La Ciencia Futura y su relación con Shamballa

Conferencia de José Rubio Sánchez, historiador, escritor y especialista en tecnologías multimedia en el Grupo de Estudios Teosóficos de Valencia, el lunes 8 de mayo de 2017, dentro del ciclo Mensajeros, acerca de la ciencia futura, y qué clase de relación tiene con Shamballa.

Propósito de este nuevo ciclo de conferencias. Diferencias entre la Ciencia como una de las vías para conocer a Dios, y la ciencia que es el mundo científico en cualquier época determinada. Las cuatro grandes vías de acceso a la Realidad: Política, Arte, Religión y Ciencia. Paralelismos entre la mente del hombre y la mente cósmica. La ciencia en la época de la biblioteca de Alejandría. La influencia del 5º Rayo. El aspecto histórico de Shamballa. Los tres departamentos de la Jerarquía y su relación con la Ciencia. La relación de algunos Maestros de Sabiduría con algunos científicos. El Aula del Conocimiento. La Ciencia futura.

Grupo de Estudios Teosóficos

La ciencia futura y su relación con Shamballa

Entrevista en el programa Luces en la Oscuridad a José Rubio Sánchez, historiador e investigador de religiones, mitologías y filosofías comparadas, especialista en nuevas tecnologías multimedia, y escritor, acerca de los conocimientos científicos que se pueden llegar a revelar en el futuro y la relación que tiene Shamballa con ellos.

Diferencias entre ciencia y Ciencia. Las diferentes vías de conocimiento. Los nuevos descubrimientos en la era de Acuario. El propósito de Shamballa en el aspecto científico. El conocimiento del pasado que todavía está oculto y que está por descubrirse en un próximo futuro. El futuro desarrollo de las capacidades ocultas en el ser humano.

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La espiritualidad desde la relación entre la ciencia y la mística. La dualidad – Eloy Millet Monzó

Articulo extraído de la página de Eloy Millet Monzó ANALOGÍAS

Una dualidad se nos manifiesta en todos los tiempos.
Espíritu y materia son dos antagónicos que han coexistido enzarzados en lucha, y también han convivido armónicamente.
Tanto separados como unidos, han permanecido y permanecen siempre.

Si la parte espiritual se separa de la material, se manifiesta como creencia y como una propuesta imposible.
Si consideramos a la parte material aislada, da lugar a la experimentación y a lo empírico, con el peligro de quedar sin propósito.
Ambas actitudes son inconscientes, y la inconsciencia es la base de la ignorancia.

Cuando la creencia y la experiencia se han combinado, han gestado hipótesis posibles que constituyen la base de la magia creadora de formas, bien sea como ideas, como sentimientos o como actitudes, lo que equivale a afirmar que se ha creado algo nuevo y que ello ha sido posible mediante el mecanismo de proponer y de realizar.
Respecto de la creencia y de la experiencia, tanto los científicos como los místicos, mantienen dos criterios diferenciados.

Un sector de la ciencia piensa que es capaz de explicar totalmente las leyes universales, por lo que manifiestan una tendencia hacia la experimentación física, y paralelamente, otro sector místico se aventura en afirmaciones acerca del origen cósmico y de nuestro destino, afirmaciones de alguien que, de manera análoga en la mayoría de estos personajes, comunica su verdad como si fuese la más verdadera de todas, y ello no produciría reacción en contra alguna si no fuese porque se acompaña del desprecio y de la negación de las otras verdades, perdiendo, por lo tanto, el derecho a ser consideradas.
Las medias verdades son más dañinas que la ausencia de la verdad.

Afortunadamente, una parte de la mística realiza su propia autocrítica e intenta responder por qué, penetrando en los territorios científicos, al intentar racionalizar su creencia.

Asimismo, también el científico irrumpe en los dominios de la mística, cuando afirma la existencia de un agente que no es captado por la investigación racional y empírica, se trata de un elemento metafísico y sobrenatural, al que se intuye como complementario de la acción humana, para que el mundo objetivo sea tal cual es. La ciencia también construye teorías acerca de las leyes universales que, en forma de hipótesis, intentan explicar y pueden llegar a comprender una parte de aquello que la creencia solo sustenta mediante la fe.

De esta manera, el místico y el científico actuales pisan un terreno común, en el que la acción se torna racional para el místico e irracional para el científico, manifestándose en dos cualidades compartidas por ambos, que son la comprensión y la lógica.

Acabamos de contemplar nuestra propia dualidad actual, y podemos observar que ha permanecido así en nuestros antepasados, dualidad a la que hemos definido de múltiples maneras, tales como espíritu y materia, dios y el demonio, el bien y el mal, Fohat y Kundalini, Buda y Cristo, o polaridad positiva y negativa.

¿Existiría el espíritu sin la materia? ¿acaso no resulta más interesante el posible contacto entre las dos polaridades, es decir, entre la ciencia y la mística?

Si la ciencia se corresponde con la realización material, o polaridad negativa, y si la creencia tiene su correspondencia con una hipótesis, con una proposición o polaridad positiva, ¿no se hace la luz cuando entran en contacto ambas polaridades? Creencia y ciencia deberían dialogar.

El hombre está constituido por átomos y estos por elementos eléctricos diferenciados, tales como los protones y los electrones, por lo que ambas polaridades están integradas en nuestras propias estructuras humanas, así que somos duales, como los elementos que nos confieren la forma material y, también, como nuestra propia historia y realidad, somos espíritu y materia, somos lo positivo y lo negativo.

Cualquier acción humana, pensando, sintiendo o actuando, constituye un movimiento.
Este movimiento es provocado por el desplazamiento de cargas eléctricas desde un lugar hacia otro y produce un efecto, tal como que opinemos, critiquemos, reaccionemos a favor o en contra o cuando imitamos.

El resultado de estos movimientos es idéntico al fenómeno científico del magnetismo, ese magnetismo que genera una acción individual y que induce a que los demás también actúen, tanto a favor como en contra, lo que constituye la inmensa mayoría de nuestras acciones.

Sin embargo, en una acción llevada a cabo desde el impreciso lugar en el que se equilibran la acción a favor y la de en contra, ni existiría aceptación ni rechazo, y esta podría constituir la base de la libertad, porque cada acción tendría la cualidad que integra la energía de la aceptación y la del rechazo, es decir, dispondría de la máxima potencia energética.

Así pues, un movimiento llevado a cabo por la suma de lo que atrae y de lo que repele resulta completo, ya que no predomina ninguno de ellos sino que permanecen integrados, como en nuestra historia, que al separar lo que nos atrae de lo que nos repele hemos originado batallas, pero cuando se han combinado ambos movimientos, ha surgido una dorada época como la del Renacimiento.

La espiritualidad desde la relación entre la ciencia y la mística. La dualidad – Eloy Millet Monzó

Eloy Millet Monzó
Hostalets de Balenyá
21 de Noviembre, 2009

ANALOGÍAS