La Curación Esotérica – 3ª Parte – Vicente Beltrán Anglada

Conferencia de Vicente Beltrán Anglada en Barcelona, el 7 de marzo de 1980.

Vicente.—Esta va a ser nuestra tercera conferencia acerca de la curación esotérica. El mes anterior nuestra conversación tuvo como centro de interés las tres grandes leyes kármicas que luego analizaremos más profundamente: La Rueda de Samsâra o la Ley de Muerte y Nacimiento, la Ley del Perdón y del Olvido, la Ley de la Acción o de la Causa y Efecto.

También nos referimos al vehículo etérico, como vehículo inductor y proyector de la energía cósmica, proyectada desde los niveles causales a través de los vehículos físico, emocional y mental, teniendo en cuenta que al hablar de karma y, por lo tanto, al hablar de enfermedades, de vejez y de muerte, nos estamos refiriendo única y exclusivamente a los cuatro vehículos periódicos del ser humano, aquellos que utiliza el Alma para su manifestación en el tiempo y en el espacio, es decir, el cuerpo físico o denso, el vehículo etérico, el cuerpo emocional o astral y la mente o el vehículo mental. Más allá del circuito o de la esfera de proyección de estos cuatro cuerpos no existe prácticamente el karma, no existe, por lo tanto, ni la enfermedad, ni la vejez, ni la muerte; si existe karma, éste karma —el karma de los Dioses—, no está a nuestro alcance, por lo tanto, no podemos ni meditarlo, no podemos proyectarlo a través de una mente finita, inmersa en tres dimensiones, en la limitación de espacio.

Hablamos también, que relacionado con la invasión de energía cósmica hacia nuestros vehículos de expresión, encontramos alojados en el cuerpo etérico los siete centros inductores o proyectores de la energía, llamados técnicamente chakras. Estos chakras a su vez, al coincidir en el cuerpo físico, determinan una actividad glandular, a través de unas glándulas que llamamos endocrinas o de secreción interna, siendo el comportamiento físico, psicológico o somático de cualquier individuo, la calidad de sus secreciones hormonales o endocrinas, porque esto viene derivado de la efectividad con que trabajan los centros etéricos o los chakras. Así que, al hablar del cuerpo etérico, de la vitalidad del cuerpo etérico, de la proyección de la energía cósmica a través del cuerpo etérico, hay que pensar siempre en algo muy importante y que a veces olvidamos, y es la evolución espiritual del individuo, el hombre, naturalmente, es el resultado de su comportamiento psicológico, de la actividad o del equilibrio entre las glándulas endocrinas o los centros etéricos, pero todo ello es debido a la evolución de la mente y a la evolución del cuerpo emocional, es decir, en síntesis, a la evolución de la conciencia o a la evolución espiritual, como quieran.

Lo interesante es darse cuenta de que poseemos cuatro vehículos que merecen nuestra atención inmediata si de veras queremos desterrar del planeta Tierra todo cuanto tenga que ver con la vejez, con la enfermedad y la muerte. Muerte, no en un sentido antagónico de la vida sino como una expresión de la vida, la muerte no es ni más ni menos que una expresión de la vida, es una vibración y, esotéricamente, podríamos decir que la muerte es una entidad; una entidad que está actuando desde el principio de las edades, antes y después del Universo la muerte ya existía, como existía la vida, no puede existir vida sin existir su contraparte que es la muerte, es el contrabalanceo de la ley, que al manifestarse a través de la Rueda Kármica de Samsâra se manifiesta como nacimiento y como muerte; el nacimiento como inductor de la vida en este conglomerado de cuatro vehículos que utiliza el Alma para manifestarse en el tiempo, tenemos también que la vida universal lo llena todo y que la muerte es la antesala del nacimiento y el nacimiento es la antesala de la muerte. Solamente hay algo que perdura y es la vida, y la evolución de la vida en el individuo es lo que llamamos evolución espiritual, lo que llamamos la integración en todos los sentidos imaginables.

Existe también, relacionado con los chakras y con las glándulas endocrinas, el sistema sanguíneo y el sistema nervioso. El sistema sanguíneo lleva el calor que dimana de la luz cósmica y el sistema nervioso trae la luz de las altas esferas universales. Se trata, por tanto, de algo que trasciende el entendimiento al buscar las causas remotas de la energía, solamente analizamos muy críticamente el fenómeno de lo que puede ser una enfermedad, lo que puede ser la vejez, el envejecimiento de las células, y lo que puede ser la muerte en sí como una entidad, como algo que va y viene, que perdura, pero que creo que hemos dramatizado a su alrededor creando una serie de ideas que son negativas. La muerte, para mí, es liberación, y como tal hay que prestarle una atención muy específica, si es que de veras estamos buscando la liberación espiritual, y se nos dice místicamente que hay que morir un poco cada día preparándonos para la muerte, que es una transformación de la materia simplemente, por lo tanto, la vida continua en otra dimensión, en otro plano, en otra esfera, pero, continuando siempre dentro de ese sentido crítico de valores psicológicos.

Naturalmente, hablamos de los cromosomas y de las hormonas. Las hormonas, como dijimos anteriormente, son del presente, obedecen a la actualidad, a la evolución de los centros etéricos y a su relación armónica con las glándulas endocrinas, las secreciones van a la sangre y la persona a través de este vehículo, la sangre, que es el vehículo de la conciencia, lleva la vida a todo el cuerpo, y el sistema nervioso está relacionado con la luz de la conciencia causal, y que, por lo tanto, entre la conciencia causal que lleva la memoria del pasado y que, por lo tanto, está relacionada con los cromosomas, se verifica un alta alquimia dentro del cuerpo que es la memoria celular, actualmente en estudio por la ciencia médica. Si admite la ciencia que los cromosomas tienen memoria, hay que admitir radicalmente que tienen autoconciencia, y entramos ya en una consideración de la vida mucho más amplia e incluyente de lo que hasta aquí ha sido considerado.

Entonces, para terminar, hablamos de la ciencia moderna de curación. Hasta aquí las enfermedades han sido tratadas a base de medicinas, prácticamente no se ha dedicado una atención a la causa de las enfermedades. Desde el momento en que videntes especializados e investigadores científicos de alta cualidad espiritual han podido ver representadas en los planos psíquicos a las entidades que centralizan los diferentes tipos de enfermedades que conocemos, desde las benignas hasta las más malas que puedan existir, el problema que se ha planteado es cómo puede ser vencida la entidad enfermedad a través del conglomerado de lo que poseemos, a través de nuestro cuerpo físico bien establecido, a través de una mente analítica reflexiva y razonable, buscando la intuición de las causas supremas de la vida, un cuerpo emocional muy sensible, pero sin caer en la sensiblería, para llegar finalmente a la conclusión, de que tanto la ciencia como el esoterismo están ahora trabajando ahora en una dirección paralela tratando de buscar en el infinito un punto de reunión. Quisiera admitir que llegará un momento en que confluirán las dos líneas —la ciencia médica y la esotérica—, en un punto en el cual se busque la causa de la enfermedad, no en el nivel somático sino en el nivel psíquico, mental y emocional, y tratar entonces de curar estas causas desde el plano donde se han provocado, y no en el plano de los efectos, donde solamente son aliviados los efectos pero la causa permanece inmutable por nuestro desinterés en las cosas profundas y esotéricas de la vida o porque no ha llegado todavía el momento en que la persona se oriente hacia el esoterismo puro y científico como es de desear.

La Curación Esotérica – 3ª Parte

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¿Qué es el Alma y cuál es su naturaleza? – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià en la Asociación Amigos de la India, el sábado 16 de febrero de 2019, sobre el Alma y su naturaleza.

Los tres aspectos Padre, Madre, Alma. El Alma, el segundo aspecto de la divinidad. El Alma, el hijo del Padre y de la Madre. El Alma como vida de luz. El Alma debe de revelar la cualidad del amor. El Alma como principio sensible.

 

El destino espiritual del ser humano y la liberación del karma – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià en la Asociación Amigos de la India, el sábado 22 de enero de 2019, sobre las causas que rigen actualmente el destino humano.

Sobre si el ser humano es libre o no. Ley de karma y renacimiento. Las diferentes etapas de construcción, apropiación, experimentación y expresión de los tres cuerpos inferiores. La purificación del carácter y los vehículos de expresión.

 

El destino del grupo o karma grupal – Ramón Llucià

Conferencia de Ramón Llucià en la Asociación Amigos de la India, el sábado 22 de diciembre de 2018, sobre las causas que rigen actualmente el destino humano.

Aspectos esotéricos que vinculan a un ser humano dentro de un grupo, y sus implicaciones kármicas desde el punto de vista del mismo grupo.

La Curación Esotérica – 2ª Parte – Vicente Beltrán Anglada

Conferencia de Vicente Beltrán Anglada en Barcelona, el 9 de febrero de 1980.

Vicente. — En el curso de la conversación del mes pasado tratamos la base esencial de lo que implica para nuestro mundo atormentado una curación; una curación que no puede relegarse únicamente al plano físico puesto que el plano físico reacciona automáticamente a las impresiones espirituales. Se trata más bien de encontrar, de hallar de una manera positiva, de una manera concreta, no simplemente intelectual pero sí casi intuitiva, de momento, las causas ocultas de todas las enfermedades. La experiencia del Gran Maestro Siddhartha Gautama, el Buda, cuando se dio cuenta que los males del mundo, los que alteraban el principio del destino humano, eran la vejez, la enfermedad y la muerte, puede depararnos a nosotros un sentido de valores genuinamente profundo cuando abordamos el tema de la curación o el tema de la enfermedad. Dense cuenta que la experiencia esotérica de los últimos tiempos en la aurora de la era de Acuario se basa principalmente en el reconocimiento casi objetivo, científico por excelencia, de que las enfermedades no son cosas, no son simplemente virus sino que son entidades. El alcance de esta afirmación esotérica puede cambiar totalmente el rumbo de la ciencia médica. Desde el momento que estamos tratando sólo científicamente o físicamente el problema de la enfermedad estamos rebotando de uno al otro lado del par de opuestos, de la pared de una ciencia caduca que viene transportada del pasado con toda su tradición, toda su historia, a menudo nefasta por cuanto se trata de equivocaciones, de grandes errores de la humanidad, y cuando enfrentamos por el otro lado este sentido de valores genuinamente nuevo que trata las enfermedades como entidades psíquicas, con conciencia, que reaccionan conscientemente y que están operando los planes de la ciencia respecto a la curación, que están impidiendo de una manera casi absoluta que se encuentre la causa de las enfermedades, de esas enfermedades que corroen el corazón de la humanidad tales como el cáncer, por ejemplo, como las enfermedades de tipo nervioso que son psíquicas, tales como toda clase de enfermedades que la ciencia solamente alivia pero que no cura. Entonces, desde el momento que el esoterismo, la investigación esotérica mejor dicho, se introduce en niveles suprafísicos y puede ver clarividentemente esas entidades y puede ver cómo se están formando cómo están siendo vivificadas por el temor que causa una enfermedad. Cómo todo el sistema de valores se basa precisamente en aliviar y no en curar porque no se establece una línea de comunicación entre el plano astral y el plano físico, entre el plano somático y el plano psíquico. Entonces, tiene que haber un cambio total en el rumbo de las investigaciones. Se trabaja mucho con las enfermedades y ya se ha llegado a la comprensión de que hay que evitarlas antes de que se formen, pero, ¿podemos tener una garantía de curación cuando no sabemos absolutamente las causas que radican en el cuerpo etérico, cuando el cuerpo etérico ha sido comido, por así decirlo por esta especie de criaturas dévicas que llamamos larvas que están consumiendo la trama etérica de este cuerpo etérico del hombre? Es como si una hoja de cualquier árbol se sintiese desmenuzada progresivamente por algún animal: un gusano, una mariposa, cualquier elemento atmosférico transporta estos animales por la atmósfera, pero cuando vemos un árbol y las hojas están agujereadas, cuando la trama de la hoja ya está desmenuzándose poco a poco podemos ponerle remedio porque es físico, pero, ¿qué ocurre cuando se trata del campo etérico o del campo psíquico donde no tenemos visión y por lo tanto la ciencia no puede trabajar con aquello que no ve?, porque la ciencia trabaja con cosas concretas, trabaja precisamente con el intelecto, con aquello que puede pesar y medir, con aquello que puede concretar, objetivizar y finalmente buscar el remedio oportuno a través de la química. Bien, se trata de algo que tendremos que tener presente en el curso de estas conversaciones, que una enfermedad está muy aliada a nuestros estados de conciencia, que no se trata simplemente de algo sino de alguien, ¿se dan cuenta Uds. de la absoluta diferencia de ambos términos? Algo puede desaparecer, la ciencia puede curar algo, pero ¿puede curar a alguien, o destruir ese alguien? Cuando ese alguien está sentado en las bases mismas de la civilización y la historia de los pueblos de la Tierra, porque está en la base misma de la conciencia. Uds. saben, o recordarán, que en la conversación del mes anterior hicimos referencia a tres importantes lemures, tres importantes entidades psíquicas que están todavía flotando en el ambiente planetario. Lemures porque provienen de la época Lemur, la primera raza organizada que tuvo el planeta, cuando el hombre todavía no era hombre que era semi-animal y sólo poseía una mente embrionaria, pues bien, estos tres enemigos del hombre, el mundo, el demonio y la carne, tal como lo nombra la religión, pero que son el deseo sexual, el egoísmo y el temor, es lo que causa más víctimas en el planeta que todos los virus que pululan por la superficie planetaria, o por el aura magnética de la Tierra. Hay que darse cuenta de que todos en latencia, o en potencia, poseemos estas tres espantables entidades psíquicas dentro del corazón, y son estas entidades vibrando en el éter que absorben del aura etérica de la Tierra las larvas productos de una descomposición astral, de cuya descomposición no es ajena la Luna, el satélite de la Tierra que está en proceso de desintegración, y que por lo tanto está llevando al planeta los microbios, las bacterias que se están produciendo al descomponerse su cuerpo. Esto parecerá seguramente una ilusión, una utopía, pero dense cuenta que todos nosotros y todos los planetas y todo el universo está sumergido en éter. El éter es la sangre, por así decirlo, de los dioses, y es a través del éter que se comunican los mundos entre sí, y es a través del éter que se transportan de uno a otro mundo las bacterias producto de descomposiciones de planetas, satélites y universos enteros que están en proceso de desintegración. Solamente para darles una idea de lo que entiendo por mal cósmico, que tratamos el otro día. ¿Qué hay que entender por mal cósmico? El mal cósmico no es otra cosa que el producto de un estado de vacío dentro de cualquier Logos planetario o Solar.

La Curación Esotérica – 2ª Parte

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Enseñanzas Esotéricas de H.P.B. en la Doctrina Secreta

1ª sesión de la Escuela de Verano 2010 de Teosofía, organizada por la Sociedad Teosófica Española. Escuela impartida y desarrollada por Martin Leiderman, con el título “El despertar del Cosmos”, y basado en el Tomo I de la Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky.

La Curación Esotérica – 1ª Parte – Vicente Beltrán Anglada

Conferencia de Vicente Beltrán Anglada en Barcelona, el 12 de enero de 1980.

Vicente.- Vamos a reemprender nuestra eterna conversación. En nuestra conversación del mes pasado, nos referimos exclusivamente a la diferenciación que existe entre la filosofía de la vida y la filosofía de la forma, por entender que si bien había un espacio geométrico externo, objetivo, tangible, existía al propio tiempo una geometría esotérica subjetiva o interna. Como ustedes saben, la geometría se basa en las formas y puede parecer paradójico que se hable de formas subjetivas, pero una forma subjetiva percibida en su propio nivel de percepción, por ejemplo, la forma astral, es netamente objetiva. Lo mismo ocurre con el mundo mental, con el mundo búdico, átmico y los demás planos del Universo; pues, no olviden ustedes que nuestro Universo es físico, es el cuerpo físico de una gigantesca, incomprensible e indescriptible entidad que llamamos Dios. Y siempre que nos referimos a Dios, solamente nuestra mente puede abarcar los confines de nuestro Universo, con una entidad central, psicológica e incluyente que es la que dirige todo el proceso universal de creación, de existencia y, finalmente, de restitución de la materia en sus principios más incluyentes.

Bien, al hablar de formas geométricas refiriéndonos al mundo interno, hicimos hincapié en la imaginación, habida cuenta también desde el punto de vista de la forma más enaltecida, y tal como lo veía el gran Leonardo da Vinci, que llaa ggeeoommeettrrííaa eess eell aannddaammiiaajjee ddee llaa iimmaaggiinnaacciióónn. No podemos hablar de imaginación sin hablar de geometría. La geometría está pues en la base de la substancia, está en la base del desarrollo de cualquier tipo de conciencia en evolución, no sólo en nuestro pequeño planeta Tierra sino en cualquier astro del Universo; llegando finalmente a la conclusión, de que el Universo en su totalidad y, tal como lo veía Platón, es geométrico y matemático.

Así, en nuestra época de grandes avances científicos y donde la tecnología ha hecho gigantescos descubrimientos técnicos, también es válida la afirmación añadiéndole un poder de síntesis, es decir, que hoy día no podemos hablar de esoterismo o de misticismo si no va precedido todo ello de una gran penetración científica. Por lo tanto, llegará el momento en que hablaremos de los Logos, de los Maestros, de los Adeptos de Compasión y Sabiduría, de los Grandes Iniciados, más, en términos simbólicos y geométricos, es así como yo lo veo en estos momentos de gran tensión planetaria, otra forma de expresar que las energías que están entrando en la Tierra en estos momentos cruciales de traspaso de Eras, es eminentemente mental. No sólo está en conflicto el 5º Rayo con el 6º que desaparece, sino que progresivamente van entrando también las energías del 7º Rayo, el Rayo de la Magia Aplicada, el Rayo de la Ceremonia y de la Liturgia, pero conducida por el poder de la mente y no por el poder de las emociones. Por lo tanto, estamos entrando en una fase de nuestra historia planetaria tan interesante que bien podemos decir que se trata de una oportunidad única en la historia del planeta. Una historia que compartimos todos nosotros, como el resto de la humanidad, naturalmente, pero que en las personas de acusadas tendencias espirituales debe hacerse cada vez más trepidante y científica, más dinámica e incluyente, hasta llegar un momento en que nos demos cuenta realmente de que nuestro pensamiento es una forma geométrica que podemos modelar, que nuestros sentimientos, emociones y deseos son también materia geométrica que podemos asimismo modelar. Así, vamos consiguiendo de hecho y, quizá, por primera vez en nuestra historia planetaria, la capacidad de síntesis, la capacidad de unir el centro mental con todos los demás centros del Universo a través de las formas geométricas.

Dijimos también, en una parte de nuestra conversación, de que existe por doquier grandes necesidades y, quizá ustedes se preguntaban y, quizá se pregunten ahora, cómo un cambio de teoría esotérica puede galvanizar el aura del planeta y constituir un nuevo núcleo de potencia creadora a disposición de las personas inteligentes y de buena voluntad. Me lo estoy preguntando constantemente, y mi respuesta es que es el propio siglo, que es la propia época, que es la era de grandes transformaciones sociales la que tiene la última palabra, es por así decirlo, la gran pantalla donde debemos mirarnos y desde donde debemos contemplar todo cuanto nos rodea, con un nuevo espíritu más selectivo, más incluyente, en suma, más rápido; lo cual no ha ocurrido después de dos mil años de cristianismo, Cristo continua siendo una incógnita.

Bien, entonces el esoterista o el discípulo mundial, la persona altamente capacitada en el aspecto espiritual, debe hacerse esta pregunta: ¿qué es lo que hago yo para transformar la sociedad?, o, ¿podemos esperar que la sociedad se transforme por el impulso técnico simplemente?, ¿no habremos de añadir algo más a este conglomerado de cosas, a esta técnica precisa y a este trepidante dinamismo que vemos por doquier? Simplemente, hay que añadir armonía a todo esto, y la armonía no es algo que viene de la masa o de una gigantesca cantidad de personas, viene de las propias raíces espirituales dentro del individuo, y si somos conscientes de esta verdad, automáticamente tiene que haber un cambio de situación psicológica, y en el momento en que hay un cambio de situación psicológica podemos decir que la vida empieza a cambiar. No podemos esperar a que cambie el vecino o la sociedad o el grupo, somos nosotros quienes debemos cambiar. Ya con esta premisa de base podríamos ya emprender nuestra búsqueda en otra dirección.

Bien, el tema elegido para nuestra conversación de hoy, y será un tema que durará yo creo varios meses, es el de la curación esotérica, porque todos sufrimos en uno u otro nivel, hay quien sufre en el nivel físico, otros sufren en el nivel emocional o psíquico y otros lo hacen en el nivel mental, pero todos sufrimos ¿verdad?, es evidente, porque no estamos adecuados, porque nos falta armonía, porque vivimos enclaustrados en viejos prejuicios, porque el atavismo y la tradición todavía sojuzga nuestras mentes y corazones, y siempre estamos esperando que se resuelva todo por obra y gracia del Espíritu Santo, pero, el Espíritu Santo somos nosotros. Dense cuenta ustedes de esta afirmación, categórica y al propio tiempo muy espiritual, en nosotros descansa toda la tradición, en nosotros descansa toda la historia, en nosotros descansa todo cuanto es, cuanto ha sido y cuanto será, y es a partir de aquí que podemos preguntarnos por qué sufrimos. Cuando el gran Señor Gautama, el Buda, se dio cuenta de los males del mundo, empezó para Él el largo peregrinaje que conducía a la liberación, y lo que Él vio, su experiencia, fue siempre que el mundo sufría por tres poderosos factores: por la vejez, por la enfermedad y por la muerte.

La Curación Esotérica – 1ª Parte

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Shamballa y la Jerarquía espiritual – Rafael Mateu Sanz

Charla impartida por Rafael Mateu Sanz, el sábado 29 de junio de 2019 en el Grupo de Estudios Teosóficos Jinarajadasa de Valencia acerca de Shamballa.

El continuo trabajo con la atención. El concepto de iniciación como expansión de conciencia en el proceso de evolución de la conciencia de un ser humano. Fundación de la Jerarquía en la tercera raza Lemur. Los siete rayos o energías que se manifiestan y condicionan todo lo manifestado. Los departamentos de la Jerarquía y la Logia de Maestros a través de sus Ashramas.

 

 

El óctuple noble sendero Budista – Isaac Jauli

4ª sesión del seminario que Isaac Jauli Dávila, Doctor en Psicología, psicoterapeuta y Miembro de la Sociedad Teosófica Española, imparte en la Rama Arjuna de la Sociedad Teosófica Española (Barcelona), el lunes 25 de noviembre de 2013 acerca de los Mitos.

Sesión nº 4 (25 de noviembre 2013).
El óctuple noble sendero Budista o el Sendero contra el orden Universal.