Serena Expectación – Recopilación temática (X) – Vicente Beltrán Anglada

Recopilación de las expresiones “Serena Expectación” a través de los libros y conferencias de Vicente Beltrán Anglada.

Entonces, la pregunta es: ¿cómo hacer para vivir inteligentemente o para vivir muy plenamente o con plenitud y para ser de utilidad a la sociedad en donde vivo? El proceso está aquí. Si podemos realizar esta cosa, esta cosa tan aparentemente difícil y, sin embargo, que es tan fácil, porque es una cosa que, naturalmente, la misma facilidad la perdemos, porque como estamos siempre empeñados en buscar metas y conquistar las cosas mediante esfuerzo, cuando le dices: “Pues no hay esfuerzo” y te quedas… ¿cómo voy a hacer esto?, ¿cómo debo tratarlo sin esfuerzo? Y el problema es hacer esto sin esfuerzo. Además no nos estamos esforzamos, los estamos diciendo, no nos esforzamos, y como que no nos esforzamos hay una paz, una tranquilidad y esto es lo que hay que traer a la conciencia constantemente. Y es si ya salimos ahora con la tónica que siempre doy a estas conversaciones, que como que estamos tan expectantes, tan atentos, se ha forjado aquí algo ya, algo que pertenece a un mundo desconocido. De una u otra manera hemos traspasado el velo impuesto a la materia por el espacio y el tiempo; y también de una u otra manera estamos quebrantando el círculo no se pasa de nosotros mismos y entonces nos preguntamos: ¿dónde esta el karma?, ¿dónde está el pensamiento?, porque el pensamiento es el que crea el karma, no deseamos nada, estamos bien, el tiempo ha dejado de funcionar técnicamente. Esto es lo interesante. Lo que interesa es llegar a este punto y cuando se llega a este punto darse cuenta de que se puede mantener este punto y mantenerlo sin esfuerzo. Que vuelve la condición anterior ¡no te preocupes!, tú tranquilo, tú continua investigando internamente y, solamente se puede investigar cuando se está muy atento, esto es psicológico y esto lo podemos aplicar, no es una técnica nueva es la técnica de siempre. La técnica que aplica Dios para que subsista el Universo. Si Dios no está atento a su Universo, éste se desintegra, si nosotros no estamos atentos a nuestra vida desintegramos nuestra vida. Entonces, la solución es si estamos atentos. Estemos atentos.
Barcelona, el 28 de Mayo de 1981 – Estudio de Nuestro Universo

Es decir, que cuando hablamos de atención y lo hacemos de una manera muy esotérica, es establecer un punto de contacto entre nosotros como sujetos con cualquier punto de observación como objeto y, mantener una atención expectante y sin reacciones contemplando aquello, llega un momento en que existe un misterio de unidad y el sujeto y el objeto son de la misma sustancia ¿se dan cuenta?, son la misma cosa, al menos el sujeto que está observando, y entonces desaparece la dualidad. Pues si aplicamos esta sensación de no-dualidad a todos los actos programados para nuestra vida cotidiana, esto es la Liberación. Es este sentido de síntesis.
Barcelona, el 28 de Mayo de 1981 – Estudio de Nuestro Universo

Es decir, como digo, hay que desnudarse de todo compromiso, y al mismo tiempo hay que amar mucho, a medida que amemos mucho la mente aparentemente cederá su lugar a la intuición. Sabremos las cosas directamente sin pasar por el simple conocimiento, y repito lo que dije en otras ocasiones, que el instrumento más eficiente que tiene el hombre es el pensamiento, pero el hombre debe saber situarse en un plan dentro del cual el pensamiento y la mente sean un simple instrumento, no una finalidad en su vida. De esta manera podrá gobernar desde el fondo de su corazón todas las cualidades de la mente, recuperará la mente, recuperará la actividad del pensamiento cuando él lo juzgue necesario, y en tanto que no tenga que pensar estará contemplativo, expectante, ante la obra magna de la naturaleza, y ahí sí que hay paz, hay orden aparte de todo compromiso contraído con el pasado.
Barcelona, 11 de Julio de 1981 – La Resolución del Gran Misterio para Nuestra Época

Naturalmente que toda la ciencia del yoga se basa en no rechazar los momentos de soledad y no preguntarse “¿qué es esto?”, y estar serenamente expectante mirando el cuadro mental, el cuadro de situaciones mentales a ver qué es lo que sucede aquí, y si os molesta el pensamiento no queráis luchar contra el pensamiento, antes bien utilizar aquél pensamiento, por innoble que parezca, para llegar a un punto definido de contacto espiritual. Por ejemplo, se os presenta un pensamiento que consideráis innoble o impuro, la primera reacción del yo –que siempre está luchando– es luchar y poner un pensamiento de paz, un pensamiento de plenitud y, entonces, dentro de la conciencia se está estableciendo una lucha, y la lucha nunca trae la verdad, solamente trae reacciones, pues en el momento en que de una manera tranquila y sosegada estás examinando el pensamiento en su totalidad, sin rechazarlo, sin quererlo, sin apropiárselo, viene un momento de soledad; el pensamiento se va disolviendo, y entonces queda la nada dentro de la conciencia. Y me pregunto si sabéis, o podéis tener una noción de lo que es la nada o lo que es el todo, es lo mismo.
Mallorca, 13 de Agosto de 1981 – La Integración energética en el Ser Humano

Entonces, ¿qué vamos a hacer? Simplemente vivir muy serenamente, no preocuparse demasiado por las cosas, porque le damos tanta importancia a los pequeños problemas que las cosas cíclicas realmente importantes no las podemos captar fácilmente. Es decir, que cuando se habla en un sentido muy psicológico, en forma trascendente, de la etapa del discípulo en esos momentos es la serena expectación. Hay una serenidad en la contemplación de todo cuanto nos rodea, serenidad o expectación en el sentido de que todo cuanto vemos no queremos alterarlo, está bien tal como está, incluso el mal cuando se lo considera así desaparece, porque de una y otra manera no luchas contra el mal, y como que no luchas no puedes tener reacciones. Siempre tenemos reacciones cuando estamos luchando y siempre luchamos cuando tenemos reacciones, y las reacciones son inevitables dentro de un contexto social donde no existe un comportamiento realmente social. Vivimos en una gran comunidad humana y fijaos, sin embargo, cuán solitarios estamos todos. Entonces no podemos hablar de comunidad todavía, no podemos hablar de ashramas ni podemos hablar de iniciaciones, nos falta una conciencia social, no hemos creado todavía ese antakarana que nos conecta con los planos sutiles de la Naturaleza, nos falta ritmo, y esto lo sabéis bien. Bien, se trata de introducir dentro de nuestro pequeño cerebro la idea de que hay que ver las cosas sin afectación, sin afectar pero al propio tiempo sin rechazar, porque cuando se mira algo siempre se acepta o se rechaza, siempre empezamos de un bando o de otro y jamás pasamos por el centro. Hay que pasar por el centro. En el centro hay un gran equilibrio, hay una gran quietud.
Mallorca, 13 de Agosto de 1981 – La Integración energética en el Ser Humano

No puede ser, digamos, santo, el que quiere, sino el que puede, esto es una ley ashrámica, por lo tanto, ya no hay que preocuparse de servir ni hay que preocuparse de nada, sólo hay que estar atentos, expectantes, lo que decimos siempre. Claro, la expectación es el paso que va de los pequeños problemas humanos, que los va sumergiendo lentamente dentro del gran programa cósmico, y entonces sientes que entras en el ashrama, porque los problemas los tienes que dejar porque sino no puedes entrar. Lo único es cuando un día te das cuenta que estás en un lugar dentro del ashrama muy concreto y definido, y sabes que es el lugar que ocupas dentro del ashrama, que es aquello que dice en las meditaciones el Maestro Tibetano, es aquel punto creciente que va a la glándula pineal, a la glándula Sahasrara, o la glándula superior de la cabeza, hay un punto que está siempre allí, hay un punto en el cual tú no estás situado, no puedes pasar ni atrás ni adelante, estás ahí, solamente la presión de tu buena voluntad, la correcta relación, el afán de servicio y el contacto con el Maestro, ves como aquello os envuelve. Ya no progresas en un sentido horizontal, o te extiendes solamente en una circunferencia cerrada, sino que te vas orientando hacia el Centro de Shamballa que está representado por el monte Everest de la conciencia, que es el centro Coronario. Es decir, que podíamos decir que es muy bonito hablar del paso que van del centro Ajna al centro Coronario, pero, ¿qué pasa?, pasa que cuando hacemos esto el corazón está casi sin decir nada, y el corazón es el motor del Universo, entonces, en vez de atraer la atención hacia el Sahasrara hay que dedicar también un poco de atención al corazón, y la técnica de la Nueva Era será el corazón y no la mente. Es que hemos pasado años y años revisando la mente, y hemos creado una técnica monstruosa por sus efectos demoledores, y por lo que podía ser y no ha sido, crear un artefacto en beneficio de la humanidad para que la humanidad no trabajase tanto, y para que dejase definitivamente de alumbrarse con petróleo y con carbón que son elementos que pertenecen a la Era Lemur todavía, y entonces estas cosas las sabemos. Pues todo el proceso, la problemática de grupo, tal como la estoy viendo ahora, es que dediquemos atención a estar expectantes para que definamos el campo de servicio.
Barcelona, 10 de Septiembre de 1981 – La Eficacia de los Grupos Espirituales

Estamos con una pequeña simiente que está creciendo, solos, y ahora estamos creciendo en grupo, yo creo que tenemos un grupo muy bien constituido, ya lo veis que no hemos sido nosotros si no ha sido el propio ambiente que nos ha hecho un silencio ya clave que nos introdujésemos en el tema que fuese. Ese silencio es expectante, pertenece ya al plano búdico, siempre que hay una reunión si se establece un silencio sin que intervenga la mente es búdico. Consecuencia de ello es el Agni Yoga que es el yoga para los discípulos de la Nueva Era. Ya no se trata por ejemplo de practicar, se puede practicar, de que sea, por ejemplo, el Raja Yoga, sea ya la cúspide del proceso. Raja Yoga para el discípulo debe considerarse como trascendido, no es que lo esté, hay que actuar “como si fuese trascendido”, ¿me entendéis? Lo mismo pasa con el cuerpo emocional, o con los deseos, y también con el cuerpo físico.
Barcelona, 24 de Septiembre de 1981 – La Ciencia de la Triangulación

La tercera disposición del Señor del Mundo fue que habida cuenta que las cosas iban renovándose en los ámbitos planetarios de acuerdo con la presión sideral de las energías cósmicas que estaban penetrando en el planeta, que tenía que cambiarse radicalmente, al menos en lo que a los discípulos mundiales respecta, el género de entrenamiento seguido hasta aquí para beneficio mutuo y de los propios ashramas, como consecuencia se dio al mundo a través del Maestro Morya el Agni Yoga, o lo esotéricamente llamamos la Doctrina del Corazón. Desde aquel momento todos aquellos discípulos que habían sido contactados por la fuerza del Primero y Segundo Rayo cósmico -después hablaremos de esto- tuvieron la oportunidad de dejar su mente silenciosamente expectante y al propio tiempo se abrió enteramente su corazón a la vida espiritual del medio ambiente. Aquí dejamos más o menos nuestra conversación del mes pasado, pero advirtiendo que tales cambios gravitando sobre la conciencia de la humanidad y muy concretamente sobre los discípulos mundiales tenía que provocar en el ambiente, al menos desde un principio, un tremendo reajuste grupal que vino precedido por grandes crisis y dificultades en el orden técnico, social, político, económico y religioso, como consecuencia la Jerarquía advirtió la necesidad de que cambiasen radicalmente algunas situaciones dentro de los propios ashramas. Surgieron muchos discípulos mundiales, algunos desencarnados volvieron encarnar rápidamente, ahora tendrán aproximadamente entre 30 y 35 años, van a preparar los cambios fundamentales, la consecuencia de tales cambios serían principalmente: un equilibrio social, la unificación de las iglesias del mundo, y que muchos discípulos de aquellos que habían recibido el bautismo de fuego alcanzasen la iniciación. El proceso sigue en marcha.
Barcelona, 10 de Octubre de 1981 – Los Planes Jerárquicos para la Nueva Era

Claro, ustedes dirán que son cosas metafísicas, yo digo que son cosas actuales, la metafísica llega a un punto en que la mente concreta no puede medir, entonces la metafísica se convierte en intuición, y la intuición no es nada que pertenezca a la mente, la intuición es cosa del corazón y cuando el corazón habla la mente debe callar, porque la mente solamente está capacitada para tener conocimientos, pero jamás albergará sabiduría, en cambio, la sabiduría está siempre en el corazón, de ahí la importancia que se asigna esotéricamente al Agni Yoga, el Yoga de Síntesis o el Yoga de la Ciencia del Corazón, a partir de aquí la vida del discípulo ya no es una vida corriente, se escapa de todas las condiciones psicológicas de la Humanidad, está por decirlo así más allá del tiempo y del espacio, o en otros términos, el tiempo ha ido decreciendo tanto y tanto dentro de su corazón que el espacio se ha hecho ilimitado y cuando la mente está dentro de un espacio ilimitado la consecuencia inmediata es el vacío creador, tal como dice Krishnamurti. Cuando la mente está silenciosamente expectante, cuando controla todas y cada una de sus reacciones mentales, cuando de una u otra manera está buscando intensamente y por vía interna a su Creador es cuando se abren los pétalos del chacra del corazón.
Barcelona, 10 de Octubre de 1981 – Los Planes Jerárquicos para la Nueva Era

Tú no puedes dejar de luchar sin tener un espíritu de paz dentro, no será con convencionalismo, no dejamos de luchar por convencionalismo sino porque estamos en paz y no preguntamos el por qué. La verdad no se pregunta, no viene como consecuencia de un interrogante, la persona está preguntándose y pregunta mucho porque no puede resolver ciertas preguntas, y yo he llorado de niño buscando la solución de un problema, ahora me he dado cuenta de que cuando deje de pensar en aquello y ponga mi mente en paz la solución de aquel problema se presentará ante mí en forma de una verdad trascendente, y eso que me ocurre a mí le ocurre a todo el mundo, es una ley de la Naturaleza. Un problema, cuando tengo un problema he estado todo el tiempo pensando en el problema, la mente está enfocando el problema de una manera que está atizando el fuego, si pudiésemos desasociar la mente del problema, el problema se vería más claro y se vería la solución, pero es que cuando tenemos un problema estamos tan dentro del problema que nuestro Yo prácticamente ha desaparecido, el Yo superior, lo hemos involucrado en el propio problema y no podrá darnos inspiración.

Entonces, hay que hacer como Buda, como dice: el sentimiento humano debe quedar varado en el fondo del río de los sentimentalismos vanos, varado quiere decir en completo silencio, sin movimiento, al ir observando mucho, con una expectación y serenidad, porque la paz no es estática, ni la verdad es estática sino que siempre hay un movimiento, hay que seguir este movimiento y cuando uno sigue este movimiento no nos preguntamos las causas del movimiento, la interrogante. ¿Os dais cuenta? Os hablo desde el punto de vista casi búdico, pero hay que hablar de estas cosas para que la mente acabe de construir el antakarana, es como si de arriba de todo nos lanzase una cuerda, que no es el antakarana…
Barcelona, 22 de Octubre de 1981 – El Discípulo y las Fuerzas del Mal

Y en este momento que hablamos del cetro, cuando el cetro se aplica siempre al candidato se forma un triángulo, porque todo cuanto suceda en nuestro Universo de 2º Rayo estará bajo la fuerza mística, la fuerza eléctrica de un triangulo constituido por dos puntos de tensión creadora positiva y negativa, o positiva dinámica o pasiva y estática, para producir un punto de luz dentro de la conciencia del iniciado evitando o sellando para el iniciado, en cierta manera y hasta cierto punto, aquella puerta donde mora el mal, en el cual estamos nosotros reproduciendo constantemente tratando de aminorar sus efectos cuando recitamos la Gran Invocación que muchos de ustedes conocerán, pero que lo que muchos no saben es que cuando en el año 1900 fue creado el mantram de los servidores de la humanidad y fue creado este servidor del mundo que es el Nuevo Grupo de Servidores de la Humanidad, el Talismán sagrado del Bodhisattva, o el Cetro de poder fue aplicado precisamente en ciertas regiones de la Tierra produciendo una afluencia de energía que posibilitó que la gente, nosotros en su totalidad, fuesen conscientes del principio eléctrico de armonía cósmica que puede residir en el poder de los mantrams, siendo un mantram un efecto subsidiario del poder del Cetro. Automáticamente que el Único Iniciador está aplicando el Cetro a los cuerpos del iniciado, al cuerpo causal y a los distintos chacras, se produce automáticamente un estado de impresionante silencio, de expectación serena, dentro de la cual el hierofante comunica al iniciado ciertas palabras de poder y también le revela una presencia, es decir, es la codificación de un secreto y también la afirmación de un secreto que es revelado. Y la afirmación de la presencia ante los ojos del iniciado que por primera vez -hablo de la 1ª Iniciación- enfrenta la radiante figura de su Ángel Solar, va junto con un mantram que tiene que ver con la naturaleza mística del Ángel Solar. Y en la 2ª Iniciación sucede lo mismo porque el cetro del iniciador comunicando fuerza al corazón está evocando del corazón del iniciado una palabra que condensa una afirmación solar, es como si dijese el secreto de “Hágase la Luz”, pero el iniciado lo registra dentro del corazón y por primera vez ve al Ángel Solar como una dualidad positiva y negativa, ya no la ve como una presencia única cuando ve solamente su figura, realiza al Ángel Solar en la forma de dualidad.
Madrid, 7 de Noviembre de 1981 – La Iniciación – Segunda parte

Yo creo que hay una actitud mundial de expectación. Expectación es un término que quiere significar que el mundo en su totalidad está orientada hacia la luz, pero no sabe exactamente lo que es, pero, hay dentro del corazón algo que responde a esta luz, un eco digamos del gran sonido cósmico. Naturalmente, la dificultad de que el hombre introducido en los valores temporales, un cuerpo físico quizás defectuoso, un cuerpo emocional inestable y una mente concreta ávida de valores estén coadyuvando a que el velo del templo no se rasgue, yo digo y afirmo que si la persona empieza a amar su contexto ambiental va a encontrar la clave de su iniciación. Empezamos ya por qué no amamos nuestro trabajo, por qué estamos separados en una u otra manera de la familia, porque si estamos en un grupo queremos ser los líderes, porque hay siempre una autoafirmación del yo en todo el contexto de nuestra vida psicológica, por lo tanto, cuando estamos en esto la luz tiende a menguar por más grande que sea la avenida que hay detrás del velo, el velo existe en todo acontecimiento temporal incomprendido, pero no es obra de la Divinidad el rasgar el velo, incluso cuando hablamos de la inspiración o de la iluminación o de la propia iniciación no nos estamos refiriendo a una dádiva de los dioses sino a una afirmación serena de la voluntad del hombre que es la Voluntad de Dios. Me pregunto si utilizamos la Voluntad de Dios en nuestra vida o ejercitamos únicamente el libre albedrío humano, o sea, la capacidad de movernos dentro del círculo de nuestras propias limitaciones, es la eterna lucha, tal como decía, entre el Dios inmanente que es el hombre y entre el Dios trascendente que es el Logos Planetario, hablando en términos planetarios. Y, sin embargo, el límite o la frontera que separa al hombre, o Dios inmanente, de Dios su creador, el Dios trascendente, es tan tenue, tal como decía un pueblo oriental, que cualquier niño puede rasgarlo, de ahí la afirmación Crística, “dejad que los niños vengan a mí”, porque al hablar de niños hablamos de pureza de concepción, hablamos de idealismo creador, el niño sueña constantemente en la Gloria del Reino, pero nosotros hemos perdido esta fragancia, hemos perdido la inocencia, ¿verdad?, y es esto lo que hace imposible que se rasguen los velos y que la luz afluya a nosotros. Pero, qué sucederá cuando estemos tan absorbidos en la acción, utilizo intencionadamente estas palabras, cuando estemos tan profundamente observantes de todo cuanto sucede a nuestro alrededor?, ¿qué pasará con el pequeño yo?, éste habrá desaparecido, es éste el que no está interesado de ninguna manera en descubrir el por qué tiene miedo, ya estamos con el miedo. Son muchos los candidatos a la iniciación, y soy consciente de que digo algo vivido, que han retrocedido porque no han podido resistir la prueba de su propia soledad, de su propio aislamiento, porque no han querido atravesar esta tierra seca, este reseco desierto, o esta tierra que no es de provisión sino que es de angustia y sufrimiento, porque la soledad -y todos los místicos nos hablan de soledad- no ha sido comprendida porque se la ha temido siempre. Dense cuenta, cuando se hallen solos con ustedes mismos lo difícil que es afrontar la soledad, enseguida buscarán el sucedáneo, la diversión, ¿verdad?, ¿y qué harán con la soledad?, ¿qué harán con el misterio, con aquel secreto iniciático que intenta revelarse? Y siempre estamos con el miedo porque al tener miedo a la propia soledad tememos todo el contexto ambiental porque todo constituye una soledad para el hombre que no reconoce la verdad que existe en el ambiente. En el momento en que el hombre deja de apetecer seguridades en el plano que sea, porque hay la seguridad física, la seguridad emocional y la propia seguridad mental. Cuando deje de aferrarse a cualquier tipo de seguridad, ¿qué significa esto?, que afrontará su propia soledad, entonces se dará cuenta del valor de la propia soledad y, entonces, si la afronta serenamente, sin miedo, con audacia, verá que los velos se rasgan y que la luz irrumpe en su vida cualificando sus sentidos, sus percepciones y el propio pensamiento, con una cualidad dinámica que es la cualidad que utiliza el Logos Planetario para infundir luz a todos los discípulos a través de los distintos ashramas de la Jerarquía.
Madrid, 8 de Noviembre de 1981 – La Iniciación – Tercera parte

Es iniciático todo esto. Pues cuando está recibiendo esta fuerza se hace un vacío, entonces, aparte de todo el iniciador, el hierofante, le comunica, sin que nadie se entere porque es un secreto, el nombre de su Mónada, pero, solamente las pequeñas sílabas que constituyen la iniciación, pero, desde el momento en que el iniciado ha recibido aquel nombre tiene capacidad mantrámica para dominar un cierto grupo de devas. En la 1ª Iniciación se tiene dominio sobre los devas que constituyen los elementos naturales, es decir, los que constituyen los elementos de la tierra, del agua, del fuego y del aire; o sea, tiene poder sobre los gnomos, sobre las ondinas de las aguas, sobre las salamandras del fuego y sobre los pequeños silfos del aire. En la 2ª Iniciación se le comunica otras sílabas de su Mónada, y a través de aquel silencio expectante el iniciador le comunica por leyes de vibración lo que constituye, digamos, el dominio de las fuerzas elementales del plano emocional, entonces, empieza a dominar ciertos devas del aire, ciertos devas del plano búdico, de los primeros subplanos, y algunas formas etéricas de nuestro mundo, ángeles, digamos, lunares. Cuando todo eso está ya contraído y sucede la 3ª Iniciación, entonces, el iniciado tiene poder sobre el plano mental en virtud de las tres sílabas que conoce, su nombre Monádico. Entonces, puede actuar como un transmisor de energía de los tres planos: el mental, el astral y el físico, significa que tiene poder sobre los agnis del fuego, no salamandras, los agnis del fuego, sobre los silfos del aire y sobre los poderosos argonautas, digamos, del plano físico, que constituyen los navegantes solitarios del cuerpo etérico, que llevan toda la fuerza del Logos que constituye el reino mineral. Por primera vez el iniciado puede crear a igual que ellos cualquier forma.
Madrid, 8 de Noviembre de 1981 – La Iniciación – Tercera parte

Díganme ustedes si pueden parar el pensamiento a voluntad, ¿pueden? Sean honrados con ustedes mismos. Solamente puede pararse el pensamiento con la atención, no con la lucha contra el pensamiento, porque cuando están pensando se dan cuenta a veces de la inutilidad del pensamiento, y el dilema es “cómo voy a desvanecer el pensamiento”. No se puede luchar contra el pensamiento, porque la lucha forma parte del propio pensamiento, del propio deseo de pensar, debe existir entonces otro motivo creador interno, que es precisamente aquel que está involucrado dentro del misterio de la propia soledad, esta soledad que se dice que es mística, pero yo digo que es dinámica por todos los ámbitos que se dan. Es decir, que cuando ustedes están pensando y no quieren pensar, demuestran que están engullidos por la máquina del pensamiento que ustedes han creado. Si se sienten ustedes engullidos por aquello que han creado, ¿dónde está la serenidad necesaria?, ¿dónde está el creador de la historia? Se puede decir que son los hechos históricos los que están galvanizando nuestra vida, pero no la creatividad del propio pensador. ¿Pero qué sucede cuando están muy atentos, cuando están observando en profundidad, con serenidad? Existe paz, ¿verdad? Existe un proceso de atención simple, sin lucha, sin resistencia, y ahí está verdaderamente la soledad que ustedes temen, y se le está demostrando que esta soledad no hay que temerla porque constituye la esencia del propio pensador, que está más allá no sólo del pensador sino de la propia facultad de pensar. ¿Y qué es lo que está más allá de la facultad de pensar? Será aquel que ha creado al hombre. Entonces, cada vez que nos ponemos en situación de expectación serena hacia todo cuanto ocurre estamos viviendo divinamente, sin reacciones. Yo creo que es este el tipo de sociedad que debe cambiar todas las estructuras actuales. No será manifestándose a gritos acerca de la paz y conservarla en tanto el hombre tenga la guerra en su corazón, solamente gritará palabras y eslogan, pero él continuará creando la guerra, ¿por qué?, porque no estará integrado en valores eternos, y al no estar integrado en valores eternos todo cuanto salga al exterior es como el nombre de Dios, que siempre es tomado en vano. Tal como decía el otro día, se nos llena la boca hablando de Dios, pero, ¿qué es Dios?, para la mayoría de nosotros es un término completamente abstracto, por lo tanto, no sabemos lo que significa. Y lo mismo que hablamos de Dios, de la paz, la libertad y todas esas cosas, porque todo constituye el mismo bloque de síntesis a la cual me estoy refiriendo.
Barcelona, 14 de Noviembre de 1981 – La Serena Expectación ante el Problema Social

¿Y cómo se pasa de la comprensión a la aplicación? Manteniendo la línea de atención. Que no se trata de hacer un hombre automático dentro de la atención o mecanizar la mente para que esté atenta. No se trata de esto. Se trata de vivir simplemente silenciosamente expectante, con serenidad, adaptándonos a las circunstancias, no luchando contra ellas. Los problemas de la humanidad no se solucionan porque el hombre -el ser humano, repito- está reaccionando constantemente contra ello, contra los problemas y contra las dificultades. El día que deje de luchar el problema desaparecerá, porque el método de resolución del hombre es como aquel que aplica bencina para apagar una hoguera, aumenta el problema con su reacción, con su lucha. Y un problema jamás se soluciona de raíz luchando contra él, sino comprendiéndolo en profundidad. Al comprender un problema, el que sea, en profundidad, se da cuenta uno de que el problema no existe, porque ha comprendido la base real dónde estaba estructurándose este estado de conciencia.
Barcelona, 14 de Noviembre de 1981 – La Serena Expectación ante el Problema Social

Yo no digo que tenga que dejarse el yoga, que tenga que dejarse la meditación trascendental o no, o que tenga que dejarse de lado cualquier disciplina. Lo que digo es que si estamos muy atentos a esto quizás deje de interesarnos la disciplina, porque nos daremos cuenta que hay algo mayor que todo esto que la propia disciplina, que un pequeño drama histórico de nuestra vida. Es decir, que la atención hay que tomarla a dosis, si me permiten ustedes decir esto, pero, constantemente. No dejar que nos adormezcamos dentro de todo cuanto estructuramos en el pasado. O, estar muy atentos también de que no convirtamos la atención en una nueva estructura, porque entonces ya estamos otra vez luchando, ya estamos otra vez discerniendo si lo hago bien o lo hago mal. Yo digo que si una cosa se comprende de raíz, ya no hay forma de vivir el mal, se hace simplemente. Si ustedes se dan cuenta que no están atentos internamente dirán debo estar atento, además con la mente distraída nunca podrá captar el significado de la verdad, jamás. Solamente la mente vulnerable, exquisitamente vulnerable, exquisitamente atenta, serenamente expectante, sin lucha, sin conflicto, puede resolver el problema social del hombre, porque resolverá de hecho la causa de toda estructura, del tipo que sea. La estructura familiar es una estructura, el hombre es una propia estructura y él se crea la estructura del propio pensamiento. Me pregunto si se puede llegar a vivir sin crear estructuras, sabiendo que la estructura siempre nos condicionará de una u otra manera, o sea, la mente, el corazón o el cuerpo. Seguramente estaremos siempre conectados con el devenir de alguna posible estructura. El temor es cuando hacemos de lo real, o de lo que entendemos por real, una nueva estructura. Como decía el otro día, hay que buscar una técnica que elimine todas las técnicas, lo cual significa que hemos cogido otra técnica. El problema está ahí, si podemos ser tan impersonales que la técnica no tenga fundamento en nuestra vida.
Barcelona, 14 de Noviembre de 1981 – La Serena Expectación ante el Problema Social

Pero, les digo y les afirmo, que más de una vez ustedes se han sentido integrados en esa energía, y ustedes no van a negarlo, que ha habido momentos en que se han encontrado religiosamente silenciosos, serenamente expectantes, sin pensar en el pasado ni en el futuro y estaban integrados en el presente. ¿Verdad que todos han encontrado un momento de soledad en su vida? Todos, porque es la esencia del hombre, tarde o temprano tiene que revelarse. Es como un relámpago, pero el relámpago es la propia sustancia del Sol, y la persona que alarga la duración de un relámpago puede captar la totalidad del Sol, como el misterio de la luz, que es el misterio de la propia soledad y en esta fusión de la pequeña luz con la gran Luz existe la aniquilación total del sufrimiento, desaparecen las estructuras, pero, ¿qué queda?, la Verdad, el Yo…
Barcelona, 14 de Noviembre de 1981 – La Serena Expectación ante el Problema Social

Serena Expectación – Recopilación temática

Sabiduría Arcana

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