Serena Expectación – Recopilación temática (VI) – Vicente Beltrán Anglada

Recopilación de las expresiones “Serena Expectación” a través de los libros y conferencias de Vicente Beltrán Anglada.

…porque el hombre inteligente buscará la fórmula de no sufrir, y esta forma de no sufrir tiene que venir a fuerza de preguntarse constante e ininterrumpidamente la causa de todas las cosas y esperar expectantemente, serenamente, las respuestas. No se trata de leer mucho sino de meditar lo poco que se pueda leer, y observar mucho lo que ocurre, porque si nosotros estamos pendientes del porqué de la luz también estaremos preocupados del porqué de la iluminación interior y el porqué se puede producir la iluminación, y el porqué el hombre a través del tiempo ha ido evolucionando en un sentido técnico, naturalmente, en un sentido técnico y también en un sentido moral a través del tiempo ha habido muchos seres humanos que han alcanzado la liberación, entendiendo por liberación la salida de su condición humana buscando un reino superior. Este estado de conciencia, esta apertura superior de conciencia está al alcance de cualquiera, y yo digo que no se resolverá el problema de la luz o de la electricidad ni el problema de la inversión de la leyes de la polaridad o de la constitución misteriosa del átomo de hidrógeno, antes de que el hombre por sí mismo no haya alcanzado la iluminación espiritual, porque hay una relación de acuerdo con la lógica de las cosas entre la luz externa y la luz interna.

Barcelona, el 14 de Febrero de 1981 – El Poder Psíquico de los Ambientes

Todo el mundo pierde con la espectacularidad de los resultados y, no obstante, el resultado se produce cuando hay humildad, y sólo hay humildad cuando hay expectación, y sólo hay expectación cuando hay este gran amor por la verdad, y, entonces, se produce una síntesis de nuestro ser, y vemos que todo cuanto nos rodea tiene una amabilidad extrema, hay una sensibilidad por doquier, y vemos a Dios en todas las cosas, y aquello no es una afirmación bíblica, ni tampoco evangélica, ni tampoco esotérica, es algo que vivimos más allá del conocimiento. Y la persona que experimenta un momento de paz, nacida de esta conciencia de síntesis, se encuentra entonces ante una perspectiva sin limitaciones, sin metas preconcebidas, sin puntos de partida y sin puntos de llegada, como el eterno ahora que está sucediéndose aquí.

El intelectual, es decir, el conocimiento intelectual, se está realizando de una manera… por asociación, y esta asociación lleva al extremo de llamar la atención del pensador sobre el sistema organizado de pensar. Y yo digo, que para que haya expectación, para que exista unción y verdad en el interior, tendrá que cercenarse esta fuerza asociada, crear una dispersión de energías, a ver qué pasa, y afrontar la situación. Pero, ¿quién es capaz de romper esta fuerza que proviene del pasado, sobre el cual se ha estructurado nuestra conciencia?, porque el temor de perder la conciencia nos encadena a los recuerdos. Si ahora mismo pudiésemos liberarnos del recuerdo, automáticamente percibiríamos la verdad, la verdad a nuestro alcance, pero, sería verdad en tanto que nuestros métodos de percepción eran aquellos y que no podrían ser de otra manera que la percepción de aquella naturaleza. Y afrontar una realidad, honradamente, tiene como consecuencia la pérdida absoluta del miedo y la conquista de la osadía, que es una de las virtudes del sendero del discipulado, porque el discípulo, ante todo –y todos somos discípulos en algún grado– debe tener el valor de afrontar situaciones, las que sean y, cuando se afronta serenamente una situación, como consecuencia viene un estado de conciencia nuevo que te da cuenta de la inutilidad de aquellas percepciones anteriores. Está renovándose algo allí, es como el miedo a la soledad. Fíjense bien, cuando hay soledad la persona no la afronta y, sin embargo, aquella soledad tiene un misterio, y este misterio tiene calidad iniciática. Pero, ¿qué ocurre?, estamos tan atemorizados, tan aterrorizados por aquella soledad, por aquel misterio, que buscamos automáticamente el complemento, la compañía, o la diversión, que se escapa algo que realmente es la verdad. A medida que vamos afrontando situaciones, sin miedo, tampoco sin arrogancia, estamos realmente penetrando la verdad que está en todas las cosas, y estamos alcanzando la paz que, en resumidas cuentas, es lo que estamos buscando todos, un poco de paz en nuestra vida, ¿verdad?, porque tenemos tan poca paz y, cuando la tenemos, tenemos tan poca capacidad para retenerla que, naturalmente, nos encontramos constantemente huérfanos o solitarios, por falta de paz. Y tan fácil que es de decir, porque, naturalmente, hay que afrontar la situación que con el tiempo sea límite, significa que nos hará sufrir mucho, y ahora que tenemos la oportunidad de dejar de sufrir hay que aprovechar la oportunidad, con intención, y también con atención, con esta expectación serena hacia todo cuanto ocurre, algo va liberándose dentro del corazón, derrumbando estrepitosamente esta estructura artificiosa que hemos creado a través del tiempo. Y, una vez que se ha diluido en la esencia del olvido esta estructura, entonces empezamos realmente a ser.

Bueno, cuando hay indecisión es que no hay atención. Fíjense bien, cuando hay un problema y la persona no lo afronta, lo pospone en el tiempo y, mientras va posponiendo en el tiempo este problema se está creando una serie de indecisiones. Es decir, una indecisión prácticamente es el dilema de “hago esto o hago lo otro”, que es el problema que tiene enfrentado el hombre que llamamos el problema del libre albedrío: hago esto o hago u otro. Esto es la indecisión, esotéricamente hablando, y también es un aspecto psicológico. Entonces, si hay ante nuestra vida, y siempre hay problemas que resolver, pero hay la sinceridad y la ausencia de miedo para enfrentar una situación que consideramos a extremos límites, llegará un momento en que aquello se solucionará, ¿cómo?, no lo sabemos, para qué, eso es el intelecto, el que actúa aquí. Cualquier problema afrontado con seguridad, y con serenidad y sin miedo, tiende a resolverse. Lo que hace el individuo, es que pospone, buscando la seguridad, no una resolución completa, una seguridad en el tiempo… y esto no existe, porque buscar seguridades es caer siempre en la indecisión, la indecisión de los valores, y como estamos viviendo siempre dentro de esta indecisión de valores jamás resolvemos problemas cruciales, siempre tenemos el problema delante, el que sea. Y, naturalmente, lo que ocurre con un ser humano ocurre con una sociedad organizada, sea nación o grupo de naciones o un continente. Y dense cuenta de las dificultades de solucionar problemas, cuando una sociedad organizada tiene problemas y decimos: “cómo está esta sociedad organizada que no puede resolver un problema”; si no podemos resolver problemas familiares, no podemos resolver problemas individuales que nos atañen única y exclusivamente a nosotros mismos… es decir, que tenemos miedo. Este miedo nos incapacita, este miedo, por más que tengamos conocimientos esotéricos, jamás nos permitirá llegar a ninguna meta reconocida de valor psicológico, de resolución de algún problema. Para mí, la realidad es esta, cualquier situación debe resolverse sin indecisión, pero la indecisión siempre está al margen o está dentro del contexto del libre albedrío; es decir, cuando la persona está en el conflicto de decidir afirmativa o negativamente se puede equivocar. Cuando la persona se sitúa con atención certera hacia el problema, se está situando en el centro de la cuestión, más allá del sí y del no, de la capacidad de afirmar o de la capacidad de negar y, dentro de este centro inmaculado, sabe lo que tiene que hacer, porque el equilibrio de los opuestos trae como consecuencia la verdad, y la verdad es fruto de la expectación y la expectación es el fruto de la atención, y siempre vamos a lo mismo y siempre estamos sufriendo del mismo mal, tememos enfrentar situaciones y cuando leemos un libro donde se nos da cuenta de cómo hay que realizar, o cual es la mejor de las disciplinas para alcanzar cierto estado de conciencia, o cual es el mejor de los yogas, o cual es la mejor meditación, enseguida vamos a buscar aquello porque es una manera de no enfrentar el problema que nos plantea la vida cotidiana. Y, naturalmente, repito, no voy contra yogas ni voy contra disciplinas, ni voy contra meditaciones, ni todo esto; voy simplemente a que el hombre deberá llegar a un punto en el cual someta al juicio de todo cuanto le rodea a la visión del alma o a la visión del espíritu y, entonces, decida con justicia, no con indecisión, como decía el señor, porque la decisión siempre surge -dense cuenta-, por falta de atención, o por miedo a estar atento, o por miedo a enfrentar una situación determinada. (Se produce un silencio entre los oyentes) Cuando están ustedes sin preguntar yo me pregunto: ¿es que están de acuerdo todos, o es que no saben qué preguntar? Pero, yo creo que todos estamos de acuerdo en una sola cuestión: que aquí se está creando un núcleo de conciencia redentiva, que todos estamos participando del mismo ideal, que todos estamos unidos, y, ¿saben por qué?, porque todos ustedes están serenamente expectantes, están dentro del asunto, están; no están situándose fuera y preguntando o divagando acerca de lo que está diciendo el orador. No es que estén de acuerdo, ni que acepten o que rechacen, es que hay una unidad espiritual. Lo menos importante en una reunión de estas características es lo que dice el orador, lo más importante es el estado de conciencia de todos y cada uno de nosotros. Estamos demostrando que existe una unidad, que existe una paz, que existe una trascendencia y, para mí, esta trascendencia es la verdad que todos buscamos. Y, si quieren, haremos un poco de silencio para todos, porque hay que aprovechar estos silencios, dentro del fragor de la vida, del combate cotidiano, de tantos miedos y de tantas desilusiones.

Madrid, 21 de Febrero de 1981 – Concepto de Sendero para el Hombre de nuestros Días

Serena Expectación – Recopilación temática

Sabiduría Arcana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s