El Misterio del Más Allá – Vicente Beltrán Anglada

Conferencia de Vicente Beltrán Anglada en Barcelona, el 11 de noviembre de 1978.

Vicente. — En nuestra conversación del pasado mes analizamos la idea de la muerte desde un ángulo de vista más asequible a las oportunidades de esta nueva era. Habitualmente la muerte causa pavor, es algo misterioso que intriga a las gentes, precisamente – yo creo – debido a las enseñanzas tradicionales acerca de la muerte que han brindado las distintas religiones del mundo, que han situado la muerte en un plano casi diría que de aniquilación del yo, en un plan dentro del cual el ser humano quedaba pendiente de unas leyes universales que aparentemente no podía controlar. De acuerdo, no obstante, con la presión de los tiempos, hemos de considerar la muerte como un elemento vital del proceso de vivir, o de la vida, habida cuenta que anteriormente habíamos concebido la muerte como la oposición o antítesis al nacimiento. Para mí, la muerte y el nacimiento forman un círculo sin fin, no sabes dónde empieza el nacimiento, no sabes dónde termina la muerte, o viceversa, pero, desde el ángulo de vista esotérico, la muerte y el nacimiento existen por doquier, son los fenómenos principales de la vida, es decir, que nacer es prepararse para morir, y morir es prepararse para nacer, así que todo el problema queda circunscrito al gran axioma hermético: “Igual es arriba que abajo, igual es abajo que arriba.” Igual es el nacimiento que la muerte, igual es la muerte que el nacimiento, solamente es un efecto de perspectiva, y es esta perspectiva la que debe tratar de descubrir en su justo valor y significado el hombre inteligente de nuestros días.

Espero que tengamos muchas ideas acerca de la muerte, pero empezando de un nuevo punto de vista, desde una perspectiva superior, no contaminada por la hipnosis de la tradición, no contaminada por todo cuanto sabemos acerca de la muerte a través de las creencias religiosas de todos los tiempos. Ustedes saben que el nacimiento es un proceso de absorción de materia a través de las cuatro edades – me refiero al ser humano – que lleva por finalidad un cumplimiento kármico de la vida. Todos estamos tratando de descubrir las necesidades psicológicas a través del karma, yo creo que la nueva psicología estudiará estas cosas como materias principales, yo diría como artículos de fe. Estamos empezando de nuevo, partimos de cero, y la idea de la muerte debe ser considerada, pues, como un elemento de vida. Hay que desterrar de la conciencia el temor, el miedo, la desconfianza, el sentido de soledad que la muerte causa en nuestro corazón. Estamos tratando entonces de ver las cosas en su justa dimensión, y al proceso de absorción de materia que desde el momento del nacimiento hasta la edad madura está trabajando, dotando al individuo de toda clase de vehículos necesarios para su evolución, hasta el momento en el que empieza un movimiento natural de restitución de todo cuanto la naturaleza nos entregó en custodia y para que sirviese de manifestación a nuestra Alma.

Así que analizaremos ante todo lo que dijimos el mes anterior, es decir, que hay un punto de paso que va entre el nacimiento y la muerte, porque el nacimiento proviene del plano astral y la muerte vuelve al plano astral, y si pudiéramos percibir estas cosas veríamos que en el plano mental sucede exactamente lo mismo, hay una segunda muerte, y una tercera muerte, hasta que el individuo penetra en una zona misteriosa – que tocaremos de paso – que es el Devachán, el Devachán del ser humano.

El tema de hoy tiene como temática principal el Misterio del Más Allá. ¿Qué es el más allá? Si nos atenemos al dictado hermético de ley de analogía, igual es arriba que abajo, igual es abajo que arriba, tenemos que el plano mental, el plano astral y el plano físico están compenetrados, y lo que pasa aquí pasa allí, y arriba pasa lo mismo. Y cuando, por ejemplo, Cristo hablando con Pedro le estaba diciendo: “Lo que tú atares en la Tierra será atado en el Cielo, y lo que tú desatares en la Tierra también será desatado en el Cielo”, se estaba refiriendo a esta ley cósmica, esta ley de analogía que hace que igual sea arriba que abajo e igual sea abajo que arriba.

Bien, esto quizás sea muy filosófico, y ustedes quizás querrán algo más práctico, algo más sustancial donde afirmar el intelecto. Hay materias espirituales en las que el intelecto poca cosa puede hacer, solo observar, estar atento. La atención es básica para estos asuntos – metafísicos por excelencia – en los cuales el ser humano queda, por así decirlo, desguarnecido de todos los poderes y facultades psicológicas hasta aquí adquiridos. Cuando el individuo, por ejemplo, en el proceso de restitución – que está en todos los planos – debe dejarlo todo a la naturaleza, implica aquello que debe dejar no solamente los elementos físicos o moleculares que constituyen su organismo, sino que tiene que dejar sus más queridas ilusiones, sus más acendrados afectos, sus más potentes estímulos del deseo, y significa también que tendrá que dejar los pensamientos, porque es una materia inútil desde un punto de vista esotérico.

El Misterio del Más Allá

Ir a descargar

Un pensamiento en “El Misterio del Más Allá – Vicente Beltrán Anglada

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s