Los grandes problemas de la Humanidad – Rafael Mateu Sanz

Charla impartida por Rafael Mateu Sanz, el viernes 6 de octubre de 2017 en Valencia.

Principales problemas que afectan a millones de personas. El propio ser humano es el que debe de resolver los propios problemas. Los obstáculos a la resolución de los grandes problemas. La guerra y su repercusión, el sufrimiento. El odio y el racismo. El egoísmo, base de todos los problemas. Los egregores y la energía del miedo. El terrorismo. Los hermanos del sendero de la izquierda. La creación del miedo psicológico. La vinculación kármica entre el colectivo humano y sus gobernantes.

El Destino del Hombre y su Liberación – Vicente Beltrán Anglada

Conferencia de Vicente Beltrán Anglada en Barcelona, el 1 de noviembre de 1977.

Vicente. — Vamos a reanudar nuestra eterna conversación. Desde hace un tiempo venimos investigando las leyes esotéricas de la vida tratando de comprender el destino del hombre; desde su iniciación, ya partiendo del tercer Reino -el Reino Animal- hasta la esperanza más plena de liberación del hombre en el 5º Reino de la Naturaleza, aquel que místicamente se denomina el Reino de los Cielos. En nuestra conversación del mes anterior tratamos de descubrir el destino del hombre analizando aquel término descriptivo en esoterismo llamado karma, tratando también de descubrir el significado del destino en lo que corresponde al ser humano aquí y ahora, y no siguiendo la historia del pasado con sus tradiciones, ni tampoco las ilusiones del presente que nacen cuando la persona está constantemente mirando hacia el futuro, pero, sin tener una imagen clara de lo que ocurre en el presente.

Descubrimos así, que a medida que la investigación esotérica va penetrando en el mundo de los significados se va haciendo científica, es decir, ya no podremos hablar del karma, de la reencarnación, de lo que ocurre después de la muerte, del Devachán, del misterio de los Rayos, o de la propia vida de Dios que crea el Universo, en los términos místicos del pasado. Siendo esta era, singularmente técnica, debemos enfrentar técnicamente estos significados tratando de profundizar y tratando de controlar cada uno de los aspectos místicos según su contraparte científica. Así, nos introducimos en la vida misteriosa del pasado hurgando la historia y tratando de descubrir cuál era el significado exacto de la historia, (de) aquellas energías que están creando dentro de la humanidad este afán supremo de liberación, y así, progresando, estuvimos estudiando la bella leyenda oriental de Krishna y Arjuna; el primero como símbolo del poder creador, lo innombrable, lo indescriptible, lo eterno, y a Arjuna como aquel aspecto de Krishna que encarna cíclicamente tratando de revelar el secreto de la creación. Y para que esta bella leyenda oriental tuviese un carácter científico, apuntábamos ya como algo certero, como algo lícito y algo realmente comprobable, según el sentido del principio de gravedad. Este principio que hasta aquí creíamos (inicialmente, al menos) limitado ocultamente al aspecto físico de la vida, pero, es una ley universal que la gravedad crea las situaciones kármicas o el destino, ya sea el destino de un Dios manifestado a través del universo, ya sea el destino de un ser humano a través de su cuerpo triple de expresión -la mente, la sensibilidad y el cuerpo físico-, ya sea la envoltura de un átomo, en el centro del misterio de la creación siempre encontraremos la dualidad Krishna y Arjuna, el espíritu y la materia, y como un engarce perfecto de ambos elementos el alma universal que todo lo vivifica y que a todo le presta conciencia. Dijimos también, que el hombre ha perdido la fe en los valores absolutos, ha perdido, por así decirlo, el aliento de síntesis, se ha hecho muy intelectual, fruto de este desapego de los valores inmortales. Es la materialidad del momento que estamos viviendo, pero, el destino que estamos viviendo como humanidad y como individuo dentro de esta sociedad moderna también puede ser conceptuado en términos de gravedad. El intelecto es un peso de la mente, y la fe sin razonamiento es un peso dentro del corazón, y así lo ha comprendido la religión organizada dentro de todos sus matices descriptivos, y así lo ha reconocido también la propia ciencia que ya está hurgando en las zonas de misterio que corresponden a la cuarta dimensión.

La era pasada se distinguió precisamente por el hábito dogmático de las cosas, se trató de aprender la Divinidad solamente a través del dogma, en lo que al aspecto religioso se refiere, y no fue menos dogmático el aliento científico del pasado. Hay aspectos de la vida organizada de nuestra humanidad que es la comprensión del aspecto religioso en lo que tiene de científico como la comprensión de lo científico es lo que tiene de religioso. Lo interesante es que el individuo surja o resurja como ave fénix de sus propias cenizas dogmáticas y se apreste a librar la batalla del tiempo enfrentando por primera vez en su vida aquello que denominamos inseguridad. Solamente en la inseguridad se halla la liberación del hombre y, por lo tanto, la liberación de su destino. Pero, en un mundo moderno lleno de comodidades y en donde aparentemente la ciencia tenga la última palabra, debemos arrostrar la indiferencia, o quizás arrostrar la falta de investigación de muchos seres humanos que están hablando de una Nueva Era, pero, sin haber perdido todavía los estigmas que pertenecen al pasado. Estamos viviendo, creo yo, un momento solemne dentro de nuestra vida psicológica, y se nos presenta, yo creo que ustedes se darán cuenta, (de) una gran alternativa en nuestras vidas que nos obligará a realizar un gran esfuerzo de selección para elegir aquello que corresponde exactamente a nuestra propia era, a esta era que ha sido descrita como la era de tecnicismo y como la era de la búsqueda de la propia realidad. Es decir, que cuanto aquí, siempre hablando en términos de karma y de destino, fue considerado una meta, por ejemplo, buscar la resolución de los problemas sociales siempre a través de motivos de fe, ha sido un fracaso, y ustedes se darán cuenta de ello cuando examinen el estado de las religiones en la actualidad, y ahora no hay más remedio de que la religión se haga científica y aprenda aquello que rehuyó constantemente y que constituyó, desgraciadamente, una de las más duras etapas en la vida de la humanidad, aquella etapa de oscurantismo religioso que obligó a Galileo a decir que la Tierra no se movía por las presiones de la Santa Inquisición. Lo mismo ha ocurrido en el terreno religioso por parte de lo científico, negando a priori todo cuanto no puede ser comprobado todavía por la ciencia porque todavía no existen aparatos científicos de la alta precisión necesaria para poder dar fe y testimonio de la cuarta, de la quinta, de la sexta dimensión del espacio. Entonces, el pecado ya no es de la ciencia ni de la propia religión, sino del propio espíritu del hombre que no ha sabido comprender exactamente cuál era su misión en la vida y cuál era el aliento de la propia fraternidad.

El Destino del Hombre y su Liberación

Ir a descargar

Agni Yoga – El Yoga del Futuro

Conferencia de de José Rubio Sánchez, el lunes 25 de septiembre en la Asociación naturista Tanit de Valencia, acerca del Agni Yoga.

Literatura del Agni Yoga. El legado de Krishnamurti. Significado de Agni y de Yoga. Los siete principales Yogas. Los átomos permanentes y el antahkarana. Desarrollar el corazón. El fuego y el proceso iniciático. Desapego y salto de Fe. Significado del Cáliz.

Presentación: La Dama del Ensueño

Presentación del libro de Don Mario Roso de Luna, “La Dama del ensueño”, el lunes 18 de septiembre en la Asociación naturista Tanit de Valencia, a cargo de José Rubio Sánchez.

Este proyecto ha sido realizado por el grupo de Compiladores de la obra de don Mario Roso de Luna, el Grupo de estudios Teosóficos, y la ONG Junts Si Podem, organización a la que irán los beneficios originados por la venta de este libro. Don Mario Roso de Luna fue una personalidad con excepcionales capacidades en muchas facetas de la vida, escritor, periodista, astrónomo, científico, abogado, experto en historia, música, filosofía, religiones comparadas, conferenciante, etc. pero ante todo, Teósofo y Ateneísta. Mario Roso de Luna perteneció a la Generación del 98. Aparición de las enseñanzas teosóficas a través de H. P. Blavatsky en el siglo XIX. Desde el momento que Don Mario conoció la Teosofía y las obras de H. P. B. éste dedicó todos sus esfuerzos en la difusión de las enseñanzas teosóficas.

Compiladores de la obra de don Mario Roso de Luna

Grupo de Estudios Teosóficos

Associació Junts Si Podem

 

Amor, la Fuerza que mueve el Universo

Conferencia de José Rubio Sánchez, en el Grupo de Estudios Teosóficos de Valencia, dentro del ciclo Mensajeros, acerca del tema del Amor.

Shamballa y los Maestros de la Jerarquía. La visión de Krishnamurti del Amor. Visión profana del amor. Platón y el amor. El mito de Prometeo. Los grados del Amor. Bahkti Yoga, el camino del místico. Visión sagrada del Amor. La energía de Amor-Sabiduría. La Gran Invocación  y el Amor.

Nuestro Trabajo en la Sociedad Teosófica (1ª parte) – N. Sri Ram

Artículo traducido al castellano por la Revista El Teósofo de The Theosophist.

Vol. 127 – nº 6 – Marzo 2006

Nuestro trabajo en la Sociedad Teosófica

N. Sri Ram

La sociedad Teosófica es, en varios aspectos, una organización única. No sólo ha funcionado en la mayoría de los países del mundo como un verdadero cuerpo internacional, sino que además cuenta con miembros que pertenecen a las diferentes religiones del mundo, y a diversos contextos culturales y de tradición. Hay también personas de diferentes razas, incluyendo africanos, gente de la raza aria y mongólica, y otros tipos de razas y etnias. Por tanto, no es posible para ninguna Rama o Sección representar completamente el carácter de esta Sociedad. La Teosofía, es también, en varios aspectos, una filosofía de naturaleza única. La única base sobre la cual nos sostenemos como Sociedad, es esa fraternidad universal de la humanidad sin distinciones, como se cita en el primer objetivo de la Sociedad. Por lo demás, el miembro es dejado absolutamente libre para estudiar e investigar siguiendo las líneas que se mencionan en el segundo y tercer objetivos. Eso es en sí mismo un rasgo muy llamativo del trabajo de la Sociedad: que debamos dejar a nuestros miembros completamente libres en su pensamiento, excepto en que deben estar de acuerdo con esta doctrina práctica y ética de la fraternidad universal.

Aunque cualquier persona que acepte estos tres objetivos puede ingresar a la organización, ésta posee un carácter muy definido, y asume este carácter a través de las verdades que son aceptadas por la gran mayoría de sus miembros y propagadas por sus Ramas y Secciones. Pero la aceptación de estas verdades queda por cuenta de la libre elección de los miembros,  ya que nada es impuesto por alguna autoridad.

No hay ningún escrito o documento oficial que defina a la Teosofía, que declare que ésta o aquella son las verdades o principios en los que los miembros deban creer. A pesar de esto, la Sociedad ha sido capaz de consolidarse bajo las bases de verdades que fueron expuestas a los miembros por nuestros fundadores y otros. Si la mente humana está libre de prejuicio, superstición y miedo, posee una irresistible atracción por la verdad. Existe cierta relación entre la verdad y la conciencia del hombre cuando ha sido depurada de todos los impedimentos, nociones preconcebidas y tendencias que se oponen a la recepción de la verdad.

La misión especial de Madame Blavatsky fue tratar de producir esta libertad en la mente humana y proclamar además las verdades esenciales de la filosofía que la mayoría de nosotros aceptamos. Ella se opuso en su tiempo a las ideas de la ciencia moderna que existían en ese entonces, y además al modo en que la religión era concebida y puesta en práctica. Pero desde entonces, la ciencia ha realizado progresos revolucionarios que han alterado completamente la representación del universo. Al poseer un campo de conocimiento mucho más amplio, la ciencia es en la actualidad mucho más tentativa e incierta. Las diversas religiones, ya sea que pensemos en el Hinduismo o en el Cristianismo, son mucho menos fanáticas por estos días. Entre los cristianos pensantes, un tinte de misticismo también matiza su fe.

Vemos así que el mundo ha cambiado mucho durante estos años, no meramente por la tecnología científica o el escenario completamente nuevo que ha sido creado por el hombre, sino además en su modo de pensar, que es mucho más razonable en el presente de lo que solía ser.

Actualmente hay una posibilidad, aunque la realización de ésta pueda ser aún remota, de una clase de religión mundial compartida por todas las gentes pensantes del mundo, de la cual las religiones existentes serán tal vez facetas; o una religión mundial que se basara en las verdades esenciales de las religiones existentes. La Teosofía ha sido descrita por HPB como “la religión sabiduría”, una religión que es la sabiduría.

¿Es la Teosofía una religión o es simplemente un tipo de filosofía? Es muy difícil responder a esa pregunta. No es una religión en el sentido corriente, pero le incumben todas esas cuestiones por las que cada religión se interesa, a saber, el origen del hombre, su destino, cómo debe conducirse, los ideales que deben guiarlo, su relación con sus hermanos los seres humanos, y también con lo que denominamos “Dios”, a pesar de que la palabra “Dios” puede ser entendida por diferentes personas de diferentes maneras. En el Budismo, por ejemplo, no existe el concepto de “Dios”. La idea de una Ley invariable y universal toma el lugar de Dios. Incluso se dice que la naturaleza del hombre está regida por cierta Ley que se halla dentro de sí mismo, y esta ley de su propio ser suplanta al yo que es el producto de muchos recuerdos y que separa a una persona de todos los demás.

El significado literal de Teosofía es “Sabiduría Divina”. Por ende, cuando llamamos a nuestra sociedad la Sociedad Teosófica, se está asumiendo que existe algo como la Teosofía. Es un reconocimiento implícito de un elemento o principio que está completamente fuera del mundo de nuestra experiencia normal. La Teosofía también ha sido llamada “La ciencia del Yo”- el Yo siendo el centro de conciencia en cada cosa viviente, en cada constitución humana, distinta de aquella noción de un yo que nos separa de otros, lo que el Señor Buda llamó Ilusión, una noción inventada, no una que existe en la verdadera naturaleza de las cosas. Las muchas ilusiones del hombre están centradas en esa ilusión fundamental de separatividad que se debe a la forma en que éste piensa.

Puesto que no sabemos lo que es esta sabiduría divina o trascendental, desde nuestro punto de vista la Teosofía puede ser considerada como la síntesis de la verdad donde sea que podamos hallarla; ya sea en la ciencia, cualquiera de las filosofías o sistemas religiosos. La verdad que hallamos en cualquier lugar es parte de la verdad total, que es Teosofía, y en la Sociedad Teosófica, nuestra actitud hacia esta Sabiduría, no debería ser dogmática, ya que no hemos arribado al conocimiento o sabiduría definitivos. Debemos estar abiertos a la verdad.

Los miembros de la Sociedad Teosófica son estudiantes o aprendices. No debemos olvidar este hecho en ningún momento, que hay muchas cosas en el cielo y en la tierra con las que tal vez incluso nuestra filosofía siquiera sueñe. Por lo tanto, debemos mantener nuestros corazones y mentes accesibles a cualquier luz que pueda venir de cualquier parte. Incluso si pensamos en las bien conocidas doctrinas como Reencarnación y Karma, puede ser posible mirar el proceso desde un punto de vista un tanto diferente, desde arriba, desde adentro, y no, como usualmente lo hacemos, desde afuera.

Todo nuestro conocimiento es un conocimiento de la mente y es superficial porque la mente, o manas – un término Sánscrito que es mejor que “mente” – es una facultad que sólo se dirige hacia el conocimiento, no conoce a la cosa en sí, pero la interpreta a modo de vibración, deducción y demás. Si te miro y digo que te ves así, que estás vestido con tal y cual color, que tienes esta expresión en la cara, y así sucesivamente, todo eso es realmente una interpretación de la mente de ciertas impresiones que caen sobre mí desde la porción particular de espacio que ocupas.

Para conocer algo debes ser absolutamente uno con la verdad, con la cosa que quieres conocer. Pero la mente siempre mantiene una distancia, y traduce las impresiones recibidas en diversas imágenes e ideas. De este modo, todo el conocimiento mental que poseemos es conocimiento desde una distancia, por medio de la traducción de impresiones, o por medio de la inferencia, y no de la naturaleza intrínseca de las cosas. Si sólo pudiésemos darnos cuenta de que este instrumento del cual estamos tan orgullosos y que ha sido capaz de lograr muchas maravillas en el mundo físico, está plagado de limitaciones, y que lo que conocemos es más la apariencia o la superficie de las cosas que lo que está por detrás de esa superficie, tal vez todos seríamos mucho más humildes de lo que somos en el presente. Mucha gente se niega a sí mi misma la posibilidad de aprender por estar tan seguros de que ya son muy cultos, que saben todo en su absoluta verdad.

Necesitamos comprender la Teosofía, presentarla y trasmitirla al público para mantener las cosas en la perspectiva correcta, de modo que aquello que es de verdadero valor tenga el lugar apropiado en el número de detalles con los cuales podemos haber cargado nuestros cerebros. Debemos discernir entre pura sabiduría o espiritualidad y psiquismo, mediumnidad y cosas de ese tipo, que son completamente diferentes de aquella realización espiritual interna que por sí sola nos establece en el centro de nuestro ser.

El mundo no va ser salvado por ninguna cantidad de revelación psíquica, aunque ésta tenga su lugar y valor. Pero supongamos que me hablas de cosas que no veo, ¿voy a ser muy diferente en mi accionar, comportamiento y actitud hacia las personas, o enfrentando los diversos problemas de la vida? Es todo muy interesante, así como muchas cosas en la Naturaleza son interesantes, y podemos estudiar todo eso. Pero el mundo será salvado sólo por algunas cosas muy simples, como la genuina bondad. Si ese espíritu de bondad estuviese en el corazón de mucha, mucha gente ¿habría guerras, campos de concentración o la interrogación de prisioneros y todas esas crueldades abominables que se han vuelto algo corriente en nuestros tiempos?

Este espíritu de genuina bondad y pureza de vida es esencial. Significa vivir de tal manera que no desarrollemos una sed furiosa por cosas que nunca podrán satisfacernos. Esa clase de condición psíquica de querer tantas cosas que finalmente probarán que son polvo y cenizas en nuestra boca es más causa de tormento que de felicidad. Es necesaria cierta predisposición para examinar las propias supersticiones e ilusiones. Y lo que salvará al mundo es una actitud diferente hacia todas las cosas; de predisposición para aprender, para examinar nuestras propias ideas y ver qué es verdaderamente valioso en la vida.

(continuará)

Dicen los Vedas: “Todas las inteligencias despiertan con la mañana”… Para aquel cuyo elástico y vigoroso pensamiento avanza al ritmo del sol, el día es una mañana perpetua. No importa lo que el reloj o las actitudes y tareas del hombre digan. La mañana es cuando estoy despierto y hay en mí un amanecer. Hay millones suficientemente despiertos para las tareas físicas; pero sólo uno en un millón está suficientemente despierto para un efectivo esfuerzo intelectual, únicamente uno en cien millones para una vida poética o divina. Estar despierto es estar vivo… Debemos aprender a re-despertarnos y mantenernos despiertos, no por medios mecánicos, sino por medio de una esperanza infinita en el amanecer, que no nos abandona ni en el sueño más profundo. No conozco un hecho más alentador que la habilidad incuestionable del hombre de elevar su vida por medio de un intento consciente.

Henry David Thoreau, Walden

Revista El Teósofo

La Ley del Karma – Vicente Beltrán Anglada

Conferencia de Vicente Beltrán Anglada en Barcelona, el 8 de octubre de 1977.

Vicente.— Ustedes recordarán que en nuestra conversación del pasado mes nos referimos, concretamente, a los espacios intermoleculares que existen en toda materia organizada, y aún dentro de todos los planos de la naturaleza y entre los reinos. Todo cuanto existe en la naturaleza posee este espacio intermolecular, un espacio intermolecular que da lugar a aquello que psicológicamente describimos como Ley de Inseguridad. El ser humano por su tendencia gravitatoria, si puedo emplear esta expresión, está constantemente buscando seguridades, y me pregunto si hay alguna seguridad espiritual para el ser humano, habida cuenta que místicamente la inseguridad rige la vida espiritual. Entonces, el concepto dinámico de la vida impuesto por la tradición y por los últimos acontecimientos, constituyendo un núcleo de poder enaltecedor de la conciencia, está actuando en virtud de los espacios intermoleculares, y sirve de vehículo a aquella ley gravitatoria que permite la expresión de los mundos.

Quisiera hoy conversar con ustedes sobre un tema, a mi entender apasionante, que está en la base de toda formulación, de toda interrogante, y que una vez comprendido este punto podemos decir que el individuo se ha encontrado realmente a sí mismo y puede ascender por las alturas misteriosas de la iniciación, me refiero concretamente a la Ley de Karma. Todos estamos sujetos a karma, pero el sentido que tenemos de karma es, a mi entender, de un tipo meramente analítico, hipotético, pero, ¿qué sabemos realmente del karma? El karma y el destino son la misma cosa. Sabemos que el hombre forma parte de
su destino y que el destino forma parte del hombre, y la pregunta inmediata es: ¿qué papel juega realmente el individuo ante esta ley gravitatoria de karma? Al hablar de karma en un sentido realmente científico, tal como debe ser en nuestra nueva era de grandes avances técnicos, es (necesario) el considerar en toda su expresión esotérica la ley de gravedad, esta ley que Newton enjuició de esta manera empírica de que los cuerpos se atraen en virtud de la densidad de sus masas y en una relación inversa al cuadrado de la distancia. Significa que todo el proceso manifestado de la vida obedece únicamente a la ley de gravedad, siendo la gravedad el principio expresivo del Universo, y aunque un planeta, un sistema planetario, un sistema solar, o la totalidad de una galaxia, contenga mundos siderales, mundos etéricos, no significa esta particularidad el que sobre estas masas siderales de tipo etérico no tengan también su propia gravedad. Todo cuanto vemos es una expresión del karma y todo cuanto vemos es una expresión de la ley de gravedad, y para enjuiciar la ley de gravedad en su verdadera dimensión hay que remontarse al principio del Universo y, naturalmente, se nos puede tachar de soñadores de mente nebulosa, o quizá demasiado mística, cuando empezamos locuciones de tipo cósmico, tal como debe ser en el sentido del estudio esotérico. Entonces, más que un misticismo acendrado, o más que una potencialidad dinámica de la acción, (lo importante) es el reconocimiento de ciertas verdades y es la consideración de si el karma es realmente un destino inapelable, implacable, sujeto a la acción e interacción de los astros en movimiento, tal como nos dice la astrología, o bien será la expresión libre de un ser cuya voluntad está más allá y por encima de las estrellas. Entonces, al preguntarse las causas de la ley de gravedad empezamos a preocuparnos ya por aquellas causas que contienen una tremenda voluntad dinámica, que contiene el poder aglutinante de los éteres para producir un universo. Se nos dice esotéricamente que existe un espacio cósmico que contiene una entidad, o mejor dicho, que el espacio es una entidad, y aparentemente al decir que el espacio que nos envuelve es una entidad, si no analizamos científicamente esta palabra puede conducirnos a muchos errores. Tengan en cuenta que la ley universal es la de que un universo mayor contiene a otro menor; existen el continente y el contenido, existe el poder aglutinante, el que crea una galaxia, empezando por la nebulosa, y existe el principio de la concepción en un ser humano, que es la misma cosa. En todo caso, dense cuenta de la particularidad de que no existe el acaso o el destino ciego o algo que pasa sin que intervenga la voluntad libre del hombre, y cuando hablo de la voluntad libre del hombre me refiero al poder que tiene el hombre sobre su propio destino, por cuanto, en su esencia, el hombre es el creador absoluto de su propio destino. ¿Cómo y de qué manera se puede establecer la base esotérica de esta afirmación? Ustedes deben considerar algo muy importante, por bello que sea el universo estrellado que podemos contemplar durante la noche, cuando todo son fulgores de luz en el cosmos que podemos localizar con nuestra percepción física, hay que darse cuenta automáticamente de que todo aquello es karma en expresión, que todo es un punto gravitatorio, o una serie de puntos gravitatorios, sobre los cuales la vida extiende su manto y procura vehículos para el ser manifestado. Cuando el alma quiere manifestarse, cuando el Logos quiere crear un universo, el proceso es idéntico. Existe ante todo una proyección de la voluntad monádica –la del Logos y la del ser humano– sobre un punto determinado del espacio, un punto previamente elegido como campo de experimentación, un punto sideral donde convergen todas las fuerzas del cosmos, y muy particularmente ciertas constelaciones y ciertos planetas. Una vez el campo ha sido elegido, lo que podemos decir es la concepción de lo que será un vehículo, lo que será la expresión kármica del hombre, surge el aspecto, digamos, constructivo, que es el que trae el karma a la existencia. El karma es algo aparte del ser, es algo que proyecta voluntad, puede hacerlo, porque comparando el karma con el ser, es tan tremenda la distancia en tiempo y espacio que nuestra mente no puede llegar a analizarlo en su totalidad; solamente fragmentos de la historia del Cosmos pueden llegar a nuestras débiles mentes. Pero, si ustedes leen atentamente el Bhagavad-Gita, con la leyenda maravillosa de Krishna y Arjuna se darán cuenta dónde ustedes pueden situar el karma, teniendo en cuenta que Krishna es el Ser por excelencia y Arjuna es el pequeño fragmento que contiene el karma en su corazón. Entonces, ¿qué es lo que realmente encarna o reencarna o se manifiesta a través del espacio? Es aquella partícula que llamamos “Arjuna”, el Arjuna cósmico, el Arjuna humano y el Arjuna atómico, si ustedes me permiten esta expresión, porque estamos tratando con la ley hermética de analogía, que nos dice constantemente que “igual es arriba que abajo e igual es abajo que arriba”. Entonces, la leyenda misteriosa de Krishna y Arjuna, simbolizada en aquella frase esotérica por excelencia que dice que “después de llenar el Universo con un pequeño fragmento de mí mismo, Yo persisto en la totalidad de mi Ser”. Dense cuenta que el karma es el producto del pasado; el pasado ata, pesa en la conciencia, por glorioso que haya sido, y la tendencia que tiene la persona de ir hacia el pasado es robustecer los lazos del karma, es crear puntos de tensión constantes, o puntos de gravitación dentro de su propio ser que le obligan a encadenarse a un centro determinado dentro de sí sujeto a gravitación.

La Ley del Karma

Ir a descargar

Los misterios de Shamballa – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià, el 23 de noviembre de 1983 en Amigos de la India.

Los tres grandes centros planetarios: Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad. Análogía de estos tres centros con el ser humano. Las tres energías que canalizan estos tres grandes centros. Analogías con los aspectos Vida, Conciencia y Forma. La venida de Sanat Kumara y su analogía en el ser humano, la venida de los Ángeles Solares. El propósito de Shamballa y su expresión en los centros de energía. La energía de 1º Rayo y la energía de la Voluntad. La apertura del proceso de la Iniciación. La manifestación del propósito divino.

Ir a descargar

Diez proposiciones fundamentales – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià, el 5 de octubre de 1983 en Amigos de la India.

Resumen de las temporadas anteriores. Las diez proposiciones fundamentales. Una sola vida. Siete Rayos. Vida cualidad y apariencia. Siete Fuerzas Creadoras y su manifestación a través de siete planetas sagrados. Cada ser humano proviene de unos de estos Siete Rayos. Mónada, Siete Rayos e infinitas formas. Las Leyes de la Evolución llevan dentro el Propósito de Vida de los Siete Rayos. El método de desarrollo y evolución en el ser humano es a través de la autocomprensión y la autoexpresión, y todo se desarrolla a través de la experimentación, la adquisición de experiencia. Todo lo que existe en el Universo es la expresión de una sola Vida, una sola cosa.

Ir a descargar

Annie Besant – Sus Comienzos como Teósofa – Pablo Sender

Artículo traducido al castellano por la Revista El Teósofo de The Theosophist.

Vol. 128 – nº 1 – Octubre 2006

Annie Besant – Sus comienzos como Teósofa

Pablo Sender

Annie Besant ingresó a la Sociedad Teosófica en 1889, cuando era una de las líderes del Socialismo Fabiano. En el pasado, había visto que la religión ortodoxa no ofrecía ni ayuda ni oportunidad para el avance de la humanidad. Se había convertido entonces al ateísmo, adoptando la ciencia y el materialismo como el evangelio de la verdad.

Aunque se encontraba bajo una asunción filosófica errónea, su maravilloso trabajo por los oprimidos y su lucha contra los prejuicios sociales atrajeron la atención de Mme. H. P. Blavatsky ya en el año 1882. HPB escribió en The Theosophist:

La buena Annie Besant, a pesar de no creer en . . . su propio espíritu, habla y escribe cosas tan sensatas y sabias que casi podríamos decir que uno de sus discursos o capítulos contiene más elementos para beneficiar a la humanidad que los ofrecidos durante toda la carrera oratoria de un moderno vidente. [1]

Y no sólo HPB, sino también el Mahatma KH, hizo referencia a la Sra. Besant algunos años antes de que ella conociera la Sociedad Teosófica. Existe una carta no fechada, recibida probablemente en 1884, donde el Maestro le aconseja a Sinnett que se ponga en contacto con ella, tal vez previendo su futuro rol en la ST:

Mientras tanto, haga todo el esfuerzo posible para desarrollar tal relación con A. Besant que sus trabajos puedan proceder en líneas paralelas y en completa simpatía. . . . Puedes, si lo crees conveniente, mostrarle esta nota a ella, solamente. [2]

Se sabe que su Maestro vigilaba a Annie Besant desde temprano en su vida. Ella escuchó su Voz dos veces antes de conocer a HPB. La segunda de tales ocasiones ocurrió en 1889, cuando la Sra. Besant estaba en su oficina. Estaba desesperada porque la Verdad parecía inalcanzable, ya que ni el materialismo le daba respuestas ni la ciencia le ofrecía una solución para el sufrimiento humano. Fue entonces que escuchó la conocida Voz diciendo: “¿Estás dispuesta a sacrificar todo para encontrar la Verdad?” Ella respondió: “Sí, Señor”. Entonces la voz continuó: “Pronto la encontrarás”. Pasaron 15 días y su amigo, el Sr. William Stead, el famoso Editor del Pall Mall Gazette, le envió los tomos de La Doctrina Secreta para escribir una reseña sobre ésta. Habiéndose sentido iluminada por el libro, Annie Besant vio la Verdad en él y le envió una nota a la autora pidiéndole si podía ir a visitarla. HPB le respondió en una carta:

Yo también he deseado por largo tiempo conocerte, ya que no hay nada en el mundo que admire más que el valor, y el poco común coraje de salir y pronunciar audazmente lo que uno opina en la cara de todo el mundo. [3]

Cuando Annie Besant conoció a HPB, reconoció inmediatamente que la Teosofía era lo que ella había estado buscando. Pero ahora se enfrentaba a un paso muy difícil de dar. Como escribió en su autobiografía:

Fui allí y pregunté sobre la Sociedad Teosófica, deseosa de hacerme miembro, pero luchando contra esto. Porque veía . . . lo que eso significaría. Yo ya había conquistado en su mayor parte el prejuicio público contra mí, por el trabajo que realicé en el Consejo de la Escuela de Londres, y ahora se extendía frente a mí un camino llano, donde mis esfuerzos por ayudar serían reconocidos, no criticados. ¿Tenía que sumergirme en un nuevo remolino de lucha y hacerme blanco del ridículo . . . y llevar adelante de nuevo la fatigosa lucha por una verdad no popular? ¿Debía volverme contra el Materialismo y afrontar la vergüenza de confesar públicamente que había estado equivocada, engañada por mi intelecto que me llevó a ignorar al Alma? ¿Debía dejar el ejército que había batallado por mí con tanto valor, y los amigos que habían permanecido a mi lado a través de toda la brutalidad y el ostracismo social? Y él [Charles Bradlaugh], el más fuerte y verdadero de mis amigos . . . ¿debía él sufrir el tormento de ver a su compañera de trabajo y de lucha, de quien estaba tan orgulloso, por quien había sido tan generoso, unirse a las huestes opuestas dejando las filas del Materialismo? [4]

Un paso muy difícil, en verdad. Pero a pesar de todo, Annie Besant se unió a la ST, y su decisión generó tal tormenta de crítica que fue necesario que diera una explicación pública por su cambio de visión. Así, ofreció una conferencia titulada: “Por qué me hice Teósofa”, la cual termina de la siguiente manera:

Me ha causado suficiente sufrimiento, y más, el admitir que el Materialismo, de quien esperaba todo, me ha fallado, trayendo con tal admisión la reprobación de algunos de mis más cercanos amigos. Pero aquí, como en otras ocasiones de mi vida, no voy a intentar comprar la paz con una mentira. Una necesidad imperiosa me fuerza a decir la verdad, como la percibo, más allá que mis palabras gusten o no, produzcan alabanza o crítica. Debo mantener inmaculada mi lealtad hacia Verdad, sin importar las amistades que me fallen o los lazos humanos que se rompan. Ella puede llevarme a parajes desolados, pero tengo que seguirla, ella puede despojarme de todo amor, pero debo ir tras ella, aunque me destruyera, seguiría confiando en ella, y no pido otro epitafio en mi tumba que el de “Ella trató de seguir la Verdad”. [5]

El carácter de Annie Besant fue evidentemente consistente con su ardiente búsqueda de la Verdad, porque HPB le escribió en una carta: “Tú, honesta como el día, sincera y leal”; y en una carta a W. Q. Judge, HPB se refirió a ella como: “Un alma de honor y verdad sin concesiones . . . Inegoísmo y Altruismo es el nombre de Annie Besant.” [6]

En un corto tiempo nació un profundo afecto entre HPB y la Sra. Besant. Esto se evidencia al examinar las cartas que Mme Blavatsky le escribió. Éstas empiezan con frases como: “mi querida amada”, o “mi más querido alter ego”, o “Annie Besant: La mejor y la única”. De acuerdo a la Condesa de Wachtmeister, HPB estaba muy feliz de haber conocido a Besant porque, luego de previas desilusiones, había encontrado al fin al sucesor que el Maestro le había prometido algunos años atrás. [7]

La Sra. Besant desarrolló todas sus cualidades espirituales en potencia extraordinariamente rápido, revelando su valía en forma progresiva. Cinco meses después de que se hubieran conocido, HPB le escribió: “Estoy orgullosa de ti, te amo, y te rindo honores. Eres, y siempre lo serás, la estrella de salvación para todo hombre.” Y en otra carta: “Siempre tuya, a quien cada día respeto más—HPB.”

El Cnel. Olcott también reconoció inmediatamente en Annie Besant una gran Alma. La conoció en la casa de HPB, cuando varios teósofos estaban en contra de esta Militante Socialista recientemente ingresada. Él escribió sobre tal reunion en Old Diary Leaves (Historia de la Sociedad Teosófica): “Al tiempo de mi [primera] visita tuve la oportunidad de ver de cuánta ternura infinita y compasión inegoísta era capaz la Sra. Besant” [8], y “Ella es nuestro más importante ingreso desde Sinnett.” [9]

Sólo tres años después que Besant se uniera a la ST tuvo que afrontar una pesada responsabilidad. Mme Blavatsky había muerto y, de acuerdo a los deseos del Maestro, se le confirió el gran deber de ser su sucesora. Los Maestros también instruyeron al Cnel. Olcott sobre esto, en un episodio descrito por él en su Diario:

El 10 de febrero de 1892 recibí clariaudientemente un mensaje muy importante de mi Gurú diciéndome, entre otras cosas, que un mensajero suyo vendría y que debía estar preparado para ir a su encuentro. No se me dijo nada más que esto, ni se indicó el nombre de la persona o el momento de su arribo. [10]

El Cnel. Olcott no tuvo ninguna otra indicación por un año y medio. Entonces, estando con Besant en su primera gira dando conferencias por India, escuchó de nuevo la familiar voz diciendo: “Éste es el mensajero sobre el que te dije estar preparado para ir a su encuentro: ahora, cumple con tu deber.” Olcott agregó en su Diario:

El desarrollo de las relaciones de la Sra. Besant con nuestro trabajo en India ha sido, además, lo que para mí es la mejor evidencia posible de que ella es, de hecho, el agente elegido para fructificar las semillas que habían sido plantadas por HPB y por mí durante los quince años previos. Ella ha barrido con todo vestigio de desconfianza sobre nuestra misión en India, como la que tenía el gran cuerpo de Brahmines ortodoxos, quienes nos veían a mi colega y a mí como agentes secretos para una propaganda Budista y los posibles destructores del Hinduismo. [11]

Annie Besant trabajó vigorosamente por la ST, mostrando una gran devoción y capacidad. El Cnel. Olcott no tuvo la oportunidad de apreciar el asombroso trabajo que ella llevaría a cabo como Presidente de la ST, pero lo que vio en esos primeros tiempos le fue suficiente para trazar un paralelo entre Annie Besant y HPB. En su diario escribió:

Probablemente nadie como HPB volverá a nacer para ocupar su lugar. [Pero] al mismo tiempo el caso de la Sra. Besant ha demostrado que es posible para otra persona el tener un rol tan importante como el suyo, y hacer tanto como ella para difundir la Teosofía por todo el mundo.

Podemos decir que hubieron dos aspectos que marcaron la vida de Annie Besant: El primero es su búsqueda por la Verdad sin concesiones, desde sus días como cristiana hasta su período agnóstico, pasando por el movimiento de librepensamiento y el socialismo, hasta que encontró la ST, continuando entonces como Teósofa su incesante búsqueda por la Verdad. Y el segundo aspecto es la inagotable energía que dedicó para el beneficio de la humanidad, con una compasión que llenaba su corazón desde sus primeros días de trabajo social. Ella es un ejemplo para todos nosotros, ya que nosotros también estamos llamados a seguir el mismo Sendero. Expresado en sus palabras:

Este mismo camino de conocimiento que estoy hollando está abierto a todos aquellos que están dispuestos a pagar el peaje que se demanda en su entrada—y ese peaje es el estar dispuesto a renunciar a todo por la verdad espiritual, y estar dispuesto a ofrecer toda verdad que se ha ganado para el servicio del hombre, sin dejarse nada para sí mismo. [12]

Referencias

[1] The Theosophist, Junio 1882.

[2] Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett, No. 33.

[3] Carta de HPB a Annie Besant, 15 de marzo de 1889.

[4] Annie Besant, Una Autobiografía.

[5] ibid.

[6] The Messenger, marzo 1915, p. 468.

[7] ibid., marzo 1915, p. 467.

[8] H. S. Olcott, Old Diary Leaves (ODL), Forth Series, p. 192.

[9] ibid., p. 184.

[10] ODL, Fifth Series, pp. 93-94.

[11] ibid., p. 95.

[12] Annie Besant, Una Autobiografía

Revista El Teósofo