Serena Expectación – Recopilación temática (IX) – Vicente Beltrán Anglada

Recopilación de las expresiones “Serena Expectación” a través de los libros y conferencias de Vicente Beltrán Anglada.

Yo empezaría la temática con una gran afirmación esotérica, y es que, “la verdad está más allá de todo razonamiento”. Cuando la persona está razonando, cuando la persona está discerniendo –y no digo que el discernimiento no sea necesario, estoy hablando de la verdad pura y simple–, cuando existe discernimiento, cuando existe discriminación y cuando existe movimiento mental, la verdad no puede reflejarse. Así, que si queremos captar la verdad, y para mí la verdad constituye el noble objetivo del yoga, hay que dejar la mente dentro de un gran silencio, dentro de un estado supremo de expectación, dentro de la cual la verdad se pueda manifestar por sí misma, sin esfuerzo, sin presión, por cuanto la presión y el esfuerzo niegan la verdad. Llegados a este punto de comprensión, la vida tiende a revelar el secreto de verdad que, como herencia suprema, nos está aguardando desde el principio de los tiempos, desde el principio en que la raza humana empezó a ser, y empezó a crear las circunstancias adversas y menos adversas que llamamos karma.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Ahora estamos aquí tratando de reducir el volumen de nuestros pensamientos, el volumen de nuestro karma, y me pregunto si podemos realizarlo. ¿Estamos atentos?, ¿estamos expectantes? Estamos demostrando que podemos hacerlo, y el desafío inmediato que surge a la conciencia es si podremos persistir en esta serena expectación de estos momentos, porque son ustedes quienes provocan esta expectación. Están viviendo aparte del tiempo. El tiempo solamente existe cuando ustedes tienen un problema, cuando no hay problema no está el tiempo. El reloj, este invento de nuestro siglo, es el condicionador de la conducta humana, pero, esta condición no tiene importancia si lo analizamos desde el punto de vista profesional, o del punto de vista social, pero, ocurre algo, que al reloj le hemos dado un significado psicológico y, por lo tanto, el reloj nos ata, nos encadena, nos mecaniza y, parte del Agni-Yoga es abstraerse de todo cuanto implique mecanización, de todo cuanto implique tiempo, de todo cuanto implique identificación con algo o con alguien.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Es, por lo tanto, (lo) que les decía ayer, que cuanto más extendamos nuestra visión, lo cual implica que tendremos muy pocas metas u objetivos ante nuestra visión, de una manera más potentísima, más profunda y más clara y determinante, podemos captar la verdad, podemos ser conscientes del principio de la liberación, y esta liberación tendrá forzosamente que ser interpretada por nuestro ser para llegar a una culminación. Y no voy a hablarles a ustedes de iniciación, no obstante, se nos dice, ocultamente, que cuando el ser humano está serenamente expectante, cuando está inteligentemente observando, cuando está profundamente y serenamente hendiendo sus alas por el infinito, en esta justa medida está siendo iniciado. No pensemos tanto en la iniciación como una simple ceremonia, como en un acto de conciencia cotidiana, pues es este acto de conciencia cotidiano, este proceso de no identificación, (es) el que nos está transformando, el que nos está deificando, el que nos está iniciando en los misterios de la Divinidad.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Yo terminaría diciendo que las reglas operativas del Agni-yoga son las siguientes:

Primera, una profunda atención, a todas las cosas, a todas las situaciones, sin argumentos, atención simplemente. (Segunda), una serena expectación, porque, si estamos profundamente atentos, surgirá una expectación, una espera silenciosa, que es la espera de la verdad. Ella, la verdad, tiene que introducirse en nuestro corazón, por la vía del equilibrio, por la vía de síntesis, sin esfuerzo, sin resistencia. Y, finalmente, viene la correcta adaptabilidad, que no es sumisión, que no es transigencia, simplemente adaptarnos a las situaciones. Cuando aprendamos a vivir profundamente atentos, serenamente expectantes y correctamente adaptables, sabremos lo que significa la plenitud de la verdad, sabremos lo que es la paz, lo que es la vivencia de la fraternidad del corazón en nuestras humanas relaciones.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Por lo tanto, lo que indico –y voy a decírselo a ustedes, es muy interesante- que a cada tipo astrológico le corresponde un trabajo determinado en el corazón. Dense cuenta:

Aries, el trabajo que debe realizar es la resolución;
Tauro, la iluminación;
Géminis, relación;
Cáncer, estabilidad;
Leo, afirmación;
Virgo, revelación, es la Madre que revela al Hijo; y
Libra, el equilibrio. Dense cuenta, la relación que existe entre Libra y el corazón cuando está serenamente expectante;
Escorpio, valor;
Sagitario, aspiración;
Capricornio, redención de la materia, redención siempre;
Acuario, renovación; y
Piscis, renunciación. Acuérdense de Cristo, renunció a Su Padre para entregarse a la Humanidad.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Ustedes deben darse cuenta de algo muy interesante: que están reproduciendo, sin esfuerzo, una sintonía cósmica, están en silencio. Cuando están en silencio están muy atentos, están serenamente expectantes y están muy adaptables, y la adaptabilidad es oportunidad de servicio. Y ustedes lo están demostrando. Aquí y ahora se produce un milagro que podría, también, expresarse en cualquier momento del tiempo de nuestra vida kármica. Hay que esforzarse en este sentido, pero, no es un esfuerzo a través de una técnica determinada, yo diría que es un esfuerzo de aspiración tan grande que sea capaz por sí sola, esta fuerza, de quebrantar el círculo infranqueable de nuestras propias limitaciones kármicas. Ayer les decía –y lo recordarán muy bien– que cuando estamos silenciosamente expectantes pesamos menos, y no lo decía en un sentido puramente de peso físico –hay que repetirlo–, sino que psicológicamente ustedes se liberan de parte de su karma. Si pudiésemos vivir constantemente en este silencio, ¿dónde estaría el karma?, ¿dónde estaría el tiempo? Pues bien, cuando estamos viviendo de esta manera tan impersonal, tan sin darnos cuenta, estamos reproduciendo la esencia divina en nuestra vida, estamos siendo creadores porque nuestra mente no ofrece resistencia a la vida, no ofrece resistencia a la verdad. Está siendo la verdad, está siendo la vida, está revelando el propósito inmaculado del Creador del Universo.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

La mente, silenciosamente expectante, no es capaz de reproducir ningún movimiento ambiental. No posee cualidad alguna, está serena, apacible, es como el lago de aguas tranquilas y silenciosas, y refleja la verdad en todo. Para calmar el río de nuestro turbulento lago hay que hacer solamente una atención formidable a todo cuanto ocurre, sin adherirse, como decíamos ayer, sin aplaudirnos ni condenarnos. Si nos sentimos caídos, escuchad de nuevo la palabra de Cristo, “levántate y anda”, si avanzamos, no seamos conscientes de que estamos avanzando, porque la persona que avanza y al propio tiempo quiere medir las consecuencias de su avance, o que intenta limitar el curso de su acción, está perdiendo sus esfuerzos. Es como si ustedes ahora, en estos momentos, intentasen hacer comentarios acerca de su estado, el porqué se hallan silenciosamente expectantes. Desde el momento en que se piensa que se está silencioso ya no se está silencioso, y miren ustedes si es sutil el Agni Yoga, que debe tener contacto con los valores supremos de la vida, que cuando una persona está hablando, tanto es que acaba de pronunciar esta palabra, esta palabra ya no tiene valor, ya se ha perdido en la inmensidad, y, ¿qué hacemos nosotros?, siempre vamos al pasado intentando descubrir o argumentar sobre aquello que ha pasado. ¿Se dan cuanta cuán sutil es Agni Yoga? Entonces, si estamos atentos al desarrollo de un hecho, dejando que pase este hecho, observándolo atentamente, sin identificación, nos daremos cuenta de que aquello, aparentemente sin importancia, lleva para nosotros el gran mensaje de nuestra vida, por lo tanto, en aquellos momentos no existe un acto, existe una revelación, o mejor dicho, que en cada acto puede haber una revelación del Señor en nuestra vida, porque el yo individual ha prescindido de sí mismo y ha dado más importancia al valor supremo de aquello que va viniendo que es una impresión llevada por el propio Señor que guía nuestros destinos, ya sea el Alma, ya sea el Logos Planetario, o el Logos Solar.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Naturalmente, el desapego es inevitable, porque el desapego debe triunfar de las condiciones existentes entre personas, porque las personas sufrimos porque estamos apegadas las unas a las otras. No sufrimos por el hecho de esforzarnos, sino que estamos tan identificados con aquello, que al intentar modificarlo sufrimos ya desde el principio. En cambio, si vivimos de una manera muy atenta, silenciosa, expectante, sin darnos cuenta estamos eliminando fricciones, porque cuando una persona se encuentra desapegada, automáticamente –me refiero a la persona contraria sobre la cual se efectúa el desapego– se siente sola, y esa soledad puede ser de un carácter edificante, de un carácter muy prometedor en su vida, puede incluso llegar a la vida de aspirante, porque se nos dice, esotéricamente, que para alcanzar la verdad hay que pasar por la soledad. Y la persona que se sienta sola, es el principio. ¿Y cuándo se siente una persona sola?, cuando se siente falta de amor, o falta de atención, porque vivimos del amor y de la atención de los demás hacia nosotros. Cuando se produce este hecho, ya estamos dentro de un cauce perfecto, dentro del cual puede existir el equilibrio y la solución entre dos vidas, o entre una y varias vidas, las que están relacionadas con esta vida. ¡Vayan experimentando esto! Quizá sea difícil, pues es largo el proceso, pero hay que empezar.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Pero, cuando el amor se manifiesta en forma de justicia, sucede aquello: “Yo no vengo a traer la paz, yo vengo a traer la espada”, porque solamente con la espada de la justicia se puede liberar el amor que está apegado en el centro de todos los corazones. Y, ¿cuál es la espada de la justicia?, apliquemos profunda atención, serena expectación y correcta adaptabilidad constantemente, y nos daremos cuenta de que realmente hay una obra a realizar en nuestra vida y, además, que participamos muy conscientemente de esas energías que están actuando aquí, y que solamente hay que hacerse asequibles a ellas, ya están, no es una creación nuestra, no es una creación de la humanidad, sino que es el producto de una relación cósmica, de una Fraternidad de Dioses, pues, de la misma manera que constituimos agrupaciones sociales, más o menos cercanas, desde el campo familiar al campo social, o integral, o mundial, existe la Fraternidad Cósmica de los Logos, y todos constituyen familias y, si existiese apego entre estas familias, ¿cuál sería el orden universal o cósmico existente? Todo sería una desgracia, una guerra. Pero, como nosotros, si queremos vivir de acuerdo con la realidad divina, debemos vivir de acuerdo con la ley de la justicia, automáticamente deberemos coincidir todos en un punto: que hay que cambiar fundamentalmente nuestros hábitos de vida actuales, con todas sus modificaciones en el orden social, con todas sus implicaciones en el orden familiar, para llegar un momento en que nos demos cuenta de que realmente somos factores creativos dentro de la sociedad. Si llegamos a este punto –que mañana continuaremos insistiendo, ya vamos a terminar–, lo que vamos a hacer es convertir nuestra vida en un océano de vida cósmica, seremos aparentemente los mismos, nada aparentemente habrá faltado dentro de la órbita de nuestras obligaciones sociales, pero, ¿qué misterio se habrá producido en nuestro interior?: habremos realizado aquello para lo cual ha nacido el ser humano, para establecer en su vida, en su mente y en su corazón, el Reino del Amor y el Reino de la Justicia.
Madrid, 22 de Mayo de 1981 – Las Reglas Básicas del Agni-Yoga

Ayer nos referíamos muy específicamente a las Reglas Básicas del Agni Yoga, éstas eran, siempre desde mi punto de vista, la profunda atención, la serena expectación y la correcta adaptabilidad. Si una persona está profundamente atenta, automáticamente el pensamiento deja de funcionar, significa que está más allá de las cualidades del propio pensamiento. Si hay profunda atención, dentro del ser se suscita un anhelo imposible de definir, un impulso irresistible, y este impulso irresistible se demuestra en forma de serena expectación, esperando, pero sin esperar. Es un suave vivir sin tensiones, la mente ha quedado apacible, todo nuestro ser se ha vuelto exquisitamente vulnerable, no hay resistencia, no hay pasión, solamente existe atención, una atención tan formidable que ha logrado conectar al individuo con sus raíces espirituales más profundas.
Barcelona, 23 de Mayo de 1981 – Lo que Hay más allá de la Mente

Hay que atreverse a dar este tremendo salto hacia el vacío creador, y esto se logra progresivamente, venciendo temores y resistencias, mediante la atención, mediante la serena expectación, siendo, no reflexivos, sino realmente adaptables, porque si somos reflexivos detenemos el curso de este movimiento eterno. No es que diga –dense cuenta de que no digo– que hay que dejar el yoga, que hay que dejar la disciplina mental, o la disciplina que corresponde a la personalidad, o a este aspecto integrador de la conciencia, les digo simplemente una verdad que, tarde o temprano, deberá hacerse carne en nuestra vida personal, y es el salto que deberemos dar al vacío de la propia conciencia, en donde no existen ángeles para recogernos y en donde no sabemos si existe un proceso de aniquilación. Solamente hay que avanzar dentro del silencio y, cuando estamos muy atentos, de una manera muy suave, estamos dando este salto, nos estamos habituando a trascender las barreras de la propia conciencia.
Barcelona, 23 de Mayo de 1981 – Lo que Hay más allá de la Mente

Nuestro empeño supremo es realizar la vida en nuestro interior y es liberar la vida allí (en) donde la vida esté presa. Cada una de las células de nuestro ser está pendiente de este absoluto proceso de integración superior y, nosotros, que, aparentemente estamos realizando el silencio a través de una serena expectación, o de una gran adaptabilidad, o de una mente muy flexible y adaptable, estamos enviando a todas estas vidas menores que componen nuestro esquema tan complejo, físico, emocional y mental, todas las dádivas superiores que pertenecen al ambiente cósmico, aquello que en términos místicos llamamos los Dones del Espíritu Santo. Y, cuando se ha producido este silencio y no tenemos la mente en disposición de perpetuarlo por el interés cualitativo, se prolonga hasta el éxtasis. Es decir, que la diferencia entre una persona normal y corriente, entre el aspirante en el sendero y entre el discípulo en el Corazón del Maestro, es solamente medido en grado de silencio…

La mente ha desaparecido como motor inductivo de las cualidades y de los esfuerzos de la personalidad, y ustedes preguntarán: “entonces, ¿qué, o quién, está regulando el proceso?” Es el propio Plan del creador que se está manifestando a través de este silencio expectante. No tendría en realidad ningún valor el hecho de introducirnos dentro de un nuevo yoga, que no nos diese la absoluta seguridad de que dentro del mismo no se pueda reflejar la Voluntad de Dios, yo creo. Un silencio sin esfuerzo, un vacío no impuesto por disciplinas…

En todo caso, tal disciplina estará más allá y por encima de nuestras capacidades de comprensión actuales, pero, sí podemos asegurar, que si estamos completamente atentos, no digo reflexivos, si estamos serenamente expectantes, observando todo, no con curiosidad, sino con interés, este milagro –parece un milagro, ¿verdad?– se estará realizando en nuestro corazón, y cada cual, según sea su propio signo astrológico, realizará en cada uno de los pétalos de su corazón, alguno de los Doce Trabajos impuestos por la ley de evolución a Hércules, el Discípulo Iniciado.
Barcelona, 23 de Mayo de 1981 – Lo que Hay más allá de la Mente

La problemática astrológica, tal como hemos visto esta mañana, es conocer quiénes somos nosotros realmente, habida cuenta de que nuestra vida es un centro donde están gravitando tantas y tantas energías. Llegar a comprenderse en su totalidad, la totalidad del ser, la multiplicidad de Rayos que nos están condicionando, constituye una tarea realmente importante, pero, si vivimos expectantes, y estoy insistiendo mucho en la expectación, si somos realmente expectantes, los Rayos, que son las energías cósmicas, se están manifestando sin esfuerzo a través de nosotros. En todo caso, el Agni Yoga, que está más allá del discurso mental pero que entra en la guía expeditiva de la experiencia espiritual, está matizando a la personalidad con el Rayo Espiritual, con el Rayo más importante que condiciona nuestra existencia, por lo tanto, llega a decir la explicación esotérica con relación a los Rayos, porque la única manera de dar opción a que los Rayos superiores se manifiesten en nuestra vida es no ofreciendo ningún género de resistencia a nuestro entorno, el que sea, y al pasar de la mente simplemente discursiva a la mente intuitiva. Debemos enfrentar lo que esotéricamente se llama el conflicto de los Rayos, porque cada Rayo tiene su propio mensaje, como cada persona tiene su propio mensaje, todos somos de una u otra manera mensajeros de la Divinidad, somos representantes genuinos del aspecto cósmico de nuestro propio Logos Solar.
Madrid, 24 de Mayo de 1981 – El Agni Yoga en la Vida Social Humana

Ahora bien, la opción que se presenta al aspirante espiritual que ha decidido vivir expectantemente, orientado realmente hacia la vida social, es cómo comportarse, o si hay un sistema de comportamiento, o si hay una disciplina que le induzca a cierta acción más o menos matizada dentro de este orden social. Yo diría que a medida que vamos siendo expectantes, que (lo) vamos (logrando), (a medida que) vivimos observando muy profundamente todo cuanto ocurre, es cuando realmente somos sociales, porque dentro de la sociedad existe el conflicto de los opuestos, o el conflicto de los distintos Rayos, o el conflicto de las distintas tendencias dentro de la propia vida social, y dentro de estas fricciones deberemos permanecer incólumes, deberemos permanecer silenciosamente expectantes, sin reacciones de tipo psicológico que tiendan hacia la auto glorificación del ser, o del sentirnos alguien en el mundo de los hombres, y siendo humildes; pero, claro, como todo esto constituye parte de lo que hemos aprendido durante siglos no le damos mucha importancia, es decir, que habrá que partir de cero, aprender que nuestra vida social tenga un sentido, un sentido espiritual, naturalmente. Un sentido dentro del cual la amabilidad, por decirlo de alguna manera, reemplace este sentido agresivo que tenemos siempre, permanentemente dentro en el corazón, porque venir aquí a discurrir sobre Agni Yoga puede ser intelectivo también, pero, si aprendemos a vivir amablemente, considerando al otro más que a nosotros mismos, si vamos prescindiendo progresivamente de la pequeña personalidad y dejamos que sea el Alma la que se exprese en nuestra vida, ya que tal es el misterio implícito en el Agni Yoga, entonces, seremos entidades realmente sociales, que iremos penetrando en el augusto misterio del 5º Reino de la Naturaleza.
Madrid, 24 de Mayo de 1981 – El Agni Yoga en la Vida Social Humana

“… y podemos decir que pensamos con la Mente de Dios y que sentimos con el Corazón de Dios y que actuamos con la Voluntad de Dios, hemos realizado la Trinidad en nuestra vida. Pero, no como un hecho espectacular, ni tratando de medir el esfuerzo, ni tratando de beneficiarnos del fruto de nuestras acciones, sino simplemente que se ha originado en nosotros aquello que forma parte del destino de la propia humanidad, que es revelar los misterios de la Divinidad, y cuando hablamos de iniciación, en un sentido esotérico, tengamos la convicción de que este misterio iniciático se está realizando místicamente en todos y cada uno de los momentos en que estamos silenciosamente expectantes: cuando estamos serenamente atentos, cuando estamos perfectamente adaptables a un medio dentro del cual vivimos, nos movemos y tenemos el ser.
Madrid, 24 de Mayo de 1981 – El Agni Yoga en la Vida Social Humana

Y volviendo a lo que dije el primer día, lo que estamos tratando de realizar, y hasta hablar de Agni Yoga, parece que quieras imponer un yoga, es dar un nombre a una realidad trascendente solamente, que se basa fundamentalmente en el cultivo de la propia singularidad, la cual impone una regla absoluta desde el ángulo de la serena expectación, que es segregarse, de una u otra manera, del contexto ambiental. Que podamos ver los pensamientos aparte de nosotros, las emociones y los deseos también aparte de nosotros, y nuestra conducta como algo también aparte de nosotros, solamente que exista un centro de atención permanente, y este sistema se irá realizando de una manera tan exquisitamente vulnerable en nuestra vida que prácticamente nuestro paso por la vida social deberá dejar una huella de santidad, una huella de amor y una huella de verdad, porque cada vez la humanidad es más inteligente a pesar de lo que aparentemente estamos viendo, y ya no se busca la programática de las ideas como se hacía antiguamente sino que se busca el testimonio de la acción creadora.
Madrid, 24 de Mayo de 1981 – El Agni Yoga en la Vida Social Humana

“…no busquemos jamás el fruto espectacular de nuestras acciones aún dentro del propio Agni Yoga, sino tratemos únicamente de realizar aquello para el cual hemos nacido, que es realizar en tiempo y espacio la Voluntad de Dios de una manera tan equilibrada que el tiempo, como decíamos también, irá perdiendo progresivamente su influencia sobre nuestra mente, y en su lugar aparecerá un espacio cada vez más sereno y más dilatado, dentro del cual podremos ejercitar nuestra propia singularidad, nuestra propia originalidad creadora, nuestro propio Rayo espiritual, y a través de unos vehículos que constantemente se están integrando por nuestra serena expectación y por nuestra observación inteligente de los hechos, estaremos realizando en el mundo una obra realmente importante.
Madrid, 24 de Mayo de 1981 – El Agni Yoga en la Vida Social Humana

Hemos estado unos días juntos tratando conjuntamente de descubrir la Verdad, y hay que repetir que la Verdad está presente en cada uno de los momentos del día, cuando nosotros no nos detenemos en ningún instante de nuestra vida, cuando no buscamos la espectacularidad del proceso, cuando vivimos muy atentos y observantes y que, por lo tanto, estamos recibiendo las impresiones causales en nuestra vida, estamos realizando la obra del Maestro. Hemos venido quizá a reunirnos para recibir la bendición del Maestro, y para que el Maestro de nuestra vida -el Ángel Solar- esté ya tan dentro de nosotros en la constelación de cualquier momento de nuestra vida, para que estos momentos queden grabados para siempre en nuestro corazón. Quizás olvidemos cuanto hemos dicho, pero, el recuerdo inmortal de estos silencios tan importantes y tan trascendentes, el sentimiento de expectación, y el amor que fluye a través de este silencio, nos habrá matizado o coloreado para siempre. Estamos dentro de este círculo infranqueable del Logos, y dentro de este círculo vamos a ser sus mensajeros, dentro de la humanidad y en todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida.
Madrid, 24 de Mayo de 1981 – El Agni Yoga en la Vida Social Humana

El acto perfecto siempre es bello, el cuidado de una flor como el cuidado de una persona son importantes desde el ángulo de vista del propósito espiritual, lo que interesa es captar los significados más amplios e incluyentes de la vida a través de estos momentos de expectación, a través de los cuales se extingue el fuego de nuestra personalidad y se está manifestando la gloria de Dios. El acto del aspirante espiritual, o del discípulo, siempre es importante, porque siempre hay un propósito definido y divino en cada una de sus motivaciones. No es importante la espectacularidad sino la sencillez del acto, y cuanto más el acto es sencillo más agradable quizás desde el ángulo de vista del propósito de Dios…
Madrid, 24 de Mayo de 1981 – El Agni Yoga en la Vida Social Humana

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Sabiduría Arcana

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