La Teosofía y su aplicación práctica – Annie Besant

Artículo traducido al castellano por la Revista El Teósofo de The Theosophist.

Vol. 128 – nº 1 – Octubre 2006

Teosofía y Población

Annie Besant

Reimpreso de Lucifer, Junio 1893

Cada Filosofía que se digne de tal debe tener influencia en la vida y en la conducta humana, y  cuanto más profunda sea la Filosofía, mayor será su influencia en ambas. En una mirada rápida y superficial, tendemos  a lanzar sobre los problemas que surgen en relación con el hombre en la sociedad, las medidas que tratan inmediatamente con necesidades primarias, que son aquellas que apelan más fuertemente a nuestros sentimientos y son aprobadas y  etiquetadas como “prácticas”. Así la política y la filantropía – usando ambas palabras en su estrecho sentido de legislación y caridad material – han atraído a un gran número de personas buenas y sinceras, que trajeron una ley para el cuerpo político y una venda para el cuerpo de las personas, con la completa y honesta convicción de que no es necesario nada más para curar nuestras enfermedades sociales y personales. Un estudio más profundo prueba que la enfermedad ha extendido sus raíces muy hondo más allá del alcance  de cualquier remedio que la toque en la superficie; y entonces se tratan los males económicos, y los políticos prácticos se transforman en Socialistas ¨no-prácticos¨, los más prácticos realmente. Si se lleva a cabo un estudio todavía más profundo, se reconocen los males económicos como no básicos, y se enfrenta el problema de la naturaleza humana, el tema de cambiar la base misma de la sociedad desde lo artificial y legal a lo verdaderamente natural, desde la reafirmación de un derecho al cumplimiento de un deber;  entonces el Socialista se convierte en el teósofo ´no-práctico´, realmente el más práctico.

Una Filosofía que se extiende por milenios, proclamando verdades eternas y leyes inmutables, obviamente no puede establecer autoritariamente los detalles de aplicaciones prácticas que deben cambiar con todas las grandes alteraciones en los sistemas políticos y la variedad de condiciones económicas.  Al igual que el trabajo del matemático es aplicar los principios de su ciencia a la solución de cualquier problema especial que se le presente, así es el trabajo de los adherentes a cualquier filosofía, el aplicar sus principios a la solución de cualquier problema social especial que surja en su propia generación. Ellos pueden errar, como el matemático puede errar, en la aplicación de estos principios, y así fallar en la solución de los problemas. La Matemática permanece aunque un matemático pueda fallar; la Filosofía vive, aunque un filósofo pueda carecer de percepciones internas.

La tentativa siguiente para mostrar la aplicación práctica de las enseñanzas teosóficas a asuntos actuales puede contener muchos errores, porque es sólo el esfuerzo de un alumno por aplicar la ciencia que él está estudiando. Pero  a pesar de la probabilidad de equivocarse, es deber del estudiante de la Filosofía Esotérica, en cualquier momento, buscar resolver los problemas de su época por medio de los principios que él ha abrazado, y tratar de utilizar aquellos principios como la lanza de Ithuriel, para distinguir la falsedad de lo que parece justo del ángel de la verdad.

Aquellos que fundaron la Sociedad Teosófica y trabajaron a través de ella –a quienes nos referimos como los Maestros- cuando iniciaron el movimiento, tuvieron como propósito el servicio a la raza y el progreso de la humanidad. Uno de ellos escribió lo que sigue:

Esferas de influencia pueden encontrarse en todos lados. El primer objetivo de la Sociedad Teosófica es la filantropía. El verdadero teósofo es un filántropo, ´no para él mismo, sino para el mundo en que vive´. Esta filosofía, la correcta comprensión de la vida y sus misterios, dará la base necesaria y mostrará el sendero correcto a seguir.

Déjenme  referirme, como una ilustración, a la doctrina de la Reencarnación en relación con el tema de los suburbios o barrios muy pobres, de la vivienda del necesitado, tan debatida actualmente. ¿Es este o no un asunto de interés nacional – que la nación debería tratar como una nación, en lugar de dejarlos de lado a los esfuerzos de la caridad y voluntad individual?

La Reencarnación, como todos sabemos, es el hecho de que el alma humana renace en la Tierra, vida tras vida, y que, por la experiencia de cada nueva vida recoge conocimiento y construye su carácter, trayendo consigo a cada nueva vida en la Tierra, los resultados acumulados en las vidas precedentes. En cada retorno es atraída por afinidad natural a la raza, la familia y el entorno adecuado para ella, estas fuerzas de atracción trabajan tan definida e infaliblemente como las fuerzas físicas lo hacen en el sistema solar.

El teósofo, conociendo estas leyes, será influenciado en su visión de los suburbios o barrios muy pobres por este conocimiento, y exactamente como un médico vería en un lugar mugriento un sitio atractivo para la enfermedad, así ve él en la degradación espiritual, mental, moral y física de las villas de emergencia, un espacio cierto para atraer hacia ella las almas de un grado muy bajo de evolución. Almas de todas clases están buscando reencarnar; algunas de éstas tienen tras ellas muchas vidas de persistente esfuerzo hacia la pureza y la nobleza de carácter, y traen con ellas tendencias hacia la virtud; otras tienen tras de sí muchas vidas de ceder a las tendencias animales y deseos brutales, y traen con ellas tendencias hacia el vicio. Tales tipos de almas  y aquellas de incontables grados intermedios son traídas nuevamente a la Tierra para trabajar sobre los resultados de lo que comenzaron en vidas previas. Son atraídas  a un ambiente acorde a sus tendencias, y a padres adecuados para proveer cuerpos apropiados para la expresión de tales tendencias.

Si una nación tiene una plaga de lugares como los que se conocen como barrios muy pobres, en los cuales se encuentran conviviendo ladrones y prostitutas, borrachos y rufianes, y además un gran número de hombres y mujeres de buen carácter forzados por la pobreza a estas miserables asociaciones; si las condiciones físicas son malignas, las condiciones morales y mentales depravadas, las condiciones espirituales oscuras, la totalidad del ambiente es de la misma manera, debe atraer almas de un tipo poco desarrollado así como también aquellos que traen con ellos tendencias de una clase brutal y depravada. Encarnados en cuerpos compuestos de materiales físicos emponzoñados, rodeados por influencias que bloquean las inspiraciones de un carácter purificador, estas almas permanecen intocadas por cualquier tipo de impulso elevador y así adquieren capas más y más gruesas de malignidad degradante. Sus pensamientos y malignos llenan la atmósfera a su alrededor con imágenes que reaccionan hipnóticamente sobre todo aquel que mora cerca, y así el putrefacto lugar queda sin limpiar, mientras su actividad es incrementada por el flujo hacia ellos de innumerables almas atraídas por su aire fétido.

Apenas se puede decir que a tal inmigración una nación puede indiferente, pues ello significa la construcción de su futuro Estado con materiales descompuestos- con ciudadanos malos. De acuerdo a las condiciones de vida espiritual, mental, moral y física que construye una nación, serán los tipos de almas atraídas a ella para nacer; si permite dentro de sus fronteras condiciones apropiadas para caracteres brutales y malvados, atrae tales habitantes, y en la medida en que ellos crecen en número, se hundirá más y más bajo en la escala de las naciones,  y el descenso será a una velocidad siempre en aumento. La consecuencia práctica de esta visión del tema es que por medio de la legislación nacional es aconsejable deshacerse de estos imanes del mal, y que puede ser sabiamente empleado como un medio de eliminar males físicos en el plano físico. Otra cuestión que debería ser tratada por la nación como estado es lo que puede llamarse la antítesis de lo expuesto anteriormente – la provisión de un entorno social noble y elevador, el cual ofrecerá las condiciones más favorables posibles, atractivas a los tipos más avanzados de almas; infraestructura para educación, por supuesto, y gratuita y abierta para todos, incluyendo todas las oportunidades culturales ahora alcanzables sólo por lo ricos. Además de estos servicios educativos específicos, la nación debería multiplicar las librerías, museos, galerías de arte, teatros, halls de conciertos y todo lugar para diferentes formas de cultivo de la inteligencia y las facultades estéticas. Estas deberían ser instituciones nacionales provistas por el presupuesto nacional, o como se llame el estado financiero del área administrativa correspondiente, y debería ser considerado como totalmente al servicio del público.

Mirando estos asuntos desde el punto de vista de la Filosofía Esotérica, veo otra razón para  hacer del presupuesto nacional,  uno de los  más  abarcativos  para el entrenamiento de la mente. Y es que como raza, hemos alcanzado el punto de evolución en el cual el desarrollo del “animal” en nosotros, queda detrás  nuestro, y la evolución de la mente ha llegado a ser el deber necesario para todos. A  menos que en esta etapa, esta evolución sea racionalmente acelerada, no estamos formando la base necesaria para el gran paso hacia delante: la evolución de la consciencia espiritual.

Pero mirando otras naciones civilizadas hoy, vemos que tales bases para la evolución mental no están siendo hechas por toda la población. La mayoría de la gente está continuamente dedicada a ganarse la vida; esto es, meramente en el sostén del Hombre Animal. Esta lucha alimenta nuestros pensamientos y nuestro tiempo, y continúa año tras año; el desenvolvimiento y entrenamiento de la mente es un imposible para ellos, y mueren sin mejorar. Ahora bien, el poder del hombre sobre las fuerzas de la Naturaleza en el presente es tan grande que las necesidades del “animal” podrían ser suplidas a corto plazo, con poco gasto de tiempo diario,  y el tiempo libre hecho posible por el gran aumento de los poderes de la producción podría ser  utilizado en el entrenamiento y desarrollo de la mente. Esto implica, sin embargo, que el poder productor del hombre debería ser usado para el bien común, y no, como sucede ahora, estar a la venta a precio del mercado  fijado por el monto necesario para mantenerlo en constante demanda. Sería inútil proveer medios para la cultura en un sistema que hace que el tiempo libre para lograrla sea inalcanzable, y por lo tanto se vuelve de  vital importancia que hombres y mujeres pensantes de todas las clases colaboren en darle forma a mejoras prácticas en la costumbre actual de distribuir los frutos de la industria.

Qué serían estas mejoras, es tema de debate, pero para mí, está fuera de debate que estas mejoras son urgentemente necesarias, y que la energía política debería ser dirigida a provocar los cambios sociales tan rápidamente como sea posible, cuando se ha decidido cuáles serían esos cambios. Si una reforma la lleva a cabo una Monarquía, una República, una Cámara Legislativa, un Referéndum popular, es un asunto de poca importancia; una nación se viste con la forma política que va con su genio y sus costumbres, y lo que es apropiado para una puede ser inapropiado para otra. Pero, lo que es importante es que cada alma que nazca dentro de una nación encuentre en ella oportunidades de crecimiento conforme al punto que ha alcanzado la raza, y que no sea marginada por anacronismos del sistema social del momento.

La estructura social necesariamente se mueve lentamente detrás  de los mejores pensamientos de cada generación, porque todos los sistemas sociales son meramente la expresión de pensamientos pasados. Cada pensamiento corporiza en sí mismo una forma, y, como la mayoría de los pensamientos tanto del pasado como del presente, han sido egoístas, hemos tenido inevitablemente, una organización social en la cual el egoísmo es la característica predominante. Hoy día vemos esfuerzos hacia el cambio, emergiendo de las ideas nobles y altruistas que han sido arrojadas a la atmósfera mental por “soñadores de utopías”, cada uno de estos sueños tendiendo a materializarse como un esfuerzo social hacia mejores condiciones de vida de la sociedad. Como estos pensamientos influyen a las mentes entre sí, la acción concertada se hace posible, y gradualmente esta acción concertada, llamada acción política, se concreta en acción. Mientras que una nación se divida en ciudadanos y gobernantes, trabajadores y nobles, las políticas estarán naturalmente relacionadas con asuntos de gobierno para todos los temas sociales que sean tratados por los “gobernantes naturales y dirigentes del pueblo”.  Pero como los viejos sistemas se han desmoronado gradualmente y el poder de los gobiernos ha pasado más y más a las manos de la población en general, las cuestiones que son de interés inmediato para la población pasan a la esfera de la política. Un hombre ve que así viva bajo una Monarquía o una República, si hay una religión oficial o no, si la legislatura se da por elección o por herencia, él sólo quiere satisfacer sus necesidades vitales con el menor trabajo posible, y obtener tanta felicidad como pueda, cualquiera sea la naturaleza de la felicidad que desea. Así, cuando él entra en posesión del poder político, inmediatamente se dedica a ver cómo puede cambiar para lograr el mejoramiento de las condiciones sociales, ya que  éstas son las condiciones que afectan su felicidad.

El deber especial que se da, bajo estas condiciones, a quienes miran más allá de la superficie, es presentar altos ideales a aquellos que han accedido al poder de gobernar, de manera que ellos puedan apuntar menos al lujo material y al placer  físico, y más al crecimiento mental y moral y al establecimiento de condiciones favorables a estos aspectos. Por el precepto y el ejemplo, todos los que se dan cuenta de las posibilidades de mayor evolución en el hombre deberían trabajar  por una forma de vida sencilla y por el desenvolvimiento del lado intelectual de  la naturaleza del hombre en oposición a su lado animal. Lo intelectual y lo bello deberían ser incentivados, y las fuerzas que trabajan por la elevación y el refinamiento deberían ser fortalecidas. Porque estos son los próximos peldaños de la escalera que hay que ascender, y deben ser pisados antes que las máximas alturas de la vida espiritual puedan ser alcanzadas por la raza en general. Eliminar el aspecto animal más grosero y transformar la fuerza animal  en voluntad y perfecta obediencia a la mente es la tarea actual de la raza, y acciones dirigidas hacia el mejoramiento social bien podrían ser adoptadas como medios para este fin por aquellos cuyos capacidades y gustos los llevan al campo político. Pero me parece a mí, que las acciones pueden solamente ser consideradas como medios para un fin, no como un fin en sí mismas, porque el momento en que los hombres entran en la vida política para obtener cargos y poder político para su propio placer, las actividades políticas siempre se convierten en una masa de intrigas y corrupción. Servir al hombre, ayudar a mejorar la evolución humana, siempre es un objetivo digno y ennoblecedor, sea cual sea el campo de actividad –político, mental, religioso. Porque esta es la suprema verdad: que estamos aquí para servir, no para el auto engrandecimiento, y que la salvación del mundo está en manos del hombre.

Cuando escuchamos una verdad y no actuamos en afinidad con ella, se vuelve un veneno dentro nuestro, y ese veneno se extiende, trayendo desórdenes psicológicos, desequilibrio, y mala salud.

J. Krishnamurti

Revista el Teósofo

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