Serena Expectación – Recopilación temática (V) – Vicente Beltrán Anglada

Recopilación de las expresiones “Serena Expectación” a través de los libros y conferencias de Vicente Beltrán Anglada.

Todos los ritos, ceremonias y liturgias de carácter religioso, realizadas con espíritu de buena voluntad, son actividades mágicas fundamentadas en el principio espiritual hacia el bien compartido, siendo unas de las fuerzas bienhechoras del planeta. Pero, para que una ceremonia, una liturgia o un determinado rito cumplan sus fines invocativos previstos, han de sujetarse a determinadas reglas mágicas:

a. Los oficiantes han de crear un clima de serena expectación, mental o emocional, según los casos, en las personas que forman parte del cuerpo místico de la liturgia.
b. Han de saber invocar conscientemente a las fuerzas sacramentales, dévicas o angélicas, mediante la fuerza mágica del ritual y poder prepararse convenientemente para transmitir los dones de aquellas fuerzas celestiales.
c. Han de saber también los métodos mediante los cuales las fuerzas dévicas invocadas, serán debidamente canalizadas y proyectadas en el alma de los asistentes al culto y convertir a cada uno de ellos en transmisores conscientes de aquellas fuerzas.

La serena expectación, exigida como regla natural en toda actividad realmente mágica, viene como resultado de la atención profunda y sostenida de los componentes del cuerpo místico de la liturgia hacia el acto mágico que se está celebrando, y de haber obtenido un cierto conocimiento intelectual de las sagradas leyes del contacto dévico. Estas son unas condiciones raras veces complementadas en las ceremonias religiosas o litúrgicas, las cuales se mueven generalmente en los niveles meramente devocionales y pocas personas se preguntan acerca de la labor que tienen asignada como componentes del cuerpo místico de la liturgia. Corrientemente suelen ser simples espectadores del acto místico o religioso que está desarrollándose ante sí, y nada aportan realmente que sea de verdadero interés y utilidad en el desarrollo de la ceremonia litúrgica o mágica. [10-80]

6º. El Ashram del Maestro JESÚS, Chohán del sexto Rayo de la Devoción espiritual. Este Ashram, a través de siete Adeptos en esta línea de Rayo, tiene asignada la misión de encender en los corazones de los hombres la fuerza mágica del ideal, expresado en la obra viviente de la Naturaleza y en toda representación de la obra divina. La Devoción es la expresión del Amor surgido del corazón humano en serena expectación. [10-105]

Esto lo irá consiguiendo a medida que se acelere el ritmo de la enseñanza y penetre en el sistema de entrenamiento espiritual más avanzado, cuyas fases dentro de la generalidad del proceso son medidas en términos de atención y de serena expectación. Por la firme atención depositada en el tipo de entrenamiento que le está siendo administrado, absorbe el discípulo la cantidad de energía que precisa para la realización de cualquier esfuerzo en el devenir de su desarrollo espiritual. La energía es así proporcional al esfuerzo y el esfuerzo proporcional a la energía. Ambos factores se equilibran armoniosamente de tal manera que nunca puede haber cansancio en el ánimo del discípulo por desgaste de energía, pues técnicamente hablando “el esfuerzo no existe”. Sólo hay esfuerzo donde no hay energía, es decir, donde no hay atención y la atención es un movimiento natural de la conciencia que hay que saber orientar convenientemente. Así, el trabajo del discípulo es estar muy atento a la enseñanza, no dejando que se inmiscuyan en el proceso las exageradas motivaciones de su personalidad, cuya mente está siempre pendiente de los detalles del proceso y se le puede escapar así la magnificencia del conjunto de la enseñanza que le es impartida.

Por grados de atención y de serena expectación avanza el discípulo por las dilatadas áreas del conocimiento superior y va siendo consciente en esta medida de todo cuanto le es necesario para el normal desarrollo de la acción mágica o creadora. Va aprendiendo de esta manera que la atención de su alma no es una cualidad mental, sino que es una proyección del propósito de Dios, o de su Mónada, en su vida de discípulo, por cuyo motivo su visión de las cosas y de los acontecimientos sufre un cambio profundo y radical, apreciando entonces muy claramente la distinción existente entre la mente, la atención y el propósito, situando cada cual ordenadamente en su vida y comprendiendo profundamente también que el desarrollo espiritual es progresivo y va –en lo que a él respecta– de lo universal a lo particular, comprendiendo en virtud de ello qué es lo que quería significar el CRISTO con Su divina exhortación: “BUSCAD PRIMERO EL REINO DE DIOS (lo universal) QUE LO DEMÁS (las condiciones particulares o personales) SE OS DARÁ POR AÑADIDURA”. Hay que tener presente de acuerdo a lo dicho anteriormente, que el Propósito de Dios está esenciado en la Mónada espiritual, que la Atención viene proyectada desde el Ángel solar o Yo superior y que la Mente es el instrumento de que se vale el Ángel solar para imprimir vida espiritual a la personalidad organizada del discípulo. [10-107/108]

Es un hecho para el investigador esotérico que a los devas, o moradores del Espacio, a través de los cuales se realiza la obra mágica de creación y estructuración de todo tipo de formas, hay que invocárseles mediante sonidos, palabras o mántrams, ya que el proceso mágico gracias al cual evolucionan depende del grado de “expectación” que hayan logrado desarrollar en el supremo arte dévico de “escuchar los sonidos” que se elevan de todos los niveles en la vida de la Naturaleza, desde el humilde canto o voz de un insecto hasta el potente e incomprensible Mántram emitido por el más glorioso Adepto espiritual.

De ahí que en los Ashrams de la Jerarquía se les enseña a los discípulos el arte supremo de emitir voces o sonidos mágicos, correctos y apropiados para “invocar” a los devas de los niveles físico, astral y mental a los cuales su evolución individual les permite acceder y recibir las adecuadas respuestas y enseñanzas. [10-147]

Sabemos, sin embargo, que queda todavía mucho que decir sobre la Magia organizada en nuestro mundo, que es un reflejo fiel de la Gran Magia Cósmica, pero creemos que con las ideas expuestas en este libro –que quizás serán ampliadas en un no muy lejano futuro– habrá material suficiente para dar que pensar a muchos de los cualificados aspirantes espirituales de nuestros días. En realidad, ha sido escrito para ellos y de los resultados obtenidos no de la simple lectura, sino de la profunda comprensión de las ideas, dependerá que la Magia se convierta en algo genuinamente práctico, capaz de ser introducido inteligentemente en los ambientes sociales del mundo.

Es con esta convicción y firme esperanza que dejamos a un lado la pluma y hundimos nuestro pensamiento en las profundidades infinitas de la serena expectación solar…
[10-160-161]

Entonces, hay que ser muy atentos y vivir apercibidos de esta oportunidad que, si ustedes me permiten, es la oportunidad que les ha traído aquí y estamos viviendo ahora, que es este silencio que se está produciendo porque ustedes están atentos. La mente está creadoramente vacía, llena de atención, y el corazón está asimilando verdades, entonces, lo que se va a producir, o que se está produciendo, ¿no será una síntesis?, ¿no será realmente aquello que estamos buscando desde el principio de los tiempos? Algo dijimos sobre esto al finalizar con un silencio muy profundo nuestra conversación del mes anterior, cuando se insistió en el hecho de que este silencio producido por un grupo de personas inteligentes y de buena voluntad, que están tratando de abarcar en mente y corazón la línea de síntesis, ese silencio profundo, ese supremo estado de expectación es realmente curativo en todos los aspectos imaginables, habida cuenta que existen enfermedades físicas, lesiones psíquicas, y enfermedades mentales.

Entonces, el proceso es, si podemos llegar a este punto, de serena expectación, porque la línea de la mente tienen su propia programática, así como la tiene la línea del corazón, entonces, tal como decía Buda, el gran iluminado, hay que situarse dentro de un estado sereno y absoluto de expectación mental, porque la expectación mental trae como consecuencia una gran apertura del corazón, porque, entonces, en esta apertura, no existe capacidad para cosas pequeñas, sino que existe solamente el hacer de lo grande, y, naturalmente, cuando existe el hacer de lo grande, ¿cómo puede anidar lo pequeño? Entonces, no se trata de ver lo que me pasa: esto no es un caso determinado, es un caso total dentro de la humanidad. Cuando se tiene un gran problema, (hay que actuar) operando místicamente, tal como dijo Cristo: “Pedid y se os dará”, ¿por qué?, porque el pedir a la Divinidad forzosamente tiene que trascender las limitaciones del ser humano que está rogando. Las fronteras de su mente tienen forzosamente que ensancharse y el corazón forzosamente tiene que adquirir una capacidad increíble de percepción. Cuando se está en ese estado de expectación tremendo, se está vivificando aquello que hemos dicho al principio, se está introduciendo dentro de nosotros como seres completos la virtud, el poder, la capacidad de síntesis.

Barcelona, 1 de Octubre de 1975 – El Sendero del Arquetipo Divino

Es decir, se trata simplemente de estar atentos, de no estar navegando a la deriva, en todo caso dense cuenta que la mente nunca está completamente parada por el ejercicio del pensador, sino que el pensamiento va y viene con la mente sin que pueda ser detenido, y naturalmente, como no hay un control sobre el pensamiento no puede haber un control sobre el cuerpo astral, y el cerebro físico no puede reflejar todo cuanto hacemos en el momento del sueño cuando estamos funcionando en la cuarta dimensión. Aquello para nosotros es siempre nuevo, estamos realizándolo cada día, se trata simplemente de estar en este estado de serena expectación a lo que pasa, no tiene que estar la mente: ¡Qué pasa, qué pasa!, sino simplemente observando las cosas, porque si Uds. están siguiendo una conferencia y una cosa que no acaban de comprender se quedan parados en aquella cosa que no comprenden, quizá lo que comprenden que van siguiendo les pasará desapercibido, es decir, que la contemplación, y en el último caso, lo que estamos diciendo: la atención serena, es decir, que el observador debe estar muy inteligentemente apercibido de lo que va pasando, es decir, que ve pasar las cosas, que las registre, no que intente comprenderlas de momento, que las registre simplemente, la reflexión viene después de la atención, entonces, hay una acción de la voluntad que dice: “estoy de acuerdo o no estoy de acuerdo”, y para esto hay el ejercicio libre del pensador, del hombre que tiene una conciencia de su mente y de todo cuanto le rodea.

Barcelona, el 12 de Abril de 1980 – La Liberación del Alma

Estamos viviendo al amparo de los ideales y, si nos falta el soporte del ideal, ¿qué quedará en nosotros? Una gran separatividad, ¿verdad?, una gran soledad, y, ¿qué haremos entonces con esta soledad?, que es la antesala de la liberación, esta soledad. Naturalmente, buscaremos el amparo de la compañía, de la diversión, porque la soledad nos aterra, esta soledad que alberga la verdad y que no tiene compromiso con nada externo es la solicitación del discípulo de la Nueva Era. ¿Podemos llegar a afrontar esta soledad? Esta soledad, como digo, es el fruto de la experiencia, si somos capaces de afrontarlo con serenidad nos dará algo a cambio que será el secreto de las edades, nos dará, no el conocimiento determinado de algo, sino que llenará nuestro ser de esta verdad que es la esencia del conocimiento, que es la sabiduría de todas las cosas. Porque todo está en todo. Y en este momento de íntima fragancia, existe algo que escapa a todo compromiso, algo que nos libera de las ataduras del yo, de algo que vibra más allá y por encima de nosotros mismos. Estamos viviendo unos momentos muy trascendentes en todos los órdenes, y no solamente en nuestro país, en todos los países, debido a la presión de fuerzas cósmicas, de las cuales nuestra mente no tiene quizá una noción acertada o, completa, al menos. Pues bien, este es un legado que hay que aceptar, hay que aceptarlo de una manera indiscriminada, serena, apacible, expectante. ¿Saben ustedes lo que significa expectación? Es la antesala de la verdad, es la antesala de los misterios. Si estamos expectantes es que estamos muy atentos, como ustedes ahora, por ejemplo, y en esta superatención se está gestando el hombre del futuro. Estamos creando otras estructuras, diferentes de las del pasado, aparentemente seremos los mismos, pero, internamente se ha creado un compromiso con Dios, no con las formas. Es decir, hemos renacido de las propias cenizas, estamos surgiendo nuevos, triunfantes. Estamos afrontando la vida desde un punto de vista tan extenso, tan ilimitado, que nuestra mente forzosamente para captar esta verdad tiene que quedar reducida al silencio más absoluto. Y este silencio tan absoluto solamente es posible cuando hay una gran expectación, como ahora. Ustedes están expectantes, se están dando cuenta del tesoro que guarda su propia conciencia, están liberándose, y sin técnicas ni disciplinas. Cuántas veces a través del yoga no se llega a un estado de esta naturaleza, y ahora, ustedes, solamente porque están atentos ya lo están realizando.

Madrid, 21 de Febrero de 1981 – Concepto de Sendero para el Hombre de nuestros Días

Serena Expectación – Recopilación temática

Sabiduría Arcana

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