una Historia Extraña, se vale de la misma facundia para mostrar el lado negro de la búsqueda oculta y sus peligros mortales. El otro día, un Mahatma definió el estado de Chela como un “disolvente psíquico que carcome toda la incrustación, dejando aflorar el oro puro”.

Si el candidato tiene un deseo latente por el dinero, el embrollo político, el materialismo escéptico, la ostentación vana, la mentira, la crueldad y la gratificación sensual de cualquier tipo, es casi cierto que esta semilla brotará, análogamente a las cualidades nobles de la naturaleza humana. Emerge lo que en realidad somos.

Entonces: ¡no es, quizá, la cumbre de la demencia, dejar el camino tranquilo de la vida común y corriente, para escalar los desfiladeros del estado de Chela sin estar seguro que uno posee en sí lo que se necesita? La Biblia dice: “Que aquel que está de pie ponga atención, si no quiere caerse.” Palabras que todo aspirante Chela debería tomar en seria consideración antes de precipitarse en el fuego. Para algunos de nuestros Chelas laicos, hubiera sido conveniente si lo hubiesen pensado dos veces antes de retar las pruebas.

Recordemos varios fracasos de los últimos doce meses. Uno enloqueció, negó los sentimientos nobles expresados sólo unas semanas anteriores y se hizo miembro de una religión que había, justa y desdeñosamente, comprobado ser falsa. Un segundo fue el reo de un delito y escapó con el dinero de su patrón, que es también un teósofo. Un tercero se entregó a una lujuria grosera, confesándola inútilmente, entre murmullos y sollozos, a su Gurú. Un cuarto se enredó con una persona del sexto opuesto y alienó sus amistades más queridas y verdaderas. Un quinto mostró síntomas de aberración mental y fue llevado a Corte bajo cargos de conducta vergonzosa. Un sexto, cuando estaba por ser capturado, se disparó para sustraerse a las consecuencias de su conducta criminal. La lista continúa. Todos eran, aparentemente, buscadores sinceros de la verdad y llevaban una vida respetable. Externamente y según las apariencias, eran buenos candidatos para el estado de Chela; sin embargo: “en el interior, todo era putrefacción y huesos de muertos.” La capa del mundo era tan densa que ocultaba la ausencia del oro atrás y el “disolvente,” haciendo su trabajo, mostró que, en cada caso, el candidato era una simple figura blanqueada de escorias morales, desde la circunferencia hasta el centro […]

En lo anterior hemos tratado, naturalmente, sólo los fracasos entre los Chelas Laicos; sin embargo ha habido, también, éxitos parciales que están pasando, gradualmente, por las primeras etapas de su prueba. Algunos tratan de ser útiles a la Sociedad Teosófica y al mundo en general mediante un buen ejemplo y la enseñanza. Si persisten, ellos y nosotros nos beneficiaremos. Les esperan pruebas muy arduas; pero nada “es Imposible para quien tiene Voluntad.” Las dificultades en el estado de Chela jamás se amortiguarán hasta que la naturaleza humana cambie, desenvolviendo una nueva. San Pablo, (en Romanos, Vii., 18, 19), debe haber pensado en un Chela cuando dijo: “la voluntad está presente en mí; pero no encuentro cómo poner en práctica lo que es bueno. Pues el bien que quisiera hacer no lo hago y el mal que no quisiera hacer, esto sí lo hago.” En el sabio Kiratarjuniya de Bharavi leemos:

Los enemigos que afloran dentro del cuerpo humano,
Las pasiones malas son de difícil dominio,
Si las combatiéramos con osadía, el que las conquista
Es comparable al conquistador de los mundos.
(XI, 32)

Chelas and Lay Chelas, The Theosophist, julio 1883

H. P. Blavatsky

Chelas y Chelas Laicos – H. P. Blavatsky

Sobre Teosofía y su historia: Miradas personales. Mahandra y Shashi Shingal

Programa producido por el Grupo de Estudios Teosóficos de Sevilla y Derviche Films, la productora de contenidos audiovisuales de la Asociación Cultural Hinneni. Presentado por Emilio Carrillo, entrevistando a Mahandra Shingal, ex Vicepresidente Internacional, Sociedad Teosófica de Adyar y su esposa, Shashi Shingal.

Sobre Teosofía y su historia: Miradas personales. Herman Vermeulen

Programa producido por el Grupo de Estudios Teosóficos de Sevilla y Derviche Films, la productora de contenidos audiovisuales de la Asociación Cultural Hinneni. Presentado por Emilio Carrillo, entrevistando a Herman Vermeulen, Presidente de la Fundación ISIS Blavatsky House en La Haya, Holanda.

El estudio de la Teosofía y la vida teosófica. la Teosofía en Point Loma. El nacimiento de la sección americana de la Sociedad Teosófica. El nacimiento de Point Loma. La actual interrelación entre la Sociedad Teosófica de Adyar y la de Point Loma. La sección de Point Loma en Holanda durante la época de la represión nazi.

Sobre Teosofía y su historia: Miradas personales. Antonio Girardi

Programa producido por el Grupo de Estudios Teosóficos de Sevilla y Derviche Films, la productora de contenidos audiovisuales de la Asociación Cultural Hinneni. Presentado por Emilio Carrillo, entrevistando a Antonio Girardi, Secretario General de la Sociedad Teosófica Italiana.

Evolución de la Teosofía y la Sociedad Teosófica Italiana desde sus inicios hasta 1935. El régimen fascista con la Sociedad Teosófica  a  partir de 1935. Restablecimiento de la situación después de la 2ª Guerra Mundial. La propia libertad del individuo en el trabajo dentro de la Sociedad Teosófica.

Sobre Teosofía y su historia: Miradas personales. Bin Leigh

Programa producido por el Grupo de Estudios Teosóficos de Sevilla y Derviche Films, la productora de contenidos audiovisuales de la Asociación Cultural Hinneni. Presentado por Emilio Carrillo, entrevistando a Bin Leigh, Secretario General de la Sociedad Teosófica Holandesa.

La Sociedad Teosófica en Holanda durante la época de la ocupación nazi y la 2ª Guerra Mundial.

 

La Voz del Silencio – III – Los dos Senderos – Clara Codd

Artículo traducido al castellano por la Revista El Teósofo de The Theosophist.

Vol. 135 – nº 8 – Mayo 2014

La Voz del Silencio – III – Los dos Senderos

Clara Codd

Reimpreso del The Theosophist de octubre 1974. Este año es el 125° de la publicación de La Voz del Silencio.

Ésta es una parte muy interesante de La Voz del Silencio porque indica algo de importancia oculta muy profunda. Se llama Los Dos Senderos y expresa: “Dice el Maestro: Los Senderos son dos; las grandes Perfecciones, tres; seis son las Virtudes (éstas son las Paramitas) que transforman el cuerpo en el Árbol del Conocimiento”. Y luego dice: “¡Ah! ¡Triste cosa es que todos los hombres posean Alaya, que sean uno con el Alma grande, y que, poseyéndola, Alaya les aproveche tan poco!” Dice el discípulo: Oh Maestro, ¿qué debo yo hacer para alcanzar la Sabiduría? Oh tú, sabio, ¿qué haré para obtener la perfección? Y dice el Maestro: Ve en busca de los Senderos”. P. W. Martin, en ese libro maravilloso Experimento en la profundidad, aconseja a todos investigar las Escrituras porque todas éstas fueron escritas por hombres que sabían de lo que hablaban.

“Pero, oh Lanú, que tu corazón esté limpio antes de emprender tu jornada. Aprende sobre todo a distinguir el conocimiento intelectual de la Sabiduría del Alma”. Eso no es tan difícil de ver. El conocimiento cerebral es sólo la apreciación intelectual, la Sabiduría del Alma es realmente saber en tu Alma. Y entonces se usa una metáfora. “La ignorancia se asemeja a una vasija cerrada y sin aire, el alma es como un pajarillo preso en su interior”. La divinidad real en nosotros, por supuesto aún no nació, está encerrada muy, pero muy firmemente en las ilusiones e ignorancias de la vida, La Sala de Ignorancia. “No gorjea ni puede mover una pluma, mudo y aletargado queda el cantor, y exhausto muere”, a menos que lo alimentes, a menos que le des diariamente comida, pensamiento y aspiración. A eso se asemeja el alma porque es mantenida prisionera. En la primera parte del libro, hablaba sobre liberar al ave, romper los barrotes de la jaula uno por uno, y enseñarle a volar. Él tiene dos alas con las cuales volar, el pensamiento y el sentimiento. Krishnamurti las llama pensamiento-sentimiento, todo en uno, porque ambos son inseparables. Ellos son los poderes humanos a partir de los cuales finalmente ustedes evolucionaran los poderes divinos. HPB dice que no podemos alcanzar la divinidad sin el desarrollo y purificación de estos poderes humanos. Nuestro pensamiento controlado o claro y nuestra emoción inegoísta y pura, éstas son las dos alas con las que volamos. Muchas personas piensan que podemos volar con la mente únicamente. Pero la facultad de la mente es simplemente el constructor de formas, las emociones son las dadoras de vida. O, para usar otro símil, la mente construye la máquina de la consecución, pero el vapor que la hace funcionar son las emociones.  Algunas personas pueden construir una máquina muy buena, pero no funciona porque no hay suficiente vapor. Y otras personas tienen mucho vapor saliendo a chorros a su alrededor pero con una máquina muy defectuosa. Si ustedes tienen ambos completamente desarrollados, totalmente controlados, pueden elevarse a enormes alturas. Aún estoy sosteniendo el símil del alma que es como un ave cuando se la libera. Ésta es mi metáfora favorita, como una alondra. ¿Alguna vez observaron a una alondra? Vuela más alto que cualquier otra ave, y lo va haciendo por grados, cada vez más alto. Finalmente está tan alto que no puedes verla, pero muy a menudo puedes oírla. Me han contado, pero no sé si será verdad, que cuando una alondra está a mucha altura, se sostiene en el aire en sus dos alas. Pienso que es muy buen símil para el primero de los estados místicos, lo que la Iglesia Cristiana llama la Oración de la Quietud, cuando la mente está absolutamente estable y las emociones  todas quietas.

La Voz del Silencio continúa diciendo: “Pero aún la ignorancia misma es preferible al Conocimiento intelectual, si éste no tiene la Sabiduría del Alma para iluminarlo y dirigirlo”. HPB dice que el verdadero demonio en el hombre es la mente no iluminada. Y el Maestro dice en una de sus cartas que la mayor parte del mal en este mundo, al menos el noventa por ciento de él, es creado por el hombre, no por Dios, es decir males naturales, como un terremoto.

El libro más adelante dice: “Porque la mente es como un espejo, junta polvo mientras refleja”. “Procura, oh principiante, fundir tu Mente con tu Alma”. Esto significa realmente construir el Antahkarana, la mente que aspira. Así es como HPB describe el Antahkarana: “Es Manas purificado de egoísmo”, pensamiento puro, inegoísta, con aspiración espiritual. Ella dice que construye un puente para que baje Buddhi. Cuando Buddhi y Manas son uno, hemos atravesado el puente.

Entonces dice: “En el interior de tu cuerpo, en el sagrario de tus sensaciones, busca en lo impersonal al Hombre Eterno”. El Hombre Eterno es nuestra divinidad. Detengámonos por un momento para pensar en las palabras “lo impersonal” porque suena como algo frío. Pero me sale al paso una frase del Maestro D.K., “la impersonalidad real es el amor perfecto”. Pensemos en eso. Hay tanto allí. El verdadero hombre impersonal no está allí sentado siendo indiferente a las personas. Es amor perfecto. “Y una vez lo hayas encontrado, mira hacia adentro: eres Buddha”.

“Apártate del elogio, oh tú, devoto. El elogio conduce al engaño propio”. La mayoría de las personas aman el elogio. A mí me gusta, pero es realmente ilusorio, y no es bueno para nosotros, porque conduce al auto-engaño. Hace que adquiramos una idea mayor de nuestra propia importancia de lo que es realmente verdad. Por supuesto que lo contrario es real, siempre hay alguien que nos está censurando y señalando nuestras faltas. Entonces vamos hacia el otro extremo, un complejo de inferioridad. Ninguno de los dos es real. ¿Por qué las personas nos elogian? Corresponde a su propia reacción. Hemos hecho algo que les ha gustado, entonces nos alaban. Alguien nos agravia. Hemos hecho algo que no le gusta, entonces de manera bastante injusta nos censura. Ambos son absolutamente irreales. Dice algo más: “Tu cuerpo no es el YO, tu Yo existe por sí mismo independientemente del cuerpo, y no le afectan ni los elogios ni los vituperios”. Hay un pasaje maravilloso en uno de los Upanishads que dice que el Yo no es afectado por nada que afecte al cuerpo o a la personalidad. El elogio o el vituperio no significan nada para el hombre real. Supongamos que hemos sido elogiados, nos sentimos contentos y nos felicitamos a nosotros mismos. La Voz del Silencio dice que la propia alabanza, “es a manera de una torre elevada, a la cual ha subido un tonto presuntuoso, que permanece allí en orgullosa soledad e inadvertido de todos, excepto para él”. Es bastante sorprendente la manera en que La Voz del Silencio lo expresa. Las personas que sólo tienen conocimiento cerebral dicen: “Mira, yo sé”. Muchas personas son así, ellos siempre saben, nadie más sabe, no escuchan a nadie más. Quienes tienen el conocimiento del corazón, dicen humildemente: “Así he escuchado”.

Para retornar a los Dos Senderos: “El SENDERO es uno, discípulo; no obstante, a su término se divide en dos. En uno de los extremos, la bien­aventuranza diferida….  El primero conduce a la meta (que es la liberación), el segundo al sacrificio de sí mismo”. Pero dice un poco más adelante que estos Senderos son llamados el Sendero Abierto y el Secreto. El primer Sendero conduce a Nirvâna, el glorioso estado de absolutidad, la bienaventuranza más allá de la comprensión humana. Así el Primero es liberación, el Segundo Sendero es renunciación, y es llamado el Sendero de la Aflicción. Estos Dos Senderos son descriptos por la Sra. Besant en In the Outer Court. Ella dice que uno va rodeando la montaña y el otro sube directo por la ladera de la montaña. Estos dos senderos son muy claramente descriptos también por Subba Rao en sus Escritos Esotéricos. Hablemos de ellos porque estos dos senderos son muy importantes. También nos harán comprender la función de los Instructores del Mundo cuando vengan. Esto es lo que Subba Rao dice: “Esta filosofía (la de la Escuela del Sur de la India) reconoce la existencia de dos senderos, “el Abierto y el Secreto”. Él dice que el camino Abierto es el que transita la vasta mayoría de la humanidad, y es también el que Sankaracharya recomienda a sus seguidores. La gran masa de la humanidad va lentamente rodeando la montaña. Ese Sendero es el desarrollo gradual, seguro, natural y lento del espíritu por medio de sucesivas vidas de virtud.

El otro camino, dice Subba Rao, es el escarpado sendero del ocultismo, a través de una serie de iniciaciones. Las iniciaciones significan una nueva vida, un nuevo comienzo. Otra manera en que podemos comprender la palabra es forzosas aperturas de la conciencia, no naturales. Es el sendero corto y rápido, artificialmente ayudado desde afuera. ¿Pueden ver los peligros y riesgos en él? “Por esto”, dice Subba Rao, “no se debe concluir que el Adeptado y la iniciación son un error…. La Jerarquía de Adeptos es estrictamente un producto de la Naturaleza como lo es un árbol. Tiene un propósito definido e indispensable en el desarrollo de la raza humana. Esta función es mantener abierto el sendero hacia arriba, a través del cual desciende la luz y la guía sin la cual la evolución de la raza sería mucho más lenta”. Es el modo de desarrollo de ciertas almas que pueden regresar y ayudar a toda la humanidad haciendo el camino más corto y más comprensible para ella. Es por eso que se le llama el Sendero de los Budas de Compasión.

El final de estos senderos es el mismo, la absorción en la Vida Eterna. Pero si vamos por el camino largo, cuando alcancemos la bienaventuranza Paranirvanica significará el olvido del mundo de los hombres. Continuaremos con nuevos desenvolvimientos, tremendos y maravillosos, en los cuales ya no recordaremos haber estado aquí abajo.

Si toman el sendero corto y son parte de los Budas de Compasión, como son llamados, cuando alcanzan la bienaventuranza Paranirvanica rechazan continuar, y éste es un tema del que quiero hablar. Éste es el Sendero de Iniciación del cual ustedes oyeron hablar en la Sociedad Teosófica. Solíamos pensar que todos iban por ese sendero pero no es así. Subba Rao dijo que este Sendero sólo es adecuado para ciertas naturalezas. ¿Pertenecemos a ellas? Pienso que una gran cantidad de teósofos sí, y que es por eso que están en la Sociedad Teosófica. Probablemente fue elegido por nuestros propios egos al principio de la evolución. Si perteneces a este Sendero, dice Subba Rao, no necesitas buscarlo porque él esta siempre buscándote a ti. Todos estamos en la Sociedad Teosófica, ése es el primer paso. No diría que todos los teósofos pertenecen a este Sendero pero pienso que una gran cantidad sí. ¿Qué es ese Sendero? Es una clase de desarrollo intensivo, para producir muy rápidamente guías y líderes para la gran mayoría de los hombres. Es en ese Sendero que debemos estar bajo el atento cuidado de un gurú porque es un sendero eminentemente peligroso. Todos los procesos abreviados de progreso son peligrosos. El Maestro lo dice en una carta. Él dice que nunca fuerzan a dar el paso, ya sea con el individuo o con la raza, porque forzar el paso es crear monstruos. Es peligroso forzar el paso. Ése es el motivo por el cual tenemos que estar bajo el cuidado de un gurú en este sendero. Pasamos a través de una serie de iniciaciones que suceden en los sucesivos planos de la naturaleza.

La primera iniciación se lleva a cabo en el Plano Astral y luego somos puestos en contacto con nuestra Mónada, nuestra divinidad, por medio de una muy hermosa ceremonia. Es muy posible que alguien que haya pasado por ella recuerde algo, porque podemos recordar cosas del Plano Astral. La segunda iniciación se lleva a cabo en el plano mental. Pienso que no mucha gente recuerda esto, no en su conciencia cerebral física. La tercera se produce en el plano mental superior, y la cuarta en el plano Búdico. Las dos primeras son dadas por uno de los Adeptos asignado por el Gran Rey del Mundo. Pero la tercera y la cuarta son dadas en Shambala por el Rey Mismo. La última, que hace a un hombre un Adepto pleno, la Aseka, nadie se la da, Él la toma por Sí Mismo. Ahora viene la parte a la que quiero llegar. Esto es lo que Subba Rao dice: “Este Sendero es eminentemente peligroso para aquéllos que no sostienen el talismán que da seguridad. Este talismán es una devoción perfectamente inegoísta, con olvido de sí, de auto-aniquilamiento y devoción al bien espiritual de la humanidad, una auto-entrega que no es temporal, sino que nunca debe tener fin”. Algún tiempo atrás la Sra. Besant nos contó que debido a las necesidades del mundo, el Maestro traería a algunos de nosotros de regreso en una inmediata encarnación, aunque no fueran aún iniciados en el Sendero. Entonces, tendríamos que renunciar a nuestro Devachan, ir sin él, lo cual muchas personas realmente no podrían hacerlo. La Sociedad tiene modas y recuerdo que todos andaban diciendo que ellos regresarían a una inmediata encarnación. La Dra. Besant los escuchó y dijo: “Oh, oh, amigos míos, ustedes mismos no pueden decidir eso. La fuerza que los conduce al Devachan es tan tremenda que hace falta el poder de un Adepto para evitar la necesidad de pasar por él y hacerlos regresar, y Él no lo hará a menos que considere que valga la pena”. Por lo tanto es asunto del Maestro si alguno de nosotros regresa o no a una inmediata encarnación. Pero éste es el punto en que me quiero detener, si la fuerza que nos conducirá al Devachan es tan tremenda, de tal manera que nadie puede ir en contra de ella, ¿cuántas millones de veces más grande debe ser el poder que atrae al Adepto Aseka al Paranirvana? ¿De dónde obtiene Él el poder para ser capaz de renunciar a él una y otra vez, muchas, muchas veces, y permanecer aquí? Puedo ver dónde Él lo obtiene. Entramos al Sendero a través del portal de la primera iniciación. C. W. Leadbeater nos dice que hay siete vidas entre la primera iniciación y la del Arhat. No tenemos que tomar eso demasiado literalmente, porque HPB  dice que se afirma que siete años es el período de probación, pero pueden ser siete vidas o siete minutos, según la persona. Hablando en líneas generales siete vidas. Siete vidas más entre el Arhat y el Adepto Aseka, catorce vidas en total, y durante todas esas catorce vidas Él ha practicado esa auto-aniquilación, auto-entrega que no finaliza nunca, y así lo ha construido en Sí mismo; Él una y otra vez renuncia al Nirvâna. ¿Y por qué Él renuncia al mismo? Con el objeto de regresar y ayudarnos a nosotros y a todo lo demás en este mundo. Por eso es que ellos son llamados los Budas de Compasión. La Voz del Silencio habla sobre los Dos Senderos en esta parte del medio, y claramente está escrita para aquellos que siguen el Segundo Sendero. Un gran número de yoguis toma el sendero abierto, pero nunca regresa. El Camino Secreto conduce también a la felicidad paranirvánica, pero al final de infinitos Kalpas; (Kalpas significa una cantidad tremenda de años) se ganan y se pierden Nirvanas por la ilimitada pena y compasión por el mundo de mortales engañados. Pero se dice, “El último será el más grande”. Samyak Sambuddha, el Instructor de Perfección entregó su Ser para la salvación del Mundo, al detenerse en el umbral del Nirvâna, el estado puro. Pienso que ése es nuestro camino, también.

“Tú tienes ahora el conocimiento respecto a los dos Senderos” dice La Voz del Silencio. “Llegará el momento en que tendrás que elegir, oh tú de Alma entusiasta, cuando hayas alcanzado el final y pasado los siete Portales”. “El Bodhisattva que ha ganado la batalla, dice en Su Divina Compasión: ‘por el bien de los demás’ cedo esta gran recompensa. Él es un Salvador del Mundo”.

“¡Mira! La meta de la felicidad y el largo Camino del sufrimiento. …Tú puedes elegir cualquiera, ¡Oh aspirante, a través de los ciclos venideros!” ¿Qué debemos hacer?

La persona que realmente transita el Sendero es el yo inmortal interior pero tenemos que encontrar el comienzo de ese Sendero en una encarnación física; no podemos encontrarlo después de la muerte. Tenemos que empezar en el más bajo punto. El ego podría sentir que él ha llegado a un punto dónde podría comenzar el Sendero, y con el objeto de comenzarlo él tiene que ganar la cooperación de su mente cerebral. Las Escrituras Pali dicen que una de las maneras de encontrar el Sendero es escuchar o leer sobre él. Por supuesto, otra manera que es muy rara, es nacer en la compañía de yoguis sabios que ya están en el Sendero. Pero la forma normal para ustedes y para mí es leer o escuchar sobre él. Ése es el punto que ustedes y yo hemos alcanzado, escuchar y leer sobre él. Me pregunto si nos damos cuenta qué extraordinario buen karma es ese. Suponiendo que nunca hubiéramos escuchado o leído, podríamos andar a la deriva por muchas vidas. En realidad eso fue lo que el Señor Buddha temía un poco, por eso dijo a Sus monjes cuando los envió a predicar, “Hay cientos de jóvenes en el mundo, Oh Bikkus, cuyas mentes están sólo ligeramente cubiertas con el polvo de la mundanalidad. Si sólo alguien les hablara, y si sólo alguien los ayudara a ver, con mucho gusto buscarían el Sendero”. HPB dijo lo mismo. Ella dijo que hay gran cantidad de personas que están muy próximas a la conciencia espiritual, pero no lo saben, y porque no lo saben no hacen ningún esfuerzo en esta vida para alcanzarla y por lo tanto andan a la deriva en la vida. Por lo tanto, el punto que hemos alcanzado, haber escuchado o leído, nos habilita para cooperar con nuestros egos. ¿Cómo nos alcanza el ego? Quizás nos trajo a la Sociedad, o a una reunión, para que pudiéramos comprender y cooperar con él. Hay dos clases de personas. Hay algunas personas que van a una reunión teosófica y escuchan al orador hablar sobre el Sendero y poética e intelectualmente se entusiasman mucho y piensan “es maravilloso” y debido a que sus egos no están participando, ellos simplemente se olvidan. Por otro lado, si el yo real quiere que nosotros iniciemos el Sendero él no nos permitirá olvidar, él nos hará perseverar, por así decirlo. Pero entonces podríamos negarnos a escucharlo, o podríamos ser estúpidos para escucharlo. Eso es exactamente lo que el Sr. Sinnet hizo, si puedo citarlo como un ejemplo. No siento que sea realmente justo para él, pero el Maestro dijo en una carta “aquello a lo cual el yo interior ha anhelado unirse, el yo externo, el hombre de carne no ha ratificado. Las cadenas de la vida son aún tan fuertes como el acero”. Pero el Maestro no podía hacerlo por él. Él solo podía darle grandes señales, y en Las Cartas de los Mahatmas veremos que el Sr. Sinnet una y otra vez ciegamente dejaba pasar las insinuaciones que el Maestro le daba. En cierta manera es bastante triste. Aún él tendrá una oportunidad en otra vida porque el Maestro dice  en una carta “Tu personalidad es tuya, pero tu esencia es nuestra”. En otra vida su ego volverá a esa parte de La Voz del Silencio donde nos dice “vivir para beneficiar a la humanidad es el primer paso”. HPB una vez dijo que una vez que un hombre es un discípulo aceptado, su personalidad tiene que desaparecer para siempre. Tiene que convertirse en una fuerza más benéfica de la Naturaleza. Por lo tanto la Voz que puede ser oída en el mundo de los Maestros es un genuino deseo de vivir para beneficiar a la humanidad. Realmente incluye a todos.

La inacción basada en un miedo egoísta no puede traer más que malos frutos.

La Voz del Silencio – Los dos Senderos.

Revista El Teósofo